Matados por millones, para nada: un nuevo estudio desenmascara las patrañas de los cazadores
Nuevo estudio en «Biological Conservation»: Francia mata 1,7 millones de zorros y cornejas al año. Los costes son ocho veces mayores que los daños, y el efecto es nulo.
Un nuevo estudio en la revista especializada «Biological Conservation» demuestra que Francia hace matar anualmente 1,7 millones de zorros, garduñas y córvidos como «plagas», aunque los costes de control superan en ocho veces los daños declarados y los abatimientos no regulan las poblaciones ni protegen las cosechas.
Costes de control ocho veces mayores que los daños
El equipo de investigación dirigido por Frédéric Jiguet del Muséum national d’Histoire naturelle de París analizó sistemáticamente siete temporadas de caza entre 2015 y 2022. La base fueron datos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente francés de 92 departamentos. En ese periodo se mataron 12’394’885 animales, entre ellos zorros rojos, garduñas, martas, turones, comadrejas, cornejas negras, grajas, urracas, arrendajos y estorninos.
El balance económico resulta demoledor: el equipo cifra los costes de control anuales entre 103 y 123 millones de euros. Los daños oficialmente declarados de estas especies en el mismo periodo suman entre 8 y 23 millones de euros al año. A lo largo de siete años, los costes de matanza acumulan 791 millones de euros, mientras que los daños declarados en total ascienden a 96 millones de euros. Incluso si no se remunera el tiempo de trabajo de los cazadores aficionados y se reducen a la mitad los costes de desplazamiento, los costes de control siguen superando los daños en un factor de 1,66.
Los abatimientos no reducen ni las poblaciones ni los daños
Hallazgo central de los modelos mixtos generalizados: no existe relación estadística alguna entre el esfuerzo de matanza y una reducción de los daños declarados en el año siguiente. Ni un mayor número de abatimientos reduce los daños, ni una disminución o suspensión de la caza conduce a daños mayores. Los autores y autoras formulan con sobriedad que un aumento de los controles no muestra efecto alguno y que su supresión no provoca daños adicionales.
Aún más claro resulta el resultado para la dinámica poblacional. Los datos del seguimiento francés de aves nidificantes muestran que, en el caso del arrendajo, el estornino y para las cinco especies de aves en conjunto, un mayor número de abatimientos se correlaciona con mayores efectivos primaverales. El equipo lo explica mediante la reproducción compensatoria: la reducción de la competencia por el alimento incrementa el éxito reproductivo y la tasa de supervivencia de los individuos restantes. En el zorro rojo, estudios paralelos (Pépin et al. 2025) muestran el mismo patrón. La afirmación de los hobby hunters de que, sin una caza masiva, estas especies se «multiplicarían sin control» no encuentra ningún sustento empírico en siete años de datos franceses.
454 millones de euros en servicios ecosistémicos destruidos
Especialmente delicado es el cálculo relativo a los arrendajos: solo en el periodo de estudio se mataron 62’278 arrendajos. La labor de dispersión de semillas de esta especie para los bosques de robles se cifra en estudios anteriores (Hougner et al. 2006) entre 3200 y 14’600 euros por pareja reproductora. Extrapolado, esto equivale a una pérdida potencial de entre 100 y 454 millones de euros en servicios ecosistémicos. Otros servicios, como la regulación de roedores por parte de zorros y martas, no están aún incluidos en este cálculo.
Directamente transferible a Suiza
Suiza no conoce una clasificación formal de «plagas» como Francia, pero regula las mismas especies mediante la Ley federal sobre la caza y la protección de los mamíferos y aves silvestres (JSG, SR 922.0). El zorro, la marta de las pedreras, la corneja negra, la urraca y el arrendajo son, según el art. 5 JSG, especies cazables. En los cantones con caza por patente, que cubren alrededor de dos tercios de la superficie suiza, los hobby hunters matan cada año decenas de miles de zorros. No existe en ningún cantón una verificación económica sistemática de los efectos, como la que Jiguet y su equipo presentan para Francia.
El modelo de Ginebra demuestra desde 1974 que una prohibición completa de la caza por afición funciona sin que aumenten los daños. Los guardas de fauna empleados por el Estado intervienen únicamente de forma selectiva y basada en la evidencia. El estudio francés aporta ahora la prueba más sólida hasta la fecha de que la caza generalizada de las llamadas «especies dañinas» no se justifica económicamente. La inspección medioambiental francesa IGEDD recomienda ya no renovar en 2026 el decreto trienal sobre la caza de «alimañas».
Para profundizar en wildbeimwild.com:
- Francia y el zorro: cómo un país vecino desmonta los mitos de la caza
- La caza del zorro es maltrato animal organizado
- Dosier sobre los cazadores: papel, poder, formación y crítica
Fuentes
- Jiguet, F., Morin, A., Courtines, H., Robert, A., Fontaine, B., Levrel, H., Princé, K. (2026): Ecological and economic assessments of native vertebrate pest control in France. Biological Conservation. DOI: 10.1016/j.biocon.2026.111719
- Pépin, D., Feuvrier, P., Powolny, T., Giraudoux, P. (2025): Investigating the effects of red fox management on poultry beyond the controversy, Jura Massif France. Scientific Reports 15: 26238.
- Comte, S., Umhang, G., Raton, V. et al. (2017): Echinococcus multilocularis management by fox culling. Preventive Veterinary Medicine 147: 178-185.
- Hougner, C., Colding, J., Söderqvist, T. (2006): Economic valuation of a seed dispersal service in the Stockholm National Urban Park, Sweden. Ecological Economics 59: 364-374.
- Ley Federal sobre la Caza y la Protección de los Mamíferos y Aves Silvestres (JSG), SR 922.0, art. 5.
- Inspection générale de l’environnement et du développement durable (IGEDD, 2024): Parangonnage sur les espèces susceptibles d’occasionner des dégâts. Rapport n° 015518-01.
¡SIGAMOS EN CONTACTO!
Nos gustaría enviarte las últimas novedades y ofertas en nuestro boletín.
Apoya nuestro trabajo
Con tu donativo ayudas a proteger a los animales y a hacer que se escuche su voz.
Donar ahora →