Estudios: el impacto de la caza como afición en la fauna silvestre
En el debate sobre la caza chocan los intereses más diversos, que también se discuten en un plano emocional. Por ello es aún más importante fijarse en los hechos con los que se puede medir cómo afecta la caza como afición a la fauna silvestre y a los propios cazadores aficionados.

Los efectos de una caza intensiva van mucho más allá de la muerte directa.
Estudios científicos a largo plazo documentan cambios en la inmigración y emigración, en el recelo y el comportamiento alimentario, en el equilibrio ecológico, en la propagación de enfermedades, en el ritmo de actividad, en el uso del hábitat, en las estructuras familiares y en las tasas de reproducción. Además de la caza como afición, la disponibilidad de alimento, el clima, las enfermedades, los territorios y los depredadores naturales también influyen en la dinámica de las poblaciones. A continuación se resumen los efectos más importantes documentados científicamente, complementados con estudios sobre determinadas especies animales.
Quien desee profundizar en las conexiones políticas encontrará en nuestro dosier sobre la caza en Suiza la base documental más completa.
Efecto 1: animales bajo estrés permanente
En presencia de cazadores aficionados, la fauna silvestre adopta un modo de comportamiento permanentemente más vigilante. Los biólogos especializados en fauna lo han observado, por ejemplo, en alces en Canadá. «Los humanos son percibidos como un peligro», explica la profesora Ilse Storch, directora de la cátedra de Ecología y Gestión de la Fauna Silvestre de la Universidad Albert Ludwig de Friburgo.
En la ciencia se habla de un «Landscape of Fear», un paisaje del miedo, en el que viven incluso animales situados en la cúspide de la cadena alimentaria, como los ciervos rojos, los jabalíes o los zorros. «Los animales silvestres prefieren pasar hambre antes que exponerse activamente a un peligro», afirma el Dr. Konstantin Börner del Instituto Leibniz de Investigación de Zoológicos y Fauna Silvestre (IZW). Es decir: prefieren permanecer resguardados antes que buscar alimento en campo abierto.
Las consecuencias fisiológicas son medibles. Un estudio de la Escuela Superior de Veterinaria de Hannover (Güldenpfennig et al. 2021, Scientific Reports) midió en jabalíes cazados en batidas niveles elevados de cortisol en todas las muestras. Santos et al. (2018) demostraron en ciervos rojos del suroeste de Europa que los factores de la gestión cinegética eran los principales impulsores de la variación de las hormonas del estrés, por delante de las condiciones ambientales y las características individuales. Pedersen et al. (2024, Wildlife Biology) acreditaron que las liebres de montaña cazadas con perros presentaban un nivel de cortisol 6,5 veces superior al de aquellas abatidas sin perros.
El método de caza desempeña aquí un papel decisivo. Tajchman et al. (2024, BMC Veterinary Research) no hallaron valores de estrés a largo plazo significativamente elevados en muestras de pelo de muflones, ciervos rojos y jabalíes cazados mediante una caza al acecho tranquila, sin batidores ni perros. Los autores concluyen que la caza al acecho afecta menos al bienestar de los ungulados que las batidas intensivas. Esto subraya los hallazgos sobre las batidas y el acoso con perros: cuanto más invasivo es el método, más grave es la reacción fisiológica.
A causa de la caza como afición, muchos animales salvajes se han vuelto más huidizos y temerosos de lo que serían en zonas no cazadas, informa también la ecóloga de fauna salvaje Storch. Una revisión sistemática sobre «Human-induced fear in wildlife» (Grigsby et al. 2023, Biological Conservation) analizó 81 estudios y documentó: el miedo inducido por el ser humano altera de forma fundamental los patrones de actividad, la fisiología, la aptitud biológica y el uso del hábitat de los animales salvajes.
Darimont et al. (2009, PNAS) demostraron en un metaanálisis que los hobby hunters humanos modifican las poblaciones de fauna salvaje más rápidamente que cualquier otro factor evolutivo observado jamás en animales salvajes.
Más sobre esto: Caza y protección animal: lo que la caza como afición hace a los animales salvajes
Efecto 2: pérdida de hábitat por un cambio de comportamiento forzado
Por miedo a los hobby hunters, muchos animales salvajes han abandonado permanentemente su hábitat natural. «Evitan los campos abiertos y viven cada vez más al amparo del bosque», afirma el biólogo Börner. Además, son capaces de valorar cuándo la situación se vuelve especialmente peligrosa. En una población de corzos en Europa los investigadores observaron que el repliegue hacia el bosque se intensifica durante la temporada de caza. «En los campos abiertos, las fases de actividad, especialmente en el ciervo, se desplazan entonces a la noche, más tranquila», informa Börner.
Un amplio metaanálisis de 76 estudios (Gaynor et al. 2018) concluye que los animales salvajes aumentan significativamente su actividad nocturna bajo la influencia del ser humano. El resultado fue coherente a través de continentes, hábitats, especies y actividades humanas. Un estudio de seguimiento (Gaynor et al. 2025, Proceedings of the Royal Society B) analizó datos de uso del espacio en áreas protegidas antes y durante los cierres por COVID-19 y demuestra de forma causal que los animales salvajes como los lobos y las cabras montesas evitan de manera coherente la infraestructura humana, y que este retroceso es reversible cuando disminuye la presión humana.
Corlatti & Ciuti (2025, Wildlife Biology) muestran en un trabajo de revisión actual que las reacciones de los animales salvajes ante los humanos se sitúan a lo largo de un continuo que va desde la evitación, pasando por la tolerancia, hasta la atracción. En sistemas en los que el ser humano actúa principalmente como depredador —es decir, mediante la caza como afición— las reacciones se desplazan fuertemente hacia la evitación. En las marmotas alpinas (Zenth et al. 2025, Wildlife Biology) únicamente la caza como afición, y no el uso recreativo, influyó en la tolerancia conductual frente a las perturbaciones humanas.
Así pues, la caza como afición contribuye de forma esencial a que los animales salvajes vean limitada su libertad de movimiento y dispongan de menos hábitat. «Sin libertad de movimiento e intercambio genético, la salud de los animales se pone en peligro», afirma Börner.
Efecto 3: Ausencia de mortalidad invernal debido a la alimentación suplementaria
La ley de caza, no solo en Alemania, prescribe alimentar a los animales salvajes «en épocas de necesidad» en el marco de la gestión cinegética, razón por la cual algunos cazadores aficionados colocan comida en el bosque durante el invierno. El problema: «Con el suministro de alimento se elimina la mortalidad invernal natural», explica la ecóloga de fauna silvestre Ilse Storch.
El invierno es normalmente un proceso de selección natural para los animales salvajes. Los fuertes sobreviven, los débiles mueren. Así, la población se reduce de forma natural una vez al año. La alimentación suplementaria contrarresta este proceso, como muestra un estudio de la República Checa sobre la dinámica poblacional de los jabalíes. Cuando el suministro de maíz y cereal de desecho coincidía con un fuerte crecimiento de robles y hayas, al año siguiente se producía incluso un aumento notable de la población de jabalíes.
El problema: cuantos más animales superan el invierno, más deben ser abatidos al año siguiente para no rebasar las capacidades del espacio. Según Informe anual del Sistema de Información sobre Fauna Silvestre de los estados de Alemania (WILD) desde la década de 1990 el número de animales abatidos de corzos ha aumentado de forma significativa, y en el caso de los gamos y ciervos rojos casi se ha duplicado. Datos más recientes de la asociación DJV confirman esta tendencia: los abatimientos de jabalíes pasaron de unos 120’000 en la década de 1980 a casi 800’000 animales al año en la década de 2020. La causa de ello no es únicamente la alimentación invernal, pero es un factor esencial.
Efecto 4: Procesos reproductivos alterados
La caza como hobby contribuye por sí misma a que los animales salvajes se reproduzcan más rápidamente. Los estudios demuestran de forma inequívoca que los jabalíes, ciervos y otros animales salvajes aumentan su tasa reproductiva bajo la presión de la caza, por ejemplo reproduciéndose ya a una edad más temprana. Cuanto más intensamente se les caza, más crías engendran.
En el caso de los osos pardos, unos investigadores suecos pudieron observar que, como reacción a la caza, modifican el tiempo de cuidado de sus crías. Algunas lo prolongan para permanecer más tiempo bajo protección junto con sus crías. Otras madres osas acortan el tiempo de cuidado para volver a reproducirse antes y contrarrestar así la presión de la caza, según informa Quarks, la revista científica de la WDR.
Gosselin et al. (2015, Proceedings of the Royal Society B) documentaron otro efecto indirecto: en los osos pardos de Escandinavia, la caza provocó un mayor recambio de machos en los territorios, lo que desencadenó el infanticidio sexualmente selectivo (SSI). Los nuevos machos dominantes matan a las crías de sus predecesores para que las hembras vuelvan a estar dispuestas al apareamiento más rápidamente. El 95 por ciento de la mortalidad de crías durante la época de apareamiento se debió al SSI.
Efecto 5: Cambios evolutivos por la caza selectiva
La caza como hobby interviene en la evolución. Dado que los hobby hunters extraen sistemáticamente los individuos más grandes, fuertes y llamativos de una población, se genera una presión selectiva que va en contra de las fuerzas naturales. La consecuencia: las poblaciones cambian genéticamente en una dirección que es biológicamente indeseable.
Coltman et al. (2003, Nature) demostraron en un estudio de 30 años sobre carneros de las Rocosas (Ovis canadensis) que el peso corporal y el tamaño de los cuernos de los carneros disminuyeron significativamente debido a la caza de trofeos por parte de los cazadores aficionados. Los cazadores aficionados abatían preferentemente a los animales con los cuernos más grandes y, por tanto, a los individuos genéticamente más «valiosos», antes de que estos pudieran maximizar su éxito reproductivo. Pigeon et al. (2016) confirmaron estos hallazgos en un estudio posterior.
Darimont et al. (2009, PNAS) demostraron en un metaanálisis: los cazadores aficionados humanos modifican las poblaciones de fauna salvaje más rápidamente que cualquier otro factor evolutivo jamás observado en animales salvajes. Las tasas de cambio fenotípico en las poblaciones cazadas eran hasta un 300 por ciento superiores a las de la selección natural.
Leclerc et al. (2019, Nature Communications) demostraron en osos pardos escandinavos que los cazadores aficionados seleccionan de forma dirigida determinados rasgos de comportamiento: los osos más valientes y menos temerosos son abatidos con mayor frecuencia. El resultado: la población se vuelve más temerosa y ansiosa a lo largo de las generaciones, lo que altera de raíz su comportamiento y su uso del espacio.
Lassis et al. (2023, Evolutionary Applications) modelizaron cómo las zonas protegidas pueden ofrecer un efecto de rescate genético («genetic rescue») a las poblaciones cazadas mediante la migración de animales. Sin embargo, este efecto se ve socavado por las altas tasas de caza, porque los animales que migran son abatidos antes de que puedan reproducirse.
Más al respecto: La caza como afición influye en la evolución de los osos pardos y Estudio sobre el «superdepredador»
Efecto 6: heridas y «Crippling Loss»
No todos los disparos matan. Una proporción considerable de los animales cazados resulta herida, pero nunca se encuentra. Esta llamada «Crippling Loss» es un problema de bienestar animal sistemáticamente subestimado.
Kuhlmann et al. (2017, Ecological Indicators) desarrollaron el concepto de «Crippling Ratio» como medida de las heridas causadas por la caza y demostraron en ánsares piquicortos que, por cada animal abatido, hasta otro animal resultaba herido pero no recuperado.
En la caza con arco, las tasas de heridas son especialmente elevadas. Ditchkoff et al. (1998, Proceedings of the Southeastern Association of Fish and Wildlife Agencies) documentaron en un estudio controlado en el McAlester Army Ammunition Plant de Oklahoma, con 80 ciervos de cola blanca radiomarcados, que el 50 por ciento de los animales alcanzados por cazadores con arco no fueron recuperados. Tasas de heridas similares (del 31 al 58 por ciento) se confirmaron en estudios de Georgia, Indiana, Michigan, Nueva Jersey y Wisconsin. Un resumen de 24 estudios norteamericanos arroja una tasa media de heridas del 54 por ciento (Report on Bowhunting).
El lobby europeo de la caza con arco, por su parte, remite a una recopilación de datos danesa (European Bowhunting Association, 2005), que para el corzo halla una tasa de heridas de apenas un 5 por ciento aproximadamente. Es importante contextualizar: no se trata de un estudio científico con control independiente, sino de una recopilación basada en autodeclaraciones voluntarias de los cazadores con arco en el marco de un «informe de fauna». En cambio, las cifras estadounidenses provienen de estudios de campo controlados con animales marcados y monitorizados de forma independiente, con independencia de que un cazador siquiera advierta o notifique un disparo fallido. Las autodeclaraciones de los cazadores sobre sus propios disparos fallidos no son metodológicamente comparables con la telemetría independiente. Hasta ahora no existe ningún estudio europeo o de la región DACH independiente sobre la tasa de heridas en la caza con arco que alcance el nivel metodológico de los estudios de telemetría estadounidenses.
Gentsch et al. (2018, European Journal of Wildlife Research) investigaron la reacción del cortisol de los ungulados salvajes ante distintos métodos de caza y constataron que la persecución con perros provoca niveles de estrés significativamente más altos que la caza al acecho. También los acontecimientos posteriores al disparo —como el tiempo transcurrido hasta el rastreo, la localización de la herida y el comportamiento de los equipos de rastreo— influyeron considerablemente en la carga de estrés.
Los animales heridos que no son encontrados sufren a menudo una muerte lenta por infección, hambre o agotamiento. Estos animales no aparecen en ninguna estadística de abatimientos. Por ello, el número real de animales muertos por la caza como hobby es sistemáticamente superior al notificado oficialmente.
Efecto 7: intoxicación por plomo procedente de la munición de caza
El uso de munición con plomo por parte de los cazadores de afición provoca una contaminación ambiental a gran escala que afecta a los animales silvestres, al ganado y a las personas. Cada año, solo en la UE, se liberan al medioambiente unas 44’000 toneladas de plomo a través de la caza de afición y el tiro deportivo.
La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) estima que al menos 135 millones de aves están en peligro cada año por la ingestión directa de perdigones de plomo. Otros 14 millones de aves, entre ellas rapaces y carroñeras, se ven afectadas por la ingestión secundaria de fragmentos de plomo presentes en sus presas. Pain et al. (2019, Ambio) documentaron en un exhaustivo trabajo de revisión que la intoxicación por plomo mata cada año a más de un millón de aves acuáticas en Europa y provoca intoxicaciones subletales en otros tres millones. El simposio internacional «Lead, a borderless poison» (Gorizia, noviembre de 2025) cifra actualmente la mortalidad anual en 2,3 millones de aves en la UE, una estimación significativamente más alta que tiene en cuenta nuevos métodos de recogida de datos.
Desde el 15 de febrero de 2023, el uso de perdigones de plomo en humedales está prohibido en toda la UE. En febrero de 2025, la Comisión Europea presentó un anteproyecto de reglamento más amplio para restringir la munición con plomo en todos los hábitats (Pain et al. 2025, Ambio). La ECHA recomienda además introducir un límite máximo de plomo en la carne de caza a escala de la UE, comparable al valor límite para la carne de animales de granja (0,1 mg/kg). Sonne et al. (2023, Eco-Environment & Health) exigen un abandono total de la munición con plomo en el sentido de un enfoque One-Health: el uso continuado de munición con plomo amenaza la biodiversidad y la salud humana, y socava los objetivos de sostenibilidad.
Dinamarca fue el primer país del mundo en decidir la prohibición total de todos los tipos de munición con plomo para la caza de afición (a partir de abril de 2024). En el Reino Unido, Inglaterra, Escocia y Gales anunciaron en 2025 una prohibición de la munición con plomo al aire libre. En Suiza, hasta ahora no existe una prohibición equivalente.
Efecto 8: crías huérfanas y estructuras sociales destruidas
La caza de afición no solo mata al individuo objetivo. Interfiere en las estructuras sociales y deja crías huérfanas. En especies con un fuerte vínculo entre madre y cría —como corzos, ciervos, osos, lobos y jabalíes— la pérdida de un progenitor puede significar la muerte para las crías dependientes.
La RSPCA (Knowledgebase) documenta lo siguiente: cuando los cazadores aficionados no encuentran ni sacrifican a las crías de las hembras abatidas, estas quedan abandonadas a su suerte. Según su edad, las crías huérfanas mueren de hambre, de sed o de frío. La pérdida de la madre es un factor de estrés considerable para muchas especies, e incluso cuando los individuos huérfanos sobreviven a la fase aguda, los cambios en su fisiología y comportamiento pueden perjudicar de forma permanente su desarrollo.
En el caso de los lobos, Cassidy et al. (2023, Frontiers in Ecology and the Environment) demostraron, a partir de extensos conjuntos de datos de varios parques nacionales de EE. UU., que las causas de muerte antropogénicas, en particular los abatimientos legales, reducen notablemente la persistencia de las manadas y la reproducción del año siguiente. El abatimiento de un ejemplar alfa puede desestabilizar toda una manada.
En el caso de los osos pardos, Frank et al. (2018, Journal of Animal Ecology) documentaron, a partir de la población escandinava, que los osos supervivientes ocupan en parte los territorios de campeo dejados libres por los congéneres abatidos. Esta reorganización espacial puede tener consecuencias no deseadas para la dinámica poblacional y contravenir los objetivos de gestión.
Corlatti & Ciuti (2025, Wildlife Biology) resumen en un reciente trabajo de revisión que los efectos indirectos de la caza de afición sobre las poblaciones de fauna silvestre —desde los cambios de comportamiento y la fisiología del estrés hasta la desestabilización de las estructuras sociales— son a menudo más graves que las extracciones directas y se subestiman sistemáticamente en la práctica de la gestión.
Más información al respecto: Un estudio demuestra: los abatimientos de lobos conducen a menudo a más ataques al ganado y Un estudio de hace diez años, todavía ignorado: por qué las manadas estables atacan a menos ganado
Efecto 9: Ineficacia económica de la caza de plagas
La caza de las llamadas «especies dañinas» no solo carece de utilidad ecológica, sino también económica. Esta es la conclusión de un exhaustivo estudio de Jiguet et al. (2026, Biological Conservation), que analizó siete años de datos oficiales de 92 departamentos franceses.
Entre 2015 y 2022 se mató en Francia a 12’394’885 zorros, garduñas, martas, turones, comadrejas, cornejas negras, grajas, urracas, arrendajos y estorninos por considerarlos «plagas». Se trata de unos 1,7 millones de animales al año. El balance económico resulta demoledor: el equipo de investigación cifra los costes anuales de control entre 103 y 123 millones de euros, mientras que los daños oficialmente declarados solo ascienden a entre 8 y 23 millones de euros anuales. A lo largo de siete años, los costes de matanza suman 791 millones de euros y los daños declarados 96 millones de euros. Incluso en el cálculo más conservador, en el que no se remunera el tiempo de trabajo de los cazadores aficionados y se reducen a la mitad los gastos de desplazamiento, los costes de control superan los daños por un factor de 1,66.
No existe ninguna relación estadística entre el esfuerzo de abatimiento y la reducción de daños. Ni más abatimientos conducen a menos daños, ni aumentan los daños cuando disminuye la caza. En el caso del arrendajo y el estornino, un mayor número de abatimientos se correlacionó incluso con mayores poblaciones primaverales, lo que las autoras y los autores explican mediante la reproducción compensatoria. Especialmente llamativo: solo los 62’278 arrendajos matados equivalen a una pérdida potencial de entre 100 y 454 millones de euros en servicios de dispersión de semillas para los bosques de robles. Sobre esta base, la Inspección medioambiental francesa IGEDD recomienda no renovar en 2026 el decreto trienal sobre la caza de «plagas». Suiza regula las mismas especies conforme al art. 5 de la Ley de caza (JSG), sin haber realizado jamás una evaluación de eficacia comparable.
Más al respecto: Matados por millones – para nada: un nuevo estudio desenmascara los cuentos de cazadores
Publicaciones por especie animal
Mapaches
Robel R.J., Barnes N.A. & Fox L.B. Raccoon populations: Does human disturbance increase mortality? Transactions of the Kansas Academy of Science Vol. 93, No. 1/2 (1990), pp. 22–27
Asano M. et al. Reproductive characteristics of feral raccoons (Procyon lotor) in Hokkaido/Japan
Beasley JC, Rhodes OE. Effects of culling on mesopredator population dynamics
Ascáride del mapache y baylisascariasis: solo 50 casos en todo el mundo
Chacales dorados
Zorros
Baker PJ et al. Effect of British hunting ban on fox numbers
Goszczyński J. Population dynamics of the red fox in central Poland
Kaphegyi T. Untersuchungen zum Sozialverhalten des Fuchses (Vulpes vulpes L). Dissertationsarbeit
Williams N.F. (2025) Causes and Implications of Fox Population Dynamics in Central England. Tesis doctoral, Bournemouth University. Confirma los efectos reproductivos compensatorios tras la caza: las poblaciones de zorros compensan rápidamente las pérdidas mediante tasas de reproducción elevadas.
Jiguet F. et al. (2026) Ecological and economic assessments of native vertebrate pest control in France. Biological Conservation. Entre 2015 y 2022 se mataron en Francia un promedio de 383’299 zorros rojos al año. El estudio no encuentra ninguna relación estadística entre el esfuerzo de abatimiento y una reducción de los daños oficialmente declarados. Los costes de control para todas las especies cazadas en conjunto superan los daños en ocho veces.
SWILD – Kistler C. & Bontadina F. (2026) Wissenschaftliche Grundlagen zur Fuchsjagd. Informe técnico por encargo de la Oficina de Bosques y Fauna Silvestre del cantón de Zug. Mayo de 2026. El único informe cantonal encargado sobre la caza del zorro en Suiza hasta la fecha: evalúa la regulación de poblaciones, el control de epidemias, la biodiversidad y la protección del ganado sobre la base de la literatura técnica actual. Conclusión: la caza como hobby practicada actualmente no regula las poblaciones de forma sostenible, no mejora el control de epidemias y es inferior a las medidas de protección no letales. Las experiencias de Ginebra (desde 1974) y Luxemburgo (desde 2015) confirman esta valoración. Accesible al público a través de zg.ch → Artenmanagement Wildtiere → Jagdbare Arten → Haarraubwild. Más al respecto: Página cantonal de Zug.
Resúmenes breves de literatura científica sobre el zorro rojo
Más al respecto: Dossier: El zorro en Suiza y Caza del zorro sin hechos: cómo JagdSchweiz inventa problemas
Jabalíes
Más caza conduce a la multiplicación de los jabalíes
Steiner W. Schwarzwild: Evolution durch Jagd
Tack J. Wild Boar Population Trends in Europe
Csanyi S. Wild boar population dynamics & management Hungary
Croft S. et al. Review of existing models on spatial distribution and density of wild boar
Servanty S. et al. Factors affecting wild boar reproduction under hunting pressure
Más al respecto: Peste porcina africana: Qué significa la epidemia para los jabalíes y la caza de afición
Alces
Corzos
Fred Kurt: El corzo en el paisaje cultural. Ecología, comportamiento social, caza y conservación. Kosmos Verlag, Stuttgart 2002, ISBN 3-440-09397-2, p. 83.
Marmotas alpinas
Zenth F., Giari C., Morocutti E. et al. (2025) La caza, pero no la recreación al aire libre, modula la tolerancia conductual a la perturbación humana en las marmotas alpinas Marmota marmota. Wildlife Biology 2025: e01397
Córvidos y estorninos
Jiguet F. et al. (2026) Evaluaciones ecológicas y económicas del control de vertebrados plaga autóctonos en Francia. Biological Conservation. El examen económico y ecológico más completo hasta la fecha sobre la caza de cornejas negras, grajas, urracas, arrendajos y estorninos en Francia. A lo largo de siete años se dio muerte a más de 10,7 millones de aves de estas cinco especies. Los abatimientos no regulan ni las poblaciones ni los daños; en el caso del arrendajo y el estornino, una mayor cifra de abatimientos incluso se correlaciona con poblaciones primaverales más elevadas.
Chiron F. & Julliard R. (2013) Evaluación de los efectos de la captura sobre las especies de aves plaga a nivel nacional. Biological Conservation 158: 98–106. Demuestra que la caza altera la estructura poblacional de los córvidos, pero no reduce las poblaciones totales.
Jiguet F. & Gantin C. (2025) La dinámica de fisión-fusión y los movimientos primaverales de las cornejas negras de primer año cuestionan la eficacia de las estrategias de sacrificio. Scientific Reports 15: 31068. Muestra que hasta el 96 por ciento de las cornejas negras abatidas en primavera son individuos jóvenes no reproductores. El segmento de población reproductora, relevante desde el punto de vista regulatorio, no queda alcanzado por la caza.
Jiguet F. (2020) El zorro y la corneja. La necesidad de actualizar las estrategias de control de plagas. Biological Conservation 248: 108693. Ya en 2020 reclamaba una reevaluación ecológica, económica y ética fundamental de la caza de zorros y córvidos.
Green A.J., Elmberg J. & Lovas-Kiss Á. (2019) Beyond Scatter-Hoarding and Frugivory: European Corvids as Overlooked Vectors for a Broad Range of Plants. Frontiers in Ecology and Evolution 7: 133. Documenta el papel subestimado de los córvidos como diseminadores de semillas.
Hougner C., Colding J. & Söderqvist T. (2006) Economic valuation of a seed dispersal service in the Stockholm National Urban Park, Sweden. Ecological Economics 59: 364–374. Cifra el valor económico de la dispersión de semillas por parte del arrendajo entre 3’200 y 14’600 euros por pareja reproductora.
Gamuzas y cabras montesas
Coltman D.W. et al. (2003) Undesirable evolutionary consequences of trophy hunting. Nature 426: 655–658 (borregos cimarrones; los mecanismos de selección descritos son transferibles a las cabras montesas sometidas a la caza de trofeos)
Pigeon G. et al. (2016) Intense selective hunting leads to artificial evolution in horn size. Evolutionary Applications 9: 521–530
Nota: Para las gamuzas y cabras montesas en Suiza faltan hasta ahora estudios poblacionales propios sobre los efectos de la caza en la fisiología del estrés o en los cambios de comportamiento. Esta sección se ampliará cuando se disponga de nuevos datos procedentes de estudios alpinos a largo plazo.
Osos pardos
van der Walle J. et al. Hunting regulation favors slow life histories in brown bear
Leclerc M et al. Hunters select for behavioral traits in a large carnivore
Gosselin J. et al. (2015) The relative importance of direct and indirect effects of hunting mortality on the population dynamics of brown bears. Proceedings of the Royal Society B 282: 20141840
Frank S.C. et al. (2018) Sociodemographic factors modulate the spatial response of brown bears to vacancies created by hunting. Journal of Animal Ecology 87: 247–258
La caza como hobby influye en la evolución de los osos pardos
Más información: Dosier: El oso pardo en Suiza y 20 años de osos en Suiza
Lobos
El gran lobo feroz te tiene miedo
Lobo: según un estudio, la protección de rebaños es más eficaz que el abatimiento
Wolf Reintroduction Changes Ecosystem in Yellowstone
Un estudio demuestra: los abatimientos de lobos conducen a menudo a más ataques al ganado
Los lobos pueden salvar vidas humanas
Las pérdidas de ovejas están más influenciadas por las medidas de protección y el número de ovejas que por el tamaño de la población de lobos (Frontiers in Ecology and Evolution 2022)
Las altas tasas de supervivencia explican 20 años de rápida expansión de los lobos en Alemania (IZW Berlín)
Knauer F., Rauer G., Musil I. Composición de las presas y comportamiento depredador de los lobos (Vetmeduni Viena 2016)
Cassidy K.A. et al. La mortalidad causada por el ser humano provoca inestabilidad en las manadas de lobos grises (Frontiers in Ecology and the Environment 2023)
La extracción selectiva favorece la disolución de las manadas y una menor reproducción, especialmente en poblaciones pequeñas (Scientific Reports 2024)
Las altas tasas de abatimiento de ejemplares en tránsito reducen la conectividad genética y la colonización exitosa (US Forest Service)
Efectos transfronterizos: el abatimiento en zonas de gestión vecinas muestra efectos aditivos sobre las tasas de supervivencia (Journal of Applied Ecology)
La caza como afición puede influir indirectamente en los patrones de movimiento y, por tanto, en los daños al ganado (Wildlife Biology)
Modelos PVA: la caza como afición, la fragmentación del hábitat y las epidemias predicen conjuntamente la persistencia (Biological Conservation)
Más información: Dossier: Protección de rebaños en Suiza y Balance del lobo en Valais: cifras de una masacre
Publicaciones generales sobre los efectos de la caza como afición en la fauna silvestre
Gaynor K.M. et al. La influencia de la perturbación humana en la nocturnidad de la fauna silvestre (metaanálisis, Science 2018)
Gaynor K.M. et al. (2025) The influence of human presence and footprint on animal space use in protected areas. Proceedings of the Royal Society B
Corlatti L. & Ciuti S. (2025) Indirect effects of hunting on wildlife. Wildlife Biology 2025: e01691 (trabajo de revisión)
Grigsby D.M. et al. (2023) Human-induced fear in wildlife: A review. Biological Conservation 286: 110252
Güldenpfennig J. et al. (2021) An approach to assess stress in response to drive hunts using cortisol levels of wild boar. Scientific Reports 11: 16514
Santos J.P.V. et al. (2018) The importance of intrinsic traits, environment, and human activities in modulating stress levels in a wild ungulate. Ecological Indicators 89: 706–715
Tajchman K. et al. (2024) Impact of stalking hunt season on long-term stress in big game. BMC Veterinary Research
Kuhlmann K. et al. (2017) Crippling ratio: A novel approach to assess hunting-induced wounding of wild animals. Ecological Indicators 80: 242–246
Ditchkoff S.S. et al. (1998) Wounding Rates of White-Tailed Deer with Traditional Archery Equipment. Proceedings of the Southeastern Association of Fish and Wildlife Agencies 52: 244–248
European Bowhunting Association (2005) Recopilación de datos daneses sobre la caza con arco de corzos, basada en las autodeclaraciones voluntarias de los cazadores con arco; metodológicamente no comparable con la telemetría independiente
Gethöfer F., Siebert U. Current knowledge of the Neozoa Nutria and Muskrat in Europe
Comte S. et al. Echinococcus multilocularis management by fox culling: An inappropriate paradigm
Darimont C et al. Human predators outpace other agents of trait change (PNAS 2009)
Wildtierschutz Deutschland: Datos sobre la caza en general
Jiguet F., Morin A., Courtines H., Robert A., Fontaine B., Levrel H. & Prince K. (2026) Ecological and economic assessments of native vertebrate pest control in France. Biological Conservation. Análisis de datos oficiales sobre 12,4 millones de abatimientos en siete temporadas de caza en 92 departamentos franceses. Los costes de control (de 103 a 123 millones de euros al año) superan en ocho veces los daños oficialmente notificados (de 8 a 23 millones de euros al año), sin ningún efecto mensurable sobre las poblaciones o la magnitud de los daños.
Munición de plomo: fuentes adicionales
ECHA: Lead in shot, bullets and fishing weights
BirdLife: Lead ammunition finally banned from wetlands across the EU
Vulture Conservation Foundation: EU bans the use of lead ammunition in wetlands
Pain D.J. et al. (2019) Effects of lead from ammunition on birds and other wildlife: A review and update. Ambio 48: 935–953
Pain D.J. et al. (2025) EU regulation: An unprecedented opportunity to protect wildlife and human health from lead in hunting ammunition. Ambio (visión general más actual del proceso legislativo de la UE)
Sonne C. et al. (2023) The environmental threats from lead ammunition. Eco-Environment & Health 2(1): 16–17
Katzner T.E. et al. (2024) Lead poisoning of wildlife from ammunition: a global perspective on regulations and actions. Ambio
Simposio internacional «Lead, a borderless poison» (Gorizia, noviembre de 2025): estimación actual de 2,3 millones de muertes de aves al año en la UE a causa de la munición de plomo
Inmunocontracepción: alternativas humanas a la caza de afición
Existe una creciente demanda pública de gestores de fauna silvestre que abandonen los métodos de control tradicionales y letales y adopten métodos no letales, humanos y más eficaces. La inmunocontracepción PZP (zona pelúcida porcina) y las vacunas GonaCon ofrecen alternativas científicamente probadas.
Anticonceptivos para gaviotas como solución a los problemas urbanos
Bélgica: granos anticonceptivos para controlar la población de palomas
Tailandia introduce un plan anticonceptivo para controlar la población de elefantes
Fertility Control for Wildlife: A European Perspective (Massei et al. 2022)
Wildlife Contraception (Wild Animal Suffering Research)
New trends in immunocastration and its potential to improve animal welfare (Ahmed et al. 2022)
Ciudades de EE. UU. emplean tecnología de control de natalidad contra las plagas de ratas
Se pretende esterilizar a los jabalíes en Roma
España: reducción de las poblaciones de jabalí gracias a la vacunación
Gestión de fauna silvestre en Ginebra: anticoncepción en lugar de abatimiento
Autorización para el ensayo de la vacuna inmunocontraceptiva «GonaCon» en Italia (Gazzetta Ufficiale 2022)
Más información: Dossier: Ginebra y la prohibición de la caza y Dossier: argumentario a favor de guardas de fauna profesionales
Sobre la psicología de la caza: lo que muestra la investigación
¿Qué impulsa a las personas a cazar y qué efectos psicológicos tiene la muerte de animales sobre los propios cazadores? Esta cuestión ha sido poco investigada científicamente, pero cobra importancia ante los debates sociales sobre la legitimidad de la caza de afición. A continuación se resumen hallazgos empíricos, sin generalizaciones y sin equiparar la caza con la criminalidad o la patología, algo que científicamente no sería sostenible.
Motivación para cazar: Estudios de Norteamérica y del norte de Europa muestran que los hobby hunters presentan distintos perfiles motivacionales: obtención de alimento, experiencia en la naturaleza, vínculo social y –en una parte de los encuestados– el placer por el acto de matar en sí («harvest motivation»). Este último grupo muestra en los estudios de encuestas una mayor tolerancia hacia el sufrimiento animal y una identificación más fuerte con la dominación sobre la naturaleza. Estos hallazgos proceden de estudios de autoinforme y no son generalizables a todos los cazadores. (Why Men Trophy Hunt: Showing Off and the Psychology of Shame, Psychology Today; Diferencias psicológico-sociológicas entre hobby hunters y no cazadores)
Más sobre esto: El hobby hunter en el siglo XXI
Publicaciones sobre los efectos de la violencia en los hobby hunters
- El gobierno de Soleura defiende el maltrato animal
- Amygdala and violence (resumen de búsqueda)
- Comprender la relación entre el maltrato animal y la violencia en la familia: el modelo de sistemas bioecológicos
- Infancia sin conciencia (Der Spiegel)
- Por qué algunas personas se vuelven asesinamente malvadas (Die Welt)
- Violence as a source of pleasure or displeasure is associated with specific functional connectivity with the nucleus accumbens (Frontiers in Human Neuroscience)
- Las personas que maltratan a los animales rara vez se detienen ahí (PETA)
- Fiebre de caza
- Serial Killers Have Under-Developed Brains, Says New Study (IBTimes)
- Cuando los niños maltratan a los animales: así deberían reaccionar los padres
- Why Men Trophy Hunt: Showing Off and the Psychology of Shame (Psychology Today)
- «Matar puede ser divertido» (NZZ)
- Hunting and Illegal Violence Against Humans and Other Animals
- Comprender mejor a los hobby hunters
- Entrevista: Petra Klages con el asesino en serie Frank Gust (PETA)
- Diferencias psicológico-sociológicas entre hobby hunters y no cazadores
- Anatomía de la destructividad humana (Erich Fromm)
- ¿Está mal de la cabeza? (Die Zeit)
- La pasión del cazador (Paul Parin)
- Hunting and Illegal Violence Against Humans and Other Animals: Exploring the Relationship (ResearchGate)
- Las estadísticas del estado de Nueva York muestran un vínculo: cazadores y abusadores
- Los datos de Ohio confirman la relación caza/abuso infantil
- Las estadísticas de Michigan confirman la relación caza, abuso infantil
- Prevenir la violencia doméstica con armas (Südostschweiz)
- Cazadores deportivos: ¿Mentes criminales?
- Caza y cazadores: psicoanálisis
- Un investigador encuentra un patrón determinado en los cerebros de los asesinos en serie (NZZ)
- El cerebro
- Los hobby hunters y su patrón en el cerebro
- Dugré J.R., Potvin S. & Turecki G. (2025) The dark sides of the brain: A systematic review and meta-analysis of neural correlates of human aggression. Neuroscience & Biobehavioral Reviews
- Fritz M., Pfabigan D.M. & Lamm C. (2023) Neurobiology of Aggression: Recent findings from structural and functional imaging. Current Psychiatry Reports
- Seidenbecher T. et al. (2024) A case-control voxel- and surface-based morphometric study of amygdala volume in aggressive individuals. Brain Structure and Function
- Yildirim B.O. & Derntl B. (2019) Neural correlates of empathy deficits in violent offenders: Evidence from fMRI. Social Cognitive and Affective Neuroscience
- Decety J., Chen C., Harenski C. & Kiehl K.A. (2017) Psychopathy and reduced amygdala response to others‘ pain: A neuroimaging investigation. Journal of Abnormal Psychology
- Fitzgerald D.A. et al. (2020) Violence exposure and neural desensitization: Amygdala and insula responses under repeated affective stimuli. NeuroImage
- Anderson N.E., Harenski C.L. & Kiehl K.A. (2018) Neural consequences of killing in combat: Amygdala modulation and emotional blunting. Neuropsychologia
- Porcelli A.J. et al. (2022) Neural processing of emotional stimuli in slaughterhouse workers: Evidence for desensitization in limbic circuits. Psychoneuroendocrinology
- McNamee R.L. et al. (2021) Affective numbing in high-violence occupations: Amygdala and insula attenuation during empathy tasks. Human Brain Mapping
- Bekoff M. & Pierce J. (2019) Empathy for animals and its neural substrates: A review of convergent evidence. Animal Sentience
Más al respecto: Psicología de la caza en el cantón de St. Gallen
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- Dosier: El gato montés en Suiza
- Dosier: La protección de rebaños en Suiza
- Dosier: Ginebra y la prohibición de la caza
- Dosier: Argumentario para guardas de fauna profesionales
- Balance del lobo en el Valais: cifras de una masacre
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