El 24 de abril, PETA presentó una denuncia ante la oficina veterinaria del distrito de Unstrut-Hainich y exigió el cierre de la instalación de adiestramiento con zorros enjaulados en Bad Langensalza.
Un informante había hecho llegar a la organización de defensa de los animales material fotográfico e información sobre la instalación.
El terreno consta de un pequeño recinto para zorros y galerías subterráneas en las que se entrena a perros para la caza en madrigueras de zorros y tejones. El zorro y el perro solo están separados por una compuerta. El zorro no sabe que el perro no puede alcanzarlo: en cada "sesión de entrenamiento" sufre un pánico atroz a morir. Según las directrices del Ministerio Federal de Agricultura, un recinto para este tipo de tenencia de zorros debe tener un tamaño mínimo de 80 metros cuadrados. Debido al tamaño del recinto y al sufrimiento del "entrenamiento", PETA califica las condiciones de tenencia del zorro en Bad Langensalza como deficientes.
Las instalaciones de adiestramiento con zorros enjaulados apenas tienen parangón en crueldad: no son otra cosa que centros de tortura para zorros. Es característico de los cazadores y su sanguinario 'pasatiempo' someter a los animales, sin la menor compasión, a un pánico a morir inimaginable, afirma Peter Höffken, referente técnico de PETA. Con esta denuncia queremos sacar a la luz pública las crueldades que de otro modo tienen lugar en la sombra y hacer que los responsables rindan cuentas.
Así de crueles son las instalaciones de adiestramiento con zorros enjaulados
En Alemania todavía existen entre 100 y 150 de estas instalaciones, algunas de ellas en Turingia. A finales de agosto de 2024, PETA se dirigió a la entonces ministra de Infraestructura y Agricultura, Susanna Karawanskij, y exigió el cierre de todas las instalaciones del estado federado. El motivo fue un Vídeo de una instalación de madrigueras artificiales (Schliefenanlage) en Lemgo. Muestra cómo una zorra encerrada allí se estremece una y otra vez presa del pánico y del miedo a morir. Por regla general, los «perros de caza» son enviados varias veces por semana a los túneles artificiales y azuzados contra el zorro encerrado en ellos.
Crece la crítica a las instalaciones de madrigueras artificiales
A raíz de decenas de denuncias penales presentadas por PETA, las autoridades veterinarias controlaron por primera vez muchas de estas instalaciones en los últimos tres años. Las condiciones encontradas eran en algunos casos tan deficientes que se rescataron zorros, se cerraron instalaciones o, al menos, se impusieron requisitos. A raíz de ello, la Oficina Estatal de Baviera para la Salud y la Seguridad Alimentaria elaboró en 2022, para las oficinas veterinarias bávaras, unos «requisitos mínimos de protección animal para la explotación de instalaciones de madrigueras artificiales».
Las autoras de los citados requisitos mínimos se pronunciaron, en un artículo especializado publicado en la revista de la Asociación Veterinaria para la Protección Animal (Tierärztliche Vereinigung für Tierschutz e.V.), a favor de poner fin a las instalaciones de madrigueras artificiales y a la caza en madriguera. En 2023 se publicó en la prestigiosa revista jurídica especializada «Agrar- und Umweltrecht» un artículo en el que el autor expone la responsabilidad penal de los operadores.
Según la opinión de IG Wild beim Wild, para los hobby-hunters es necesario un dictamen anual de aptitud médico-psicológica, siguiendo el modelo de los Países Bajos, así como un límite de edad máximo vinculante. Hoy en día, el grupo de edad más numeroso entre los cazadores hobby es el de 65+. En este grupo aumentan de forma estadísticamente significativa las limitaciones propias de la edad, como la disminución de la capacidad visual, tiempos de reacción más lentos, dificultades de concentración y déficits cognitivos. Al mismo tiempo, los análisis de accidentes muestran que el número de accidentes de caza graves, con heridos y víctimas mortales, aumenta de forma significativa a partir de la mediana edad.
Las noticias periódicas sobre accidentes de caza, errores letales y el mal uso de armas de caza ponen de manifiesto un problema estructural. La posesión y el uso privados de armas de fuego letales con fines recreativos escapan en gran medida a un control continuo. Desde la perspectiva de IG Wild beim Wild, esto ya no resulta justificable. Una práctica basada en la matanza voluntaria, que además genera riesgos considerables para personas y animales, pierde su legitimidad social.
La caza hobby Caza se basa además en el especismo. El especismo describe la devaluación sistemática de los animales no humanos únicamente por su pertenencia a una especie. Es comparable al racismo o al sexismo y no se puede justificar ni cultural ni éticamente. La tradición no sustituye al examen moral.
Precisamente en el ámbito de la caza hobby resulta imprescindible un examen crítico. Apenas existe otro campo tan marcado por relatos edulcorados, medias verdades y desinformación deliberada. Allí donde se normaliza la violencia, los relatos suelen servir de justificación. Por ello, la transparencia, los hechos verificables y un debate social abierto resultan indispensables.
La posición de la IG Wild beim Wild: La IG Wild beim Wild rechaza la caza recreativa. Nuestro modelo es cantón de Ginebra, que desde 1974 se las arregla sin caza recreativa: sin temporadas de caza, sin perros de caza, sin batidas, sin puestos elevados, sin el maltrato animal ni la criminalidad que en otros lugares forman parte de la temporada de caza. Lo que allí funciona desde hace más de cincuenta años refuta cualquier documento de posición de JagdSchweiz. Una asociación que basa su política en afirmaciones que ella misma desmiente en sus propios documentos no es una organización especializada, sino una fábrica de desinformación.
Todos los artículos son redactados por IG Wild beim Wild, así como por coautoras y coautores externos. La investigación, la estructuración y los procesos editoriales pueden contar con el apoyo de herramientas basadas en IA.
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