Munición de plomo: el legado tóxico de la caza de afición
Cada año, los cazadores aficionados esparcen decenas de miles de toneladas de plomo por el paisaje europeo. Los perdigones de plomo acaban en los humedales, los proyectiles de bala se fragmentan en el cuerpo de la pieza y las vísceras con restos de munición quedan abandonadas en el bosque. La Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) estima la aportación anual de plomo procedente de la caza de afición y de las instalaciones de tiro en unas 44’000 toneladas, de las cuales unas 14’000 toneladas llegan al medio terrestre únicamente por la caza de afición. Las consecuencias toxicológicas están demostradas científicamente: faltan al menos 55’000 aves rapaces en las poblaciones europeas porque se han intoxicado con plomo de munición a través de la cadena alimentaria. En Suiza, águilas reales y quebrantahuesos mueren a causa de fragmentos de plomo procedentes de las vísceras de la caza mayor; la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria advierte expresamente de los residuos de plomo al consumir carne de caza, y una moción para una prohibición nacional del plomo fracasó en 2023 en el Consejo Nacional por 99 votos contra 94. Desde febrero de 2023 los perdigones de plomo están prohibidos en los humedales de la UE, pero una prohibición integral lleva años bloqueada por el lobby de la caza de afición. Este dosier documenta los hechos, analiza los bloqueos políticos y muestra por qué la munición de plomo figura entre los mayores tóxicos ambientales evitables de la caza de afición.
Lo que te espera aquí
- El plomo como tóxico ambiental: Por qué el plomo en la munición es uno de los mayores problemas ambientales evitables de la caza de afición y qué cantidades llegan cada año a los suelos y aguas de Europa.
- Aves rapaces y predadores: Cómo águilas reales, quebrantahuesos y milanos reales ingieren plomo a través de las vísceras y los cadáveres, y qué revela el estudio del Leibniz sobre las 55’000 aves rapaces que faltan.
- Carne de caza y salud: Por qué las autoridades desaconsejan a las embarazadas y a los niños el consumo de carne de caza y por qué no existe un umbral seguro para el plomo en el organismo.
- Regulación de la UE: Cómo se llegó a la prohibición de los perdigones de plomo en los humedales y por qué el Comité REACH no había alcanzado a principios de 2026 ningún acuerdo sobre una prohibición general.
- El mosaico suizo: Cómo Suiza opera con un mosaico cantonal disperso, por qué fracasó la moción Munz y qué ha cambiado desde 2025.
- Lobby y resistencia: Qué estrategias emplea el lobby de la caza de afición para retrasar una prohibición del plomo y cómo actúan conjuntamente FACE, la industria de municiones y las fuerzas de la derecha populista.
- Lo que debería cambiar: Reivindicaciones para una prohibición integral del plomo en Suiza.
- Argumentario: Respuestas a las justificaciones más frecuentes de los partidarios de la munición de plomo.
- Enlaces rápidos: Todos los artículos, estudios, dosieres y fuentes relevantes.
Plomo: lo que un disparo deja en el paisaje
El plomo es un metal pesado altamente tóxico que no se degrada en el medioambiente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo incluye en su lista de las diez sustancias más peligrosas para la salud humana. De la gasolina, las pinturas, las tuberías de agua y los juguetes hace tiempo que el plomo está prohibido en Europa. En la caza por afición sigue siendo el estándar hasta hoy.
Las dimensiones son considerables. La ECHA estima que en la UE se disparan anualmente entre 600 y 700 millones de cartuchos de perdigones. De ello, unas 5’000 toneladas de plomo acaban solo en humedales, y otros miles de toneladas en campos, bosques y campos de tiro. Por cada disparo de perdigones se liberan hasta 250 bolitas de plomo, de las cuales solo una fracción alcanza el objetivo; el resto permanece en el medioambiente. En los proyectiles de bala, el plomo se fragmenta al impactar en cientos de pedazos que se distribuyen por el cuerpo del animal y, al eviscerar, quedan en la naturaleza junto con los despojos. Sin una regulación adicional, según la ECHA, en los próximos veinte años llegarían al medioambiente europeo unas 876’000 toneladas de plomo procedentes de la caza por afición, el tiro deportivo y la pesca.
El plomo no se degrada en el suelo. Se acumula, es arrastrado por el agua de lluvia hacia capas más profundas y puede contaminar a largo plazo las aguas subterráneas. Cerca de instalaciones de tiro en Schleswig-Holstein ya se han medido muestras de suelo con concentraciones de plomo del orden de gramos por kilogramo. Lo que la caza por afición introduce en el paisaje permanece allí durante generaciones.
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Aves rapaces y predadores: envenenados a través de la cadena alimentaria
Los efectos toxicológicos de la munición de plomo sobre las aves rapaces se encuentran entre los daños ambientales mejor documentados de la caza como hobby. En 2022, científicos de la Universidad de Cambridge y del Instituto Leibniz para la Investigación de Zoológicos y Fauna Silvestre (Leibniz-IZW) publicaron en la revista especializada «Science of the Total Environment» un estudio que cifraba por primera vez la magnitud del envenenamiento por plomo a escala europea. El resultado: en Europa faltan al menos 55’000 aves rapaces adultas porque se han envenenado con plomo de munición a través de la cadena alimentaria. La población total de diez especies de rapaces estudiadas es, solo a causa de los envenenamientos por plomo, al menos un seis por ciento menor de lo que debería ser.
Las más afectadas son las especies longevas con baja tasa de reproducción. La población europea de pigargo europeo se ha reducido en un 14 por ciento, la del águila real en un 13 por ciento, la del buitre leonado en un 12 por ciento. También se ven afectadas especies más comunes como el busardo ratonero (menos un 1,5 por ciento, lo que sin embargo equivale a unas 22’000 aves faltantes) y el milano real (menos un 3 por ciento). En Alemania, en los últimos años casi un tercio de los pigargos europeos muertos hallados murió por envenenamiento por plomo. El estudio demuestra además una clara relación entre la densidad de cazadores de hobby y la tasa de envenenamiento: cuantos más cazadores de hobby por kilómetro cuadrado están activos en un país, más aves rapaces envenenadas se encuentran. En un país en el que no se utilizara munición de plomo, según los cálculos de los científicos, prácticamente no habría aves rapaces envenenadas por plomo.
El mecanismo de envenenamiento está bien comprendido. Las aves rapaces y los predadores ingieren fragmentos de plomo cuando comen las vísceras (los despojos dejados en el bosque de los animales abatidos), cuando capturan animales salvajes heridos por disparos y no recuperados, o cuando se alimentan de cadáveres de animales abatidos con munición de plomo. El agresivo ácido gástrico de las rapaces disuelve el plomo metálico y acelera su absorción en el torrente sanguíneo. Incluso cantidades mínimas pueden provocar pérdida de apetito, convulsiones, parálisis, incapacidad de volar y daños en el sistema nervioso, que suelen acabar siendo mortales. Además de las aves rapaces, el problema afecta también a otros predadores y carroñeros como zorros, tejones y lobos, que absorben plomo a través de carroña contaminada.
En Suiza, la estación ornitológica de Sempach, junto con la Oficina de Caza y Pesca de los Grisones, demostró la relación entre el plomo de las municiones y el envenenamiento de las águilas reales. Un análisis de isótopos mostró que la firma de plomo en los huesos de las águilas reales no coincide con el plomo natural del suelo, sino que corresponde exactamente al plomo de las municiones de caza. Mediante cámaras trampa se pudo demostrar que las águilas reales utilizan sistemáticamente los despojos de la caza de animales de montaña y caza mayor. En los Alpes suizos se ha comprobado la muerte de águilas reales y quebrantahuesos por envenenamiento con plomo. Para los quebrantahuesos reintroducidos en los Alpes bávaros desde 2021, las municiones con plomo representan, según los conservacionistas, el mayor peligro.
Según estimaciones, cada año mueren en la UE alrededor de un millón de aves acuáticas por envenenamiento con plomo procedente de perdigones, y entre uno y dos millones más de aves terrestres por envenenamiento con plomo procedente de fragmentos de proyectiles. En total, alrededor de 135 millones de aves en la UE están amenazadas por el envenenamiento con plomo. El envenenamiento afecta, además de a las aves rapaces, también a las perdices, los faisanes y las palomas torcaces, que confunden las partículas de plomo con alimento.
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Carne de caza y salud: cuando lo «natural» está contaminado
La contaminación por plomo no solo afecta a los animales salvajes, sino directamente a la salud humana. El plomo es perjudicial para el ser humano en cualquier concentración. Según el estado actual de la ciencia, no existe un umbral seguro para el plomo en la sangre. Ya 3,5 microgramos por decilitro de sangre pueden provocar trastornos del comportamiento en los niños.
El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (BfR) de Alemania ha investigado a fondo la relación entre las municiones de plomo y la carne de caza. Los resultados muestran que la carne de caza abatida con munición de plomo contiene niveles de plomo significativamente más altos que la carne obtenida con munición sin plomo, incluso en piezas de carne más alejadas del impacto, como el lomo o la pierna. Los fragmentos de plomo a menudo no son visibles a simple vista y no se vuelven inofensivos ni al cocinar, ni al asar ni al congelar. El BfR recomienda que los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las mujeres que deseen tener hijos no coman, en lo posible, carne de caza abatida con munición de plomo.
En Suiza, la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Asuntos Veterinarios (BLV) también recomienda consumir solo en cantidades reducidas la carne de caza abatida con munición de plomo. Para niños menores de siete años, mujeres embarazadas, lactantes y mujeres con deseo de tener hijos, la recomendación es: en lo posible, no comer carne de caza, «porque no puede descartarse que haya sido abatida con munición de plomo». Es una frase notable en una recomendación oficial federal. En lenguaje claro significa: en la compra y en el plato persiste una incertidumbre inherente mientras la munición de plomo no esté prohibida de forma integral.
En 2022, la Protección Animal Suiza (STS) encargó analizar el contenido de plomo de productos de carne de caza procedentes de la caza por afición autóctona. En 5 de 13 muestras se detectó plomo en concentraciones superiores a 0,05 mg/kg. La ECHA estima que una prohibición general del plomo en la munición de caza podría evitar la pérdida de cociente intelectual en alrededor de 7’000 niños al año en la UE, en hogares que consumen carne de caza con especial frecuencia.
Los hobby hunters y sus familias están especialmente expuestos: estudios realizados en Suiza muestran que en los hogares de hobby hunters se consumen hasta 90 raciones de carne de caza al año. También durante el propio disparo, los hobby hunters y los tiradores deportivos están expuestos a vapores y polvo de plomo. La ironía es evidente: quien, como hobby hunter, promociona la carne de caza como «natural y saludable» calla que su propia herramienta contamina el producto.
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Regulación de la UE: de la prohibición en humedales al interminable maratón de negociaciones
La regulación de la munición de plomo en la UE es una lección magistral sobre cómo la claridad científica choca con la dilación política. El camino comenzó en 2018, cuando la ECHA recomendó una prohibición total del perdigón de plomo en los humedales. Tras un proceso de deliberación y consulta de más de cinco años, el 15 de febrero de 2023 entró en vigor el Reglamento (UE) 2021/57: desde entonces, en todos los países del Espacio Económico Europeo está prohibido disparar y portar perdigones de plomo en los humedales y en un radio de 100 metros alrededor de ellos. El reglamento consagra una inversión de la carga de la prueba: los hobby hunters que porten perdigones de plomo cerca de humedales deben demostrar que no tenían intención de usar allí esa munición.
La prohibición en humedales fue concebida desde el principio como un primer paso. En enero de 2021, la ECHA presentó una propuesta integral de restricción destinada a prohibir el plomo en toda la munición de caza, en el tiro deportivo al aire libre y en los aparejos de pesca. Los comités científicos de la ECHA (RAC y SEAC) confirmaron que la restricción está justificada por los riesgos para el medio ambiente y la salud humana. La restricción propuesta reduciría las emisiones de plomo en unas 630’000 toneladas a lo largo de veinte años, una disminución del 72 por ciento.
En febrero de 2025, la Comisión Europea presentó al Comité REACH su proyecto de reglamento para una prohibición general del plomo en la caza de hobby y en el tiro deportivo al aire libre. El proyecto prevé períodos transitorios: tres años para los perdigones de plomo en la caza de hobby, 18 meses para la munición de bala de más de 5,6 mm de calibre, de cinco a diez años para el calibre pequeño. En diciembre de 2025, la Comisión presentó un proyecto revisado que ampliaba los períodos transitorios para la munición de bala de más de 5,6 mm a cinco años y para el calibre pequeño a 15 años, con una cláusula de revisión a los diez años. BirdLife International calificó el proyecto de «paso histórico». No obstante, los debates en el Comité REACH continúan a principios de 2026, porque una mayoría de los Estados miembros no ha apoyado hasta ahora la propuesta de la Comisión, sobre todo por preocupaciones geopolíticas y por las repercusiones socioeconómicas planteadas por la industria de la munición y el lobby agrario.
En paralelo, en julio de 2025 el Reino Unido anunció una prohibición de la munición con plomo en el tiro al aire libre, que entrará en vigor a partir de 2026: un máximo del 1 por ciento de plomo en los perdigones y un máximo del 3 por ciento en el proyectil de bala, con un período transitorio de tres años. Desde abril de 2024, Dinamarca es el primer país del mundo con una prohibición integral de la munición de caza que contiene plomo. En los Países Bajos los perdigones de plomo están prohibidos desde hace años. En Alemania, cuatro de los 16 estados federados han prohibido la munición de bala con plomo en la caza de hobby. Además, la munición con plomo está prohibida en los bosques estatales de varios estados federados y en los parques nacionales.
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Mosaico suizo: reconocimiento sin consecuencia
En Suiza se observa el patrón típico: el problema se reconoce, pero la solución se aplaza. Desde 1998 está prohibido el uso de perdigones de plomo en la caza de aves acuáticas, después de que Suiza se adhiriera al Acuerdo de la ONU sobre la Conservación de las Aves Acuáticas Migratorias de África y Eurasia (AEWA). Para todos los demás ámbitos de aplicación no existe ninguna prohibición nacional.
El 27 de septiembre de 2020, el electorado suizo rechazó un proyecto de ley nacional de caza. Con ello se detuvo también un reglamento sobre una prohibición parcial de las balas de plomo que la Confederación había preparado en el marco de la revisión. La moción 22.3641 de la consejera nacional del PS Martina Munz, que exigía una prohibición amplia de la munición con plomo, fue rechazada por escaso margen por el Consejo Nacional en la sesión de primavera de 2023, con 99 votos contra 94. En la documentación del expediente se hace constar expresamente que «de momento» se puede prescindir de una prohibición general de los perdigones con plomo. Esta es la variante suiza del retraso: se reconoce el problema de forma puntual, pero se dejan abiertos amplios ámbitos.
Mientras tanto, a nivel cantonal surge un mosaico desigual. El cantón de los Grisones prohibió desde septiembre de 2021 la munición de bala con plomo en la caza mayor, con un período transitorio de un año. Ya antes de la prohibición, según datos cantonales, alrededor del 75 por ciento de los hobby hunters de los Grisones utilizaban voluntariamente munición sin plomo. En un estudio de más de 8’000 abatimientos no se observó ninguna diferencia significativa en las distancias de huida entre la munición sin plomo y la munición con plomo. Appenzell Rodas Exteriores promulgó en 2022 un reglamento que hace que la munición de bala sea sin plomo. San Galo ya ordenó al servicio de guardafauna el cambio a munición sin plomo. El 1 de febrero de 2025 entró en vigor una nueva ley de caza que prohíbe el uso de munición de bala con plomo en el hobby hunting de artiodáctilos. Para calibres superiores a 6 mm rige un período transitorio hasta 2029.
Pero quedan grandes lagunas. Los perdigones con plomo siguen permitidos para el hobby hunting fuera de los humedales. Muchos cantones no han promulgado regulaciones propias y esperan una solución nacional que no llega. La consecuencia: una situación cantonal de mosaico desigual en la que «sin plomo» es un objetivo formal, pero que durante años no se aplica de hecho. El resultado es una niebla regulatoria en la que se está «en ello», pero nunca se termina.
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Lobby y resistencia: las herramientas de la dilación
El bloqueo de una prohibición integral del plomo no es casualidad, sino el resultado de un trabajo de lobby sistemático. Quien coloca lado a lado los debates en la UE, en Gran Bretaña, en EE. UU. y en Suiza, reconoce tres estrategias recurrentes.
Primero: los plazos de transición como sedante político. Se declara el cambio como objetivo, pero se aplaza su aplicación durante años o décadas. En el borrador de la UE de diciembre de 2025, el plazo de transición para la munición de pequeño calibre asciende ya a 15 años. Cada prórroga de un plazo de transición mantiene abiertos los mercados de venta, impide un cambio limpio y crea nuevas lagunas.
Segundo: pseudoargumentos técnicos. El lobby de los hobby hunters afirma que la munición sin plomo tiene una peor capacidad de abatimiento, provoca más rebotes y «aún no está madura». El Instituto Alemán de Ensayos y Pruebas para Armas de Caza y Deportivas (DEVA) ha demostrado en un gran experimento que los proyectiles sin plomo pueden emplearse con la misma seguridad que los que contienen plomo. Las experiencias de los Grisones, donde se evaluaron más de 8’000 abates, lo confirman. En Dinamarca, que aplica desde abril de 2024 una prohibición integral del plomo, no se han documentado problemas con la munición sin plomo. La resistencia no es un problema técnico, sino cultural y económico.
Tercero: alianzas políticas con fuerzas favorables a la industria de la munición. En el Parlamento Europeo, en 2020, fracciones populistas de derecha y neofascistas intentaron bloquear en el último minuto la ya acordada prohibición en humedales. La federación europea de hobby hunters FACE organizó en noviembre de 2025 un acto en el Parlamento Europeo en el que la asociación de fabricantes europeos de munición (AFEMS) advirtió de «consecuencias considerables» para la industria. FACE acompaña el proceso REACH desde hace años con el objetivo declarado de prolongar los plazos de transición, imponer excepciones y demorar la aprobación de la prohibición general. La línea argumental es siempre la misma: se está «en principio» a favor de un cambio, pero su aplicación es «demasiado rápida», «demasiado amplia» o «aún no practicable».
La asociación medioambiental BirdLife International concluye: «Es algo sin precedentes que las recomendaciones científicas sean ignoradas de manera tan brutal.» Un informante de la administración de Bruselas confirma: «Normalmente se siguen las recomendaciones de la ECHA, que a menudo culminan años de consultas. El hecho de que una prohibición tan evidentemente plausible encuentre semejante resistencia resulta asombroso.» El paralelismo con otras batallas de presión de la caza por afición, como la que se libra contra el estatus de protección del lobo, es evidente: cuando la evidencia científica se vuelve incómoda para un grupo de presión, no se aportan argumentos, sino que se compra tiempo.
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Lo que debería cambiar
- Prohibición inmediata de la munición de bala con plomo en la caza por afición en toda Suiza: Sin lagunas cantonales y sin periodos transitorios de años. La técnica está madura; las experiencias de Grisones, Dinamarca y otros países demuestran que la munición sin plomo funciona igual de bien.
- Prohibición de los perdigones de plomo fuera de los humedales: La prohibición existente en los humedales resulta ecológicamente insuficiente mientras los perdigones de plomo sigan permitiéndose en los campos, en los bosques y en los lindes forestales. La contaminación afecta a todo el ecosistema terrestre.
- Eliminación obligatoria de las vísceras y los restos de cadáveres: Mientras los cazadores aficionados dejen en el bosque las vísceras de los animales abatidos con restos de munición, la cadena de envenenamiento para las aves rapaces y los predadores seguirá activa. Iniciativa modelo: Prohibición de la munición de plomo en la caza por afición
- Obligación de declaración para la carne de caza: Las consumidoras y los consumidores deben saber si la carne de caza fue obtenida con munición con plomo o sin plomo. Sin transparencia no hay decisión de compra informada ni presión del mercado para el cambio.
- Apoyo activo de Suiza a la prohibición del plomo en toda la UE: Aunque Suiza no es miembro de la UE, forma parte del espacio alpino y está afectada por las mismas vías de envenenamiento. Una prohibición nacional del plomo reforzaría la credibilidad de la política medioambiental suiza.
Argumentario
«La munición sin plomo aún no está madura.» Lo contrario es cierto. En Dinamarca, desde abril de 2024 está prohibida toda munición de plomo en la caza de hobby, sin problemas documentados. En los Grisones, más de 8’000 abatimientos analizados no mostraron ninguna diferencia significativa en las distancias de huida. El Instituto Alemán de Ensayos y Verificación de Armas de Caza y Deportivas confirma que los proyectiles sin plomo pueden emplearse con la misma seguridad. Las aleaciones de cobre y de cobre-zinc están disponibles en todos los calibres habituales. El argumento de «todavía no estamos listos» es una estrategia dilatoria, no un hecho técnico.
«El aporte de plomo por la caza de hobby es mínimo en comparación con otras fuentes.» La comparación con las emisiones históricas de plomo procedentes de la gasolina o la industria oculta que la munición de plomo es hoy una de las últimas grandes fuentes de plomo gestionadas activamente. 44’000 toneladas anuales no son un problema marginal. Además, el aporte de plomo por la caza de hobby está concentrado localmente: en las zonas de caza, en los campos de tiro y a lo largo de los humedales se forman puntos críticos que afectan directamente a los animales silvestres.
«Las cifras de la ECHA están exageradas.» Incluso las estimaciones conservadoras demuestran efectos considerables. El estudio Leibniz sobre 55’000 aves rapaces desaparecidas se basa en datos hepáticos de más de 3’000 aves rapaces muertas en 13 países, recopilados desde la década de 1970. Los autores califican sus propios cálculos de conservadores. La relación entre la densidad de cazadores de hobby y la tasa de intoxicación por plomo es estadísticamente inequívoca: más cazadores de hobby significan más aves rapaces envenenadas. En un país sin munición de plomo no habría aves rapaces intoxicadas por plomo.
«Una prohibición del plomo pone en peligro la defensa nacional.» La restricción de la UE afecta exclusivamente al uso civil. El uso militar y policial de munición de plomo queda explícitamente exceptuado. La industria de la munición puede seguir explotando en paralelo las líneas de producción existentes para fines civiles y militares. La ECHA ha expuesto expresamente en su propuesta de restricción que la seguridad del suministro del ejército no se ve afectada.
«La voluntariedad basta; una prohibición es desproporcionada.» En el Reino Unido, los programas voluntarios de transición han fracasado de forma comprobada, razón por la cual el gobierno anunció en 2025 restricciones estatales. En Suiza, pese a años de recomendaciones de JagdSchweiz, una proporción relevante de los cazadores aficionados sigue utilizando munición de plomo. El autor principal del estudio de Leibniz, Rhys Green, constata: «Los esfuerzos por fomentar una transición voluntaria han resultado, lamentablemente, completamente ineficaces hasta ahora.» Cuando un veneno es conocido, existen alternativas y la voluntariedad fracasa, una prohibición no es una reacción exagerada, sino la consecuencia lógica.
«Esto solo afecta a los cazadores, no a la población en general.» La munición de plomo envenena aves rapaces, predadores, aves acuáticas, suelos y aguas subterráneas. La carne de caza con residuos de plomo acaba en restaurantes y hogares privados. Se advierte oficialmente a embarazadas y niños. No se trata de un asunto privado de un grupo de aficionados, sino de un problema de salud pública y medioambiental.
Enlaces rápidos
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Nuestra exigencia
La munición de plomo es un legado tóxico que mata aves rapaces, contamina los suelos, contamina la carne de caza y envenena a los depredadores. Los hechos se conocen desde hace décadas, las alternativas están disponibles, la resistencia tiene una motivación puramente política y económica. Este dossier documenta por qué un sistema de caza que reparte por el paisaje un veneno medioambiental conocido por tradición e interés de los lobbies no encaja con una política medioambiental y sanitaria moderna, y por qué Suiza no tiene que esperar a la UE para actuar. El dossier se actualiza continuamente cuando nuevos datos, sentencias o desarrollos políticos así lo requieren.
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