¿Qué son las zonas libres de caza y qué aportan?
Sin escopeta: qué ocurre cuando cesa la caza por hobby.
Las zonas libres de caza son áreas en las que no se practica la caza por hobby.
Muestran lo que ocurre cuando los animales salvajes pueden vivir sin la presión de la caza: las poblaciones se estabilizan, las estructuras sociales permanecen intactas y la biodiversidad se beneficia de forma mensurable. Ginebra, el Parque Nacional Suizo y la investigación internacional aportan pruebas claras de ello.
¿Qué es una zona libre de caza?
Las zonas libres de caza son áreas definidas geográficamente en las que la caza por hobby está total o ampliamente excluida. Pueden establecerse mediante ley, votación popular o reglamento de protección, y difieren considerablemente en su tamaño, base jurídica y nivel de protección.
En Suiza existen zonas libres de caza en diversas formas: el Parque Nacional Suizo como área completamente zonificada para la protección, las reservas federales de caza que ofrecen espacios de refugio a determinadas especies, y el cantón de Ginebra, que desde 1974 es el único cantón que ha prohibido por completo la caza por hobby. El dossier Prohibición de la caza en Suiza ofrece una visión general de los fundamentos jurídicos y las dimensiones geográficas de estas zonas de protección.
Qué significan los espacios libres de caza para los animales salvajes
En las zonas libres de caza, los animales salvajes pueden desarrollar su comportamiento natural sin perturbaciones. Huyen menos, forman grupos sociales más estables y utilizan sus hábitats de manera más uniforme. Las investigaciones en zonas libres de caza demuestran de forma constante que los animales salvajes presentan menos hormonas del estrés en la sangre, aprovechan radios de acción mayores y utilizan hábitats que evitarían en áreas de caza.
Esto afecta especialmente a las especies de hábitos nocturnos que viven cerca de los seres humanos: en las inmediaciones de la actividad cinegética evitan, incluso durante el día, las zonas potencialmente peligrosas. En las zonas libres de caza este comportamiento se normaliza.
El modelo ginebrino: 50 años como cantón libre de caza
El cantón de Ginebra no tiene un sistema de caza por afición desde 1974. La regulación de la fauna salvaje corre a cargo de guardas de fauna profesionales del cantón. ¿Cuál es el resultado? Las poblaciones de fauna salvaje en Ginebra son estables, no hay problemas de sobrepoblación y la biodiversidad ha evolucionado positivamente. El Dossier Prohibición de la caza Suiza analiza el modelo ginebrino y demuestra: un sistema libre de caza es viable, rentable y ecológicamente sensato.
La experiencia ginebrina refuta el principal argumento del lobby de la caza, según el cual sin cazadores por afición no sería posible la gestión de la fauna salvaje. Lo cierto es lo contrario: la gestión profesional de la fauna salvaje funciona mejor sin cazadores por afición.
El Parque Nacional Suizo: ¿qué ocurre sin caza?
El Parque Nacional Suizo es la única zona de Suiza en la que, desde hace más de 100 años, se renuncia de manera consecuente a cualquier intervención humana en los ecosistemas, incluida la caza. Los resultados de la investigación procedentes del Parque Nacional son inequívocos: las poblaciones de fauna salvaje se autorregulan, las relaciones entre depredadores y presas se estabilizan y la biodiversidad es mayor que en zonas cazadas comparables.
El dossier Caza y biodiversidad demuestra que la autorregulación natural de los ecosistemas se ve perturbada por la caza, y que las zonas libres de caza pueden restablecer dicha regulación.
Pruebas internacionales: ¿qué demuestra la investigación?
Estudios de Europa y Norteamérica confirman de manera coherente que las zonas libres de caza tienen efectos positivos sobre las poblaciones de fauna salvaje y la biodiversidad. Un ejemplo conocido es la reintroducción de lobos en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos: la ausencia de caza y la presencia de depredadores modificaron el comportamiento de los ciervos rojos y propiciaron una revitalización de la vegetación y de los cursos de agua. El dossier El lobo en Suiza describe efectos comparables para el ecosistema suizo.
Zonas libres de caza y regulación de los daños causados por la fauna salvaje
Un argumento en contra frecuente sostiene que las zonas libres de caza provocarían daños incontrolables a la fauna salvaje en la agricultura. La experiencia ginebrina lo refuta. Los guardas de fauna profesionales pueden intervenir de forma selectiva y adaptada a cada situación cuando las poblaciones de fauna salvaje generan realmente conflictos. El modelo de guarda de fauna describe este enfoque: intervención profesional en lugar de la caza de ocio como mecanismo de regulación.
Lo que las zonas libres de caza significan para la sociedad
Las zonas libres de caza requieren un cambio de mentalidad: los animales salvajes no se consideran un recurso que se adjudica y se caza, sino una parte del ecosistema que se acompaña profesionalmente. El dossier Alternativas a la caza por afición muestra que este enfoque goza de una amplia aceptación social y que, en las encuestas, la opinión pública se muestra favorable a los modelos sin caza o con caza reducida.
Conclusión
Las zonas libres de caza funcionan. Ginebra lo demuestra desde hace 50 años, el Parque Nacional desde hace más de 100 años, y la investigación internacional lo confirma con datos. Lo que aportan las zonas libres de caza: poblaciones de animales salvajes más estables, ecosistemas más intactos, mayor biodiversidad y una gestión de la fauna salvaje basada en la competencia en lugar de en la caza por afición.
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