Por qué la caza hobby ya no tiene sentido en nuestro tiempo
Una fría mañana de finales de verano. La niebla se extiende sobre los campos, el sol se abre paso tímidamente entre las copas de los árboles. Un disparo rompe el silencio. Segundos después, un corzo yace al borde del bosque: herido, pero no muerto. Jadea, se agita, golpea el suelo con las patas presa del pánico. El cazador recreativo se acerca y vuelve a cargar el arma. Para el animal comienza una última y agonizante lucha.
La caza por hobby a menudo es presentada por sus defensores, según la jerga cazadora, como imprescindible para la regulación de las poblaciones de animales salvajes, para la protección de la agricultura y como una supuesta fuente sostenible de carne.
Pero la imagen romantizada del cazador en armonía con la naturaleza ya no resiste un análisis crítico. Cada vez resulta más evidente: la caza recreativa es un vestigio de una época en la que los animales salvajes eran considerados meros objetos de caza.
Mitos y realidad
El mito más persistente afirma que la caza recreativa es necesaria para frenar poblaciones excesivas de animales salvajes. Sin embargo, numerosos estudios científicos refutan esta afirmación. Muchas especies animales, como los jabalíes o los zorros, se reproducen incluso más bajo presión cinegética. Abatir animales individuales a menudo provoca un aumento de la reproducción, en lugar de reducir la población. Así pues, la caza recreativa no regula, sino que desestabiliza.
En pocas palabras: la caza recreativa no mantiene las poblaciones reducidas, sino que incluso acelera su crecimiento. Así, la supuesta solución se convierte en el problema.
Otro mito se refiere a la protección de la agricultura. Es cierto que los animales salvajes provocan daños en los campos, pero cazadores hobby no resuelven este problema de forma sostenible. Más bien, los métodos de cultivo adaptados, las medidas de protección técnicas y una planificación inteligente del paisaje son más eficaces y, a largo plazo, generan menos conflictos.
Datos científicos
La ecología moderna demuestra que los sistemas naturales se regulan mejor sin intervención humana. depredador-presa, las enfermedades y los recursos limitados generan un equilibrio más estable que cualquier «regulación de poblaciones» artificial. Estudios también demuestran que las intervenciones excesivas de la caza recreativa provocan alteraciones en los ecosistemas, con consecuencias negativas para biodiversidad y la biodiversidad, informa la IG Wild beim Wild.
Perspectivas éticas
Más allá de los argumentos ecológicos, surge la pregunta sobre la ética y el bienestar animal. Los animales salvajes son seres sensibles, no un recurso que se pueda cosechar como si fuera fruta. La caza recreativa significa sufrimiento: los disparos no pocas veces provocan heridas graves, huidas y agonías antes de que los animales mueran. Con ello, los cazadores recreativos infligen, junto con la experimentación animal, la mayor parte del sufrimiento causado deliberadamente a la fauna salvaje.
Un trato moderno y consciente con los animales salvajes excluye las prácticas basadas en la violencia y la muerte. Quien todavía hoy idealiza la caza recreativa como una experiencia con la naturaleza desconoce el avance científico y social en cuestiones de ética animal y protección de la naturaleza. La IG Wild beim Wild exige la abolición de la caza recreativa siguiendo el modelo de cantón de Ginebra.
Conflictos sociales
La aceptación de la caza recreativa disminuye entre la población. Cada vez más personas consideran el abatimiento de animales salvajes no solo superfluo, sino también moralmente inaceptable. Las voces críticas con la caza señalan la brecha entre la imagen del «encargo de gestión» y la realidad de este hobby, que sirve principalmente al placer personal.
Alternativas: la naturaleza se regula a sí misma
La buena noticia: las alternativas sostenibles a alternativas existen desde hace tiempo. Los ecosistemas intactos se regulan por sí mismos, mediante depredadores naturales, enfermedades y condiciones climáticas. Los daños agrícolas se pueden reducir de forma más eficaz con vallas, cultivos adaptados y medios técnicos que con perdigones y fusiles.
La caza recreativa ya no tiene cabida en una sociedad ilustrada. No es ecológicamente necesaria ni éticamente defendible. En cambio, causa sufrimiento, desestabiliza los ecosistemas y genera conflictos sociales. El futuro de la protección de los animales salvajes y de la naturaleza está en conceptos no violentos, modernos y respetuosos con el bienestar animal, no en el disparo del fusil de la caza recreativa. Introducción a la crítica de la caza.
Más sobre el tema de la caza de afición: En el dosier Rol y crítica de los cazadores por hobby analizamos la formación, el poder y la autoimagen de los cazadores recreativos. Las evidencias científicas se recogen en el resumen Estudios sobre los efectos de la caza recreativa.
La posición de la IG Wild beim Wild: La IG Wild beim Wild rechaza la caza recreativa. Nuestro modelo es cantón de Ginebra, que desde 1974 se las arregla sin caza recreativa: sin temporadas de caza, sin perros de caza, sin batidas, sin puestos elevados, sin el maltrato animal ni la criminalidad que en otros lugares forman parte de la temporada de caza. Lo que allí funciona desde hace más de cincuenta años refuta cualquier documento de posición de JagdSchweiz. Una asociación que basa su política en afirmaciones que ella misma desmiente en sus propios documentos no es una organización especializada, sino una fábrica de desinformación.
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