El lince en Suiza: especie clave y objeto de disputa política
En Suiza viven unos 340 linces euroasiáticos. Descienden de aproximadamente 20 ejemplares reintroducidos en los años setenta procedentes de los Cárpatos. Con ello, Suiza alberga la mayor población de linces de todo el espacio alpino y asume una responsabilidad especial a escala europea en la conservación de esta especie estrictamente protegida. Al mismo tiempo, el acervo genético de ambas subpoblaciones —los Alpes y el Jura— es preocupantemente reducido. La endogamia, el empobrecimiento genético, los accidentes de tráfico y la caza furtiva por parte de cazadores aficionados ponen en peligro el futuro del lince.
Qué contradicción: un país que se presenta como nación protectora de la naturaleza protege sobre el papel a su mayor depredador autóctono entre los felinos, mientras en la práctica lo deja desaparecer entre intereses de grupos de presión, abatimientos por confusión y bloqueos políticos. En noviembre de 2024, un guarda de caza de los Grisones abatió tres linces —un macho adulto y dos crías— porque los confundió con lobos. El proyecto de compensación previsto, la suelta de dