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Caza

Caza al corredor: el principio del acoso permanece

El 13 de enero de 2026, ZDFheute Xpress emitió un reportaje desde Gran Bretaña que a primera vista parece una curiosa nota marginal: en un evento, corredores humanos sirven de «presa de reemplazo», perseguidos por jinetes y perros. Una carrera en la que, según la ZDF, «ningún animal sufre daño».

Redacción Wild beim Wild — 14 de enero de 2026

Pero precisamente esta puesta en escena revela lo que la caza por afición suele ser en su esencia: no «conservación», ni «tradición», sino la emoción de la persecución.

El animal silvestre desaparece de la imagen, el patrón permanece.

Lo que en realidad ocurre: caza por afición sin zorro, pero con perros

Desde la prohibición legal de la caza clásica del zorro con perros en Inglaterra y Gales mediante la Hunting Act de 2004, las asociaciones de caza y los aficionados a la caza buscan formatos sustitutivos. Entre ellos hay formas legales como el drag hunting, en el que se traza un rastro de olor artificial que los perros siguen, en lugar de acosar a un animal.

Y luego está esa práctica que desde hace años genera disputas: el trail hunting. Oficialmente, la jauría sigue un rastro artificial, pero los críticos ven en ello a menudo un resquicio para continuar de facto con la caza del zorro.

La «caza de corredores y corredoras» encaja en este contexto. Muestra una escena que se presenta como moderna y «respetuosa con los animales», pero que lleva la misma simbología: perros, jinetes, público, adrenalina, jerarquía.

La cuestión ética: «ningún animal herido» no basta como criterio

La afirmación central es cómoda: si no muere ningún zorro, todo es inofensivo. Pero la ética no comienza solo con la sangre. Quien considera la caza por afición como un ritual social reconoce aquí un desplazamiento, no un abandono:

  • Normalización del acoso: la caza por afición se relata como un juego. El motivo de la caza se estetiza y se despolitiza.
  • Entrenamiento y cultura: los perros siguen condicionados a la persecución, los jinetes practican formaciones, las nuevas generaciones crecen dentro del ritual.
  • Mensaje: el atractivo no reside visiblemente en la «carne de caza», sino en la dominación, la velocidad y el control.

Quien justifica seriamente la caza por afición con el «manejo de la fauna silvestre» se enfrenta aquí a un problema: este evento no tiene nada que ver con el manejo. Es un escenario.

Por qué esto también nos concierne: la caza por afición es un relato que se desplaza

En Suiza, los debates sobre la caza de afición se llevan a cabo con frecuencia con términos como «conservación» o «regulación de poblaciones». Pero, en paralelo, opera una potente cultura de la imagen: la caza de afición como deporte, la caza de afición como evento, la caza de afición como «experiencia». La escena británica muestra cuán flexible es esta narrativa: cuando se prohíbe la caza del zorro, el ritual se reconfigura.

Y quien crea que los «eventos» son una curiosidad británica debería observar con más detenimiento hasta qué punto también aquí algunas formas de montería apuestan por la escenificación, la dinámica de grupo y la presión por rendir.

El plano político: vacíos legales, presión de los lobbies y la próxima prohibición

Gran Bretaña sigue debatiéndose sobre la eficacia real del Hunting Act en la práctica. El tema del Trail Hunting está bajo presión política, porque las organizaciones de protección animal y parte de la opinión pública lo consideran una forma de eludir la ley. El debate es instructivo: una prohibición por sí sola no basta cuando la cultura se construye de inmediato una acción sustitutiva que «parece legal» y, sin embargo, cumple el mismo propósito.

Conclusión: el zorro desaparece, la caza de afición permanece

La «caza de corredores» no es simplemente extravagante. Es reveladora. Demuestra que la caza de afición, como sistema, busca en caso necesario un nuevo objeto, con tal de que la dramaturgia se mantenga: el rastro, la jauría, la persecución, el triunfo.

Para la protección animal, esto es una señal de alarma. No solo porque los animales pueden seguir viéndose afectados cuando tales formatos estabilizan las prácticas de caza, sino porque se acostumbra a la sociedad a una visión del mundo en la que el acoso es entretenimiento.

Fuente: ZDFheute Xpress, «En este evento se caza a corredores», 13.01.2026.

Más sobre la caza de afición: En nuestro dossier sobre la caza reunimos verificaciones de hechos, análisis e informes de fondo.

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