Canciones anticaza
Estas canciones dan a los animales salvajes una voz que a menudo falta en el debate público sobre la caza recreativa.
- ▶«La noche pertenece al erizo»
- ▶«Para quién arde el cielo»
- ▶«¿Por qué me cazas?»
- ▶«La cuota»
- ▶«Moderar el tono»
- ▶«Safari»
- ▶«Mi tierra, no un coto»
- ▶«Herido por un disparo»
- ▶«Libre en diciembre»
- ▶«Informe de la granja»
- ▶«En lo alto de la cresta»
- ▶«El bachillerato verde»
- ▶«La cuenta»
- ▶«El hierro»
- ▶«Al pie»
- ▶«La prohibición quebrantada»
Música que emociona. Une, crea conciencia y lleva los temas allí donde los argumentos ya no suelen ser escuchados. Precisamente por eso ponemos a disposición de forma gratuita nuestras canciones anticaza, sin derechos de autor y sin restricciones.
Cada una de estas canciones da a los animales salvajes una voz que, con demasiada frecuencia, falta en el debate sobre la caza recreativa.
Puedes descargarlas, compartirlas, difundirlas o utilizarlas tú mismo, ya sea en clase, en redes sociales, en acciones o simplemente para escucharlas.
Consejo: Convierte tu canción favorita en el tono de llamada de tu móvil. Así llevarás contigo el mensaje a favor de los animales salvajes en tu día a día y, de paso, generarás conversación.
Nuestro mensaje es claro: los animales salvajes no necesitan balas, sino protección. Y cada voz cuenta, también la tuya.
Participa, difunde las canciones y ayúdanos a reforzar una nueva narrativa sobre la relación con los animales salvajes.
Nota para iPhone y iPad: Mantén pulsado el título de la canción y selecciona «Guardar en Archivos». En Android y en el ordenador, la descarga funciona con un clic normal.
Cada categoría está disponible más abajo como álbum para descargar.
Métodos de caza y equipamiento
La práctica concreta de la caza recreativa: batidas, trampas, cebos, tecnología.
«Batida»
Describe cómo los animales salvajes son ahuyentados, perseguidos y empujados ante los fusiles en las batidas, y lo que esta forma de caza significa para los animales.
Cuenta la historia desde la perspectiva de una jabalina con sus jabatos, perseguida por perros durante una montería.
Habla de cómo se atrae deliberadamente a los animales salvajes hacia los saladeros, hasta el lugar donde les espera el disparo.
Cuenta la historia del corzo recién nacido, que en mayo yace en la hierba con su pelaje moteado de camuflaje, mientras al mismo tiempo comienza la caza del corzo macho.
Nombra las consecuencias de la caza con arco para el animal alcanzado.
Cuenta la historia del águila real, que se envenena con plomo al alimentarse de los restos de animales abatidos, y de las huellas que la munición de plomo deja en la naturaleza.
Desenmascara, con el ejemplo de los mapaches y los jabalíes en Alemania, la falacia de que más abatimientos reducen las poblaciones, cuando en realidad la presión de caza genera más crías.
Cuenta la historia de la jabalina, que se desplaza con sus jabatos al amparo de la noche, hasta que la tecnología de visión térmica y nocturna les arrebata este último refugio.
Muestra cómo se caza a la garduña como supuesta «mordedora de cables» y ladrona de aves de corral, cuando soluciones constructivas como las rejillas antimartas ayudarían en lugar del disparo.
«El cepo»
Cuenta la historia de las trampas de golpe prohibidas que todavía se siguen encontrando, y de la trampa de caja permitida, en la que los animales esperan durante horas su muerte.
Cuenta, desde la perspectiva de un animal herido por un disparo, la historia de los disparos fallidos y las búsquedas posteriores, y del lenguaje de caza que convierte la sangre en «sudor» y la herida en «enfermedad».
«Al pie»
Cuenta, desde la perspectiva de un perro de caza, su vida en la perrera, su adiestramiento con animales vivos y el riesgo que corre su piel al servicio de la caza recreativa.
Trata de las instalaciones de adiestramiento que maltratan animales, donde los perros de caza son entrenados con zorros vivos para la caza de madriguera.
Psicología y tradiciones de los cazadores recreativos
La perspectiva del autor, los rituales y la transmisión de generación en generación.
