Caso Fabian: un hobby hunter condujo al cadáver del niño con una cámara térmica
En el juicio por asesinato de Rostock, un testigo incrimina a la acusada. En el centro: una «búsqueda» nocturna con tecnología térmica de caza.
Imagen simbólica
Ante el Tribunal Regional de Rostock se desarrolla el proceso por la muerte violenta de Fabian, de ocho años, de Güstrow.
La acusada es Gina H., de 30 años, la antigua pareja del padre de Fabian. Según la convicción de la fiscalía, habría matado al niño en octubre de 2025 con varias puñaladas para eliminar un conflicto en la relación. La acusada guarda silencio ante las imputaciones, sus abogados niegan cualquier participación. Para ella rige la presunción de inocencia.
En el undécimo día de vista, el 13 de junio de 2026, pasó a primer plano un testimonio que afecta a un hobby hunter y a su equipamiento de caza.
Una «búsqueda» nocturna con la cámara térmica
Fue citado un conocido de la acusada de 37 años, Christian D., que vive en la misma localidad y que en su tiempo libre se dedica a la caza como hobby. A raíz de esta actividad dispone de una cámara térmica, como las que emplean los hobby hunters para localizar animales salvajes de noche.
Según su relato, Gina H. le habría propuesto el 13 de octubre de 2025 buscar juntos al entonces desaparecido Fabian, concretamente en la apartada zona de Klein Upahl. Para ello habría dicho que no quería llamar a la policía ni mandarla allí. El testigo cogió su cámara térmica y partió con ella en la oscuridad.
Con la cámara no se distinguía nada en el campo. El testigo ya quería seguir adelante cuando la acusada propuso ir a una charca cercana. Ella habría avanzado con determinación, finalmente se detuvo en la orilla y alumbró con la linterna. El hobby hunter distinguió algo negro, que al principio tomó por unos tubos depositados. La acusada habría dicho entonces que aquello era Fabian.
«Difícil de entender»: ningún aviso a la policía
Resulta inquietante el hecho de que este encuentro nocturno en el lugar del hallazgo tuviera lugar un día antes del descubrimiento oficial del cadáver. El testigo declaró que después solo había querido marcharse y no verse implicado en el asunto. No avisó a la policía. Rechazó la acusación de haber prohibido a la imputada dar aviso inmediato.
El juez presidente calificó de difícilmente comprensible que el testigo no llamara él mismo a la policía tras el hallazgo. Según su propia declaración, ya no recuerda con exactitud si tocó el cuerpo encontrado.
Para la acusación, la declaración es relevante por otro motivo. La abogada de la madre señaló que de los hechos podrían extraerse conclusiones sobre un posible conocimiento de la imputada como autora, ya que esta conocía aparentemente el lugar exacto del hallazgo antes de que el cadáver fuera descubierto oficialmente. El proceso continuará el 16 de junio de 2026 con otro testigo que, al parecer, también habría sido conducido hasta la charca.
Contextualización: cuando la tecnología cinegética cae en manos ajenas
Hay que decirlo con claridad: este caso no es un crimen de caza. El presunto delito no tiene nada que ver con la caza por afición, el testigo no está acusado y sobre la cuestión de la culpabilidad decide únicamente el tribunal. Quien trace aquí un paralelismo directo con la caza por afición fuerza en exceso los hechos.
Aun así, merece la pena una mirada serena a un aspecto secundario. La cámara térmica, un dispositivo muy extendido en el entorno de la caza por afición, se convirtió en herramienta de una acción nocturna alejada de toda búsqueda oficial. Y una persona con rutina cinegética en el terreno nocturno se encontró en el lugar donde yacía un cadáver, sin el reflejo evidente de llamar de inmediato a la policía.
Con ello, el caso se suma a una observación que ya hemos documentado en otro contexto: recientemente se supo que un cazador aficionado de Estiria ocultó un cadáver durante diez años, para no molestar a la fauna silvestre del coto. La motivación es completamente distinta, pero ambos casos ponen de manifiesto que el umbral para comunicar a la policía un cadáver hallado en el campo no es igual de alto en todas partes.
Qué responsabilidad exige una actividad ligada a las armas, a la tecnología nocturna y a una gran autonomía en el coto sigue siendo una pregunta legítima. Análisis más profundos al respecto se encuentran en nuestro dossier sobre la Psicología de la caza por afición así como en nuestra sección Criminalidad & Caza.
¡MANTENGÁMONOS EN CONTACTO!
Nos gustaría enviarte las últimas novedades y ofertas en el boletín.
Apoya nuestro trabajo
Con tu donativo ayudas a proteger a los animales y a dar voz a quienes no la tienen.
Donar ahora →