Texto modelo: obligación de autorización para eventos de caza
1. Moción
Se encarga al Consejo de Gobierno que presente al Parlamento cantonal un proyecto de modificación de la Ley sobre Caza y Protección de los Animales Salvajes (… denominación de la ley …) así como del Reglamento de Eventos (… denominación del reglamento …), con el fin de que, en el cantón (…), los eventos públicos relacionados con la caza que exhiban animales salvajes muertos, promocionen armas y derechos de abate, o que estilicen la caza recreativa como cultura de ocio, queden sujetos a una obligación cantonal de autorización. La revisión legislativa deberá garantizar en particular que
- los eventos en los que se expongan o exhiban públicamente animales salvajes muertos (exposiciones de piezas cazadas, exposiciones de trofeos) estén sujetos a una obligación de autorización y puedan prohibirse en caso de vulneración de la dignidad animal conforme al art. 120, apdo. 2 de la Constitución Federal y a la Ley de Protección de los Animales
- las ferias de caza y los eventos publicitarios relacionados con la caza que ofrezcan en territorio cantonal viajes de caza recreativa de trofeos o abates de especies protegidas sean sometidos a un examen reforzado
- las misas de San Huberto y eventos comparables no puedan celebrarse en o frente a edificios públicos sin la autorización del municipio en cuestión
- los eventos que introduzcan de forma dirigida a niños y jóvenes en la caza recreativa queden sujetos a las disposiciones cantonales de protección de menores
En particular, deberá regularse legalmente que
- la autoridad competente examine la compatibilidad con la Ley de Protección de los Animales y con el interés público
- los municipios obtengan el derecho de prohibir eventos de caza en su territorio
- las asociaciones de caza recreativa deban notificar los eventos públicos previstos al menos 30 días antes de su celebración
2. Breve justificación
La La caza recreativa como evento es un pilar esencial de la autopresentación de la caza. Las misas de San Huberto, las exposiciones de piezas cazadas, las exposiciones de trofeos y las ferias de caza no sirven principalmente para informar al público, sino para normalizar la caza recreativa como cultura de ocio. En ellas, los animales salvajes muertos se presentan como elementos decorativos y símbolos de estatus.
Desde la perspectiva del derecho de protección animal, la exhibición pública de animales muertos resulta problemática. La dignidad de la criatura consagrada en la Constitución (art. 120, apdo. 2, de la Constitución federal) no termina con la muerte. Especialmente problemáticos son los eventos que se dirigen específicamente a niños y jóvenes.
La obligación de obtener una autorización crea un marco jurídico que garantiza que los eventos de caza cumplan los mismos estándares públicos que otros eventos.