«Confesión desde el puesto elevado»
Mira detrás de la fachada de la «ética de cazador» y la tradición en el puesto elevado.
«Quien aprieta el gatillo una vez»
Se pregunta por el umbral que se cruza con el primer disparo.
«Jurado»
Trata del silencio entre los cazadores recreativos, que resuelven entre ellos los disparos erróneos y los incidentes en el bosque.
«Herencia»
Cuestiona cómo el arma de caza y la tradición cazadora se transmiten como herencia de generación en generación.
Cuenta la historia del cazador recreativo que llega al aula con una piel de zorro y un libro ilustrado, y se pregunta qué aprenden los niños sobre los animales con ello.
Da voz a una persona indígena que relata cómo antaño se cazaba por necesidad y con mesura, y lo contrapone a la caza recreativa de hoy en día.
Es la promesa de no transmitir a la próxima generación la tradición de matar.
Contrapone la alimentación vegetal directamente del campo a la carne de caza, que lleva consigo miedo, estrés y plomo.
Cuenta la historia del gallo lira, que figura en la Lista Roja y, pese a ello, es abatido para que sus plumas de cola en forma de hoz adornen un sombrero.
Habla de la misa de San Huberto, en la que la Iglesia bendice a los cazadores recreativos y sus armas, y recuerda que, según la leyenda, San Huberto dejó de cazar.
Narra desde la perspectiva del animal muerto la imagen del cazador posando con su presa, y se pregunta por qué aquí se considera costumbre lo que a cualquier policía le costaría el honor.
«Safari»
Trata de la caza de trofeos en el extranjero, en la que los cazadores recreativos pagan por abatir leones o elefantes y lo presentan como protección de especies.
Lobby, mitos y maquillaje
Los mecanismos, mitos y el lenguaje detrás de la caza recreativa.
Desmonta el «latín de cazadores», los mitos con los que la caza recreativa justifica sus actos.
Desmenuza el mito de la «gestión cinegética», que al final siempre desemboca en el disparo.
Señala los vínculos entre las asociaciones de caza, las autoridades y la política.
«La máquina de chivos expiatorios»
Muestra cómo el cormorán, el mapache, la garduña o el cuervo se convierten en chivos expiatorios, mientras la canalización de cursos de agua, el calentamiento global y los pesticidas siguen siendo las verdaderas causas.
«En el bosque resuena una vieja promesa»
Muestra lo que ocurre cuando se dispara al zorro: más ratones, más garrapatas y más borreliosis para las personas.
Narra desde la perspectiva de las ovejas un verano de alpinaje sin valla, sin pastor y sin perro de protección de rebaños, y de cómo el lobo tiene que cargar con pérdidas que se deben a la falta de protección de rebaños.
Trata de los faisanes y otros animales que son criados y soltados solo para ser abatidos después, una vida convertida en mercancía para la caza recreativa.
Plantea la incómoda pregunta sobre la supervisión y la responsabilidad en el ámbito de la caza, es decir, quién controla en realidad a quienes, en nombre de la gestión cinegética, deciden sobre la vida y la muerte de los animales salvajes.
Cuestiona la autoridad con la que se dispone de la vida de los animales salvajes en el bosque.
Desenmascara el matar como un pasatiempo que se disfraza de necesidad.
Desenmascara el lenguaje edulcorado de las autoridades, que convierte el disparo en una inofensiva «extracción».
Cuestiona cómo se vende la matanza de animales salvajes como un «producto del bosque» cercano a la naturaleza.
Desenmascara el romanticismo con el que la caza recreativa convierte su bosque en un santuario.
Trata de la multa de 300 francos impuesta por el abatimiento de una loba en el Valais, y de cómo la justicia suiza convierte la caza furtiva en una nimiedad.
Apunta a los medios que informan sobre la caza recreativa sin cuestionar nada y reproducen declaraciones de relaciones públicas sin verificarlas.
Se pregunta cuánto le cuesta la caza recreativa a la sociedad en general, desde el bosque de protección y los daños a la fauna hasta la supervisión, y por qué nadie presenta nunca esa factura abiertamente.
Se burla de los cursos exprés que en dos semanas conducen a la licencia de caza y, con ella, al arma, sin que nadie tenga que haber pisado jamás el bosque.
Cuenta la historia de autoridades que, ante preguntas fundamentadas sobre la caza recreativa, no responden, sino que recomiendan a quien pregunta que modere el tono.
Regiones y política
Escenarios concretos y la política de caza en Suiza y más allá.
Recuerda que una vida sin caza recreativa es posible, como demuestra el cantón de Ginebra desde hace más de cincuenta años.
Cuenta la historia del lobo que, tras cien años, regresó al Valais, y de la política de abatimientos valesana que quiere deshacerse de él de nuevo.
Cuenta la historia de Luxemburgo, donde la caza del zorro está prohibida desde 2015 sin que nada se haya venido abajo por ello.
Cuenta la historia de patos, gansos y otras aves acuáticas del lejano norte que invernan en los lagos suizos y son cazadas incluso en zonas protegidas.
Trata de la prima ticinesa de 500 francos por cada lobo abatido, y de lo que las primas por abatimiento hacen con el trato hacia los animales salvajes.
Trata de políticos que retuercen las cifras hasta que encajan con sus exigencias, y de disparos a lobos «de reserva», incluso antes de que se produzca ningún daño.
Trata de las zonas vedadas de caza, cuya protección se va erosionando poco a poco, hasta que incluso el lobo puede ser abatido allí.
«La cuota»
Habla de la caza mayor grisona y de la caza especial, del plan de abatimiento que hay que cumplir, de los disparos errados por 150 francos y de lo que en septiembre está prohibido y en diciembre es el plan previsto.
Personas en la línea de tiro
Accidentes, armas en casa y el bosque que debería pertenecer a todos.
Habla de caballos, perros y personas que durante la caza recreativa fueron confundidos con animales salvajes y abatidos, y de que tales disparos no son casualidad.
«Lo que empieza en el puesto elevado»
Cuenta la historia de excursionistas, recolectores de setas y niños que en toda Europa son confundidos con piezas de caza y abatidos durante la caza recreativa.
Narra desde la perspectiva de una mujer el arma de caza que permanece sin seguro en la vivienda y actúa como una amenaza silenciosa, sin llegar jamás a ser blandida.
Señala que, mientras para los conductores existe un límite de alcoholemia, para los cazadores recreativos armados no lo hay en la mayoría de los cantones.
Se pregunta por qué los conductores y los pilotos deben someterse regularmente a controles, mientras que quien posee un arma de caza nunca más vuelve a ser examinado tras una única prueba.
«Que los demás tengan cuidado»
Trata del bosque que pertenece a todos, en el que durante la caza recreativa son los paseantes, los ciclistas y los dueños de perros quienes deben adaptarse, en lugar de los armados.
Cuenta la historia de personas que documentan en el bosque lo que ocurre durante la caza recreativa, y que por ello son amenazadas y agredidas.
Pérdida, muerte y silencio
El duelo por el animal muerto y el vacío que queda.
Trata del silencio que queda cuando el eco del disparo se extingue en el bosque.
Cuenta la historia de la zorra preñada que en invierno busca alimento y es abatida desde un puesto elevado con tecnología de visión nocturna.
Cuenta la historia de un gato doméstico que ya no vuelve a casa porque un cazador recreativo lo abatió demasiado lejos de la vivienda.
Cuenta la historia del oso que en 1904 fue abatido como el último de su especie en Suiza, y de sus sucesores que hoy regresan desde el Trentino.
Cuenta la historia del turón, que figura en la Lista Roja y cuyo hábitat junto a arroyos y en prados húmedos va desapareciendo.
Habla del gallo lira, cazado durante su parada nupcial y cuyo hábitat ha desaparecido casi por completo debido a la caza recreativa y la silvicultura.
Cuenta la historia de la liebre europea, que en Suiza se ha vuelto escasa en pocas décadas por la falta de setos y campos abiertos.
Pone en el punto de mira el ritual en torno a los animales abatidos, a los que, al son del cuerno de caza, se les coloca una ramita en la boca como «último bocado».
Es una canción silenciosa para los animales heridos que nunca se encuentran y que no aparecen en ninguna estadística de abatimientos.
Cuenta la historia de la comadreja, el más pequeño de los depredadores, que caza ratones y apenas recibe atención.
Cuenta la historia de cornejas, arrendajos y cuervos, aves inteligentes que utilizan herramientas y, pese a ello, son cazadas como plaga.
Animales salvajes y sus familias
Canciones que ponen en el centro a especies concretas y su vida social.
Cuenta la historia del zorro urbano, que recorre de noche calles, patios traseros y muros mientras los humanos duermen.
Trata del gallo lira en el frágil hábitat de la turbera alta, donde la caza y las molestias tienen un peso especialmente grave.
Cuenta el abatimiento del ciervo más fuerte como trofeo y la pérdida genética que queda en el bosque cuando lo mejor de la población termina colgado en una pared.
Habla del ciervo rojo, que en septiembre brama durante el celo y es precisamente entonces cuando se le dispara por su cornamenta.
Cuenta la historia del tejón, que vive con su familia desde hace generaciones en la misma madriguera y al que los cazadores recreativos persiguen como plaga, aunque sus daños suelen estar exagerados.
Cuenta la historia del conejo silvestre, que se ha vuelto escaso en Suiza y, sin embargo, todavía se caza en la región del lago Lemán.
Cuenta la historia de la familia de lobos que caza junta, aúlla y cría a sus cachorros, y de cómo los abatimientos destrozan esta estructura familiar.
«La piara»
Cuenta la historia del grupo familiar de los jabalíes, que la caza desgarra.
Habla de la marmota, que vive en grupo familiar, protege a su clan con su silbido de alarma y es cazada por su grasa y por la pseudomedicina.
Habla de los linces del Valais, que en el debate político se convirtieron en 80, aunque un estudio de la Universidad de Berna solo contabiliza 37, y a los que el cantón quiere abatir de todos modos.
Narra desde la perspectiva de cuatro cachorros de lobo cuya madre fue abatida en el Valais como supuesta «loba solitaria», y advierte contra los abatimientos durante la época de cría.
Narra desde la perspectiva de un corzo joven que es rescatado en primavera de la segadora y, en otoño, se convierte en objetivo de la caza recreativa.
Cuenta, desde la perspectiva de una cría de ciervo, la caza especial de los Grisones, que en pleno otoño permite lo que en la caza alta de septiembre aún se sanciona como disparo erróneo.
Cuenta la historia de la cabra montés, que fue exterminada en Suiza y reintroducida con esfuerzo, y a la que los cazadores recreativos quieren volver a poner en la mira como trofeo.
Cuenta la historia del erizo que, en otoño, sale de noche en busca de reservas para la hibernación y se encuentra con el robot cortacésped, que recorre el jardín sin hacer ruido y solo lo detecta cuando ya lo ha tocado.
Hábitat y estaciones
Migración, pelaje invernal y el hábitat amenazado de los animales salvajes.
Cuenta la historia del armiño, que en invierno cambia su pelaje de marrón a blanco y vive en setos, muros y prados.
Cuenta la historia de la perdiz nival alpina, que pese a figurar en la Lista Roja y sufrir la presión del cambio climático, sigue siendo cazada en otoño.
Cuenta la historia del lince, que regresó a Suiza en los años setenta del siglo XX, cría a sus cachorros durante diez meses y hoy vuelve a estar en el punto de mira.
Cuenta la historia del gato montés, que regresa al Jura y que los cazadores recreativos pueden confundir con un gato doméstico.
Cuenta la historia de la nutria, que desapareció de Suiza en el siglo XX y hoy regresa a los ríos.
Reconoce lo que animales salvajes como el castor crean para el hábitat, en lugar de verlos como un factor de molestia.
Habla del gamuza, que se mueve con seguridad sobre estrechas cornisas rocosas y es cazado por cazadores recreativos por su barba y sus cuernos.
Habla de los animales salvajes que entran en pánico por el estruendo de los fuegos artificiales el 1 de agosto y en Nochevieja, desde el cervatillo en la hierba de verano hasta el corzo en la nieve de invierno, y hace un llamamiento para mantener el cielo oscuro.
Esperanza, protección y regreso
El contramodelo: paz, protección y el regreso de los animales salvajes.
Trata sobre el derecho de los animales salvajes a regresar a sus hábitats ancestrales.
«Retorno»
Habla de la cabra montés, que había sido exterminada en Suiza y fue reintroducida a partir de 1911 desde el Gran Paradiso, y que hoy vuelve a ser cazada.
Es un llamamiento a dejar descansar las armas y dar paz a los animales salvajes.
«Mi tierra, no un coto de caza»
Reivindica el derecho a prohibir la caza recreativa en el propio terreno por motivos de conciencia, y anima a defenderlo políticamente.
