22.10.2026, 21:56

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La peste porcina como justificación de la caza recreativa

La peste porcina africana (PPA) es una de las epizootias de mayores consecuencias en Europa. Mata a jabalíes y cerdos domésticos, es inofensiva para los seres humanos y desde 2007 ha dejado un rastro de devastación económica a lo largo del continente. Este dosier reúne los hechos centrales, analiza con espíritu crítico el papel de la caza recreativa y muestra por qué la instrumentalización política de la epizootia supone un problema para los animales salvajes, la protección animal y la seguridad pública.

Lo que te espera aquí

Hechos en lugar de pánico: qué es realmente la PPA, cómo se transmite y por qué los discursos habituales del lobby de la caza recreativa no resisten un examen crítico.

Panorama europeo: cómo se ha propagado la epizootia desde 2007, qué países están afectados actualmente y qué estrategias han fracasado o han tenido éxito.

Suiza, Alemania, Austria: qué rige en cada país, qué medidas se debaten y qué papel desempeña en ello la caza recreativa.

Argumentario: Contraargumentos claramente formulados frente a la afirmación de que más caza recreativa sea la solución contra la PPA.

Enlaces rápidos: Todos los artículos, estudios y fuentes relevantes de un vistazo.

¿Qué es la peste porcina africana?

La PPA es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes. Es inofensiva para los seres humanos y otras especies animales. El virus es extremadamente resistente: en cadáveres, embutidos crudos, jamón y carne procesada puede seguir siendo infeccioso durante meses o incluso años, sobre todo con frío.

En los cerdos domésticos y jabalíes europeos, la enfermedad casi siempre es mortal. No existe ninguna vacuna autorizada. La lucha contra ella se basa en la prevención, la detección temprana y la contención de nuevas propagaciones.

¿Cómo se transmite la PPA?

Transmisión directa

Contacto entre cerdos infectados y sanos, sobre todo a través de la sangre, pero también de la saliva, secreciones y semen. Son típicos el contacto con cadáveres, el consumo de carroña y las peleas por el rango dentro de la piara.

Transmisión indirecta

Ingestión de productos cárnicos contaminados y restos de comida (embutidos crudos, jamón, carne no cocinada del todo). Contacto con objetos contaminados como vehículos, equipamiento de caza recreativa, calzado, ropa, herramientas o piensos a los que se adhieren partículas víricas.

El papel clave del ser humano

Las personas no pueden contagiarse, pero desempeñan el papel decisivo en las «transmisiones a saltos» a grandes distancias. Provisiones de viaje, bocadillos de embutido en las áreas de descanso, turismo de caza recreativa, transporte de trofeos y de carne de caza: estas son las vías documentadas por las que el virus salva cientos de kilómetros.

Dentro de las poblaciones de jabalí, la propagación es más bien lenta y se mantiene dentro de los radios de desplazamiento normales. Los nuevos focos que aparecen a saltos surgen casi siempre por actividades humanas, no por jabalíes migratorios.

Conclusión principal: La principal responsabilidad en el traslado de material vírico entre cotos de jabalí no recae en los paseantes, sino en las actividades cinegéticas. Quien trabaja de forma habitual con sangre, cadáveres y carne de caza lleva consigo un alto riesgo de transmisión, y muchas de estas personas mantienen al mismo tiempo un contacto estrecho con la ganadería.

La PPA en Europa: cronología de una expansión

2007: llegada a Georgia

El virus llegó a Georgia a bordo de un barco de transporte procedente de África y se extendió con rapidez por el Cáucaso y hacia Rusia.

2014: salto a la UE

Los primeros casos detectados en la UE se produjeron en los Estados bálticos (Lituania, Letonia, Estonia) y en Polonia. Desde allí, la PPA se fue propagando de forma continuada hacia el oeste en los años siguientes.

2018–2020: Bélgica y Alemania

En septiembre de 2018 se detectó la PPA en jabalíes de Bélgica, muy lejos de las zonas de brote del este, una prueba clara de traslado por parte del ser humano. En septiembre de 2020 llegó el primer caso en Alemania (Brandeburgo, distrito de Spree-Neiße).

2022: norte de Italia

En enero de 2022 se detectó por primera vez la PPA en jabalíes de la Italia continental, en la región de Liguria/Piamonte. La expansión continúa hasta hoy.

2025: el salto a España

El 27 de noviembre de 2025 se confirmó la PPA en jabalíes de la provincia de Barcelona, el primer brote en España en más de 30 años. El virus pertenece a una cepa hasta ahora no descrita (grupo 29), con 27 mutaciones puntuales y una gran deleción genética. Cómo llegó el virus a Cataluña no está aclarado de forma concluyente hasta hoy. Como causa más probable se considera la presencia de restos de comida contaminados.

Situación a febrero de 2026

En España, el número de jabalíes positivos a la PPA ha aumentado a más de 100, todos ellos dentro de la zona de protección de 6 km alrededor de Barcelona. Hasta ahora no se han visto afectados cerdos domésticos. Las repercusiones económicas son enormes: aproximadamente el 70 por ciento del mercado de terceros países para las exportaciones españolas de carne de cerdo está bloqueado y el sector prevé pérdidas de miles de millones. En Alemania siguen vigentes zonas restringidas en Brandeburgo, Hesse, Renania del Norte-Westfalia y Sajonia. En Polonia se notificaron en 2025 más de 3.000 jabalíes positivos a la PPA, y en Letonia más de 1.100. En total, según el informe anual de la OSAV, en 2025 notificaron PPA en jabalíes 18 países europeos, 16 de los cuales registraron también brotes en cerdos domésticos. En Alemania, la enfermedad circula desde el verano de 2024 también en Hesse, Renania-Palatinado y el norte de Baden-Wurtemberg, es decir, cerca de la frontera suiza.

Alemania: la epizootia como palanca para una caza intensiva del jabalí

En Alemania, la PPA se ha detectado en varias regiones. La estrategia de control sigue un modelo por fases: primero, prohibición de la caza recreativa en la zona núcleo, búsqueda intensiva de cadáveres y vallados; después, extracción selectiva de jabalíes y caza reforzada en las zonas restringidas.

Los ministerios de Agricultura y las asociaciones de caza recreativa subrayan que los cazadores recreativos deben reducir las poblaciones de jabalí «uniendo fuerzas»: batidas, uso de drones, técnica de caza nocturna e incentivos económicos por cada jabalí abatido. La Asociación Alemana de Caza presenta la PPA como justificación central para intensificar la caza del jabalí.

La evidencia científica de este enfoque es escasa. Los estudios muestran que la caza intensiva ahuyenta a las poblaciones de jabalíes, amplía sus radios de desplazamiento y, con ello, puede propagar el virus más rápidamente en lugar de contenerlo. A ello se suma el llamado efecto de reproducción compensatoria.

Austria: prevención con retórica cinegética

Austria se ha librado hasta ahora de brotes de PPA en las poblaciones de jabalíes, pero se posiciona con fuerza en torno a la prevención y los argumentos de protección económica. Las autoridades advierten de que un brote sería «fatal» para los ganaderos porcinos.

Para los cazadores recreativos esto significa que los viajes de caza recreativa a los países afectados deben realizarse sin traer carne de caza, que hay que respetar las normas de bioseguridad y que la caza del jabalí se presenta como un servicio a la agricultura local. Así, la caza recreativa se desplaza hacia una actividad supuestamente «de relevancia sistémica», mientras que el turismo de caza recreativa sigue siendo un riesgo de propagación que no debe subestimarse.

Suiza: libre de PPA, pero en preparación ante una epizootia

Suiza está oficialmente libre de la peste porcina africana, pero desde 2018 mantiene un programa nacional de detección precoz en el jabalí. Todos los jabalíes hallados muertos, abatidos enfermos o fallecidos en accidentes de tráfico deben notificarse y analizarse para detectar la PPA. La Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Asuntos Veterinarios (OSAV) coordina la evaluación. En el año de caza 2025/26 (del 1 de abril de 2025 al 31 de marzo de 2026) se analizaron muestras de 247 jabalíes de 15 cantones, todas negativas. Según su informe anual, la OSAV parte de la base de que la población suiza de jabalíes está libre de PPA. A modo de comparación: según Estadística federal de caza 2025, ese mismo año se abatieron 9.280 jabalíes.

Cantones como Zúrich, Lucerna y Turgovia han preparado escenarios detallados: en caso de epizootia, se prevén búsquedas intensivas de cadáveres, prohibiciones de la caza recreativa en zonas definidas, restricciones del uso del bosque y el sacrificio de cerdos domésticos en las explotaciones afectadas.

El mayor peligro, según la OSAV, es el manejo inadecuado de productos cárnicos contaminados, como jamón o salami, que traen los viajeros procedentes de regiones afectadas. Especialmente expuesto está el corredor sur, en el cantón del Tesino, donde se han discutido diversas medidas, entre ellas campañas informativas, controles y escenarios para una posible entrada desde el norte de Italia.

Vallas contra la PPA: trampas mortales para los animales salvajes

Uno de los instrumentos más controvertidos en la lucha contra la PPA son las vallas de gran extensión para jabalíes. En Brandeburgo se levantó a lo largo de la frontera con Polonia una valla de más de 250 kilómetros. En Dinamarca hay una valla de 70 kilómetros en la frontera con Alemania.

Las consecuencias para otros animales salvajes se minimizan sistemáticamente: los corzos se enredan en las vallas y mueren, se interrumpen las rutas migratorias y la mezcla genética de las poblaciones se ve perjudicada a largo plazo. Organizaciones de protección animal y administraciones de parques nacionales han advertido en repetidas ocasiones de los efectos negativos.

Las vallas ponen de manifiesto un problema de fondo: en lugar de cortar de forma consecuente las vías de propagación humanas, la «solución» se traslada a la restricción de la libertad de movimiento de los animales salvajes. Pero la epidemia no viaja a cientos de kilómetros sobre cuatro patas, sino en neveras portátiles, en las botas de los cazadores recreativos y en bocadillos de embutido.

Los lobos como controladores naturales de la PPA

Los resultados de la investigación muestran que los lobos pueden contribuir a reducir la propagación de la PPA en la población de jabalíes. Como los lobos cazan jabalíes y se alimentan de sus cadáveres, reducen la cantidad de virus en el medio natural sin propagar ellos mismos el virus.

Los cadáveres de jabalíes infectados son la fuente de virus más peligrosa del bosque. Los lobos eliminan estos cadáveres de forma natural, más rápido y en una superficie mucho mayor que cualquier búsqueda de cadáveres organizada por las autoridades. Al mismo tiempo, los lobos mantienen en movimiento a las poblaciones de jabalíes e impiden grandes concentraciones, lo que reduce la probabilidad de transmisión.

La ironía: mientras por un lado se intensifica la caza del jabalí en nombre de la lucha contra la PPA, por otro se combate políticamente y se abate a los reguladores naturales de las poblaciones de jabalíes: los lobos.

Argumentario: por qué «más caza recreativa» no es una solución

«Solo con más abatimientos se puede contener la PPA»

Falso. La EFSA subraya que el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y la renuncia a las actividades cinegéticas que pueden favorecer la propagación son la clave para reducir el riesgo de PPA. La caza intensiva asusta a los jabalíes, amplía sus áreas de campeo y puede propagar la epidemia con mayor rapidez.

«Los cazadores recreativos son imprescindibles para combatir la epidemia»

La búsqueda de cadáveres y la toma de muestras en caso de epidemia requieren personal formado e intervenciones coordinadas. Los cazadores recreativos, que trabajan habitualmente con sangre y carne de caza y se desplazan entre distintos cotos, suponen ellos mismos un riesgo considerable de propagación. Los guardas de fauna profesionales y las autoridades veterinarias son más adecuados.

«Los jabalíes llevan la epidemia a los establos»

En la práctica, los jabalíes casi nunca llegan directamente al establo de los cerdos domésticos. La vía de transmisión decisiva en la ganadería es la indirecta, a través de calzado, vehículos, herramientas o productos cárnicos contaminados, es decir, a través del ser humano.

«Sin la caza recreativa, la población de jabalíes se dispara»

Bajo una fuerte presión de la caza recreativa, las poblaciones de jabalí responden con una reproducción compensatoria: más jabatos por hembra y una madurez sexual más temprana. Los efectos en las cifras de población se observan desde hace décadas pese al aumento del número de abatidos. El modelo de Ginebra demuestra que la gestión estatal de la fauna silvestre funciona sin caza recreativa.

«Las vallas contra la PPA protegen eficazmente»

Las vallas no impiden las principales vías de transmisión (personas, productos cárnicos, vehículos), pero se convierten en trampas mortales para otros animales salvajes y fragmentan los hábitats. Tratan un síntoma, no la causa.

«El virus se propaga a través de los desplazamientos de los jabalíes»

Los nuevos brotes que aparecen de forma repentina a cientos de kilómetros de distancia se deben casi exclusivamente a la propagación por parte de las personas, a menudo a través del turismo de caza recreativa o de productos cárnicos contaminados.

Lo que realmente ayuda: prevención sin la espiral de la caza recreativa

Controles más estrictos en la importación de productos cárnicos, especialmente de las regiones afectadas. Información sistemática a los viajeros en pasos fronterizos, áreas de descanso y aeropuertos. Eliminación segura de restos de comida en el espacio público y a lo largo de las vías de comunicación. Medidas específicas de bioseguridad en la cría de cerdos, incluidas esclusas de higiene, controles de acceso y formación. Sistemas de alerta temprana y vigilancia pasiva (notificación de hallazgos de animales muertos). Gestión profesional de cadáveres por parte de las autoridades veterinarias en lugar de por cazadores recreativos (iniciativa modelo: Ninguna caza recreativa contra la peste porcina). Fomento de reguladores naturales como el lobo, que elimina cadáveres e influye en las poblaciones de jabalí. Investigación de vacunas y de anticoncepción inmunológica (tecnología GnRH).

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Nuestra exigencia

La PPA es una epizootia que debe tomarse en serio. Pero la forma en que se utiliza políticamente para ampliar la caza recreativa, legitimar una caza más intensiva y presentar a los animales salvajes sobre todo como factores de riesgo merece una valoración crítica. Este dossier se actualiza de forma continua cuando nuevos acontecimientos así lo requieren.

Más sobre el tema de la caza recreativa: en nuestro Dossier «La caza en Suiza: cifras, sistemas y mitos» reunimos verificaciones de datos, análisis y reportajes de fondo.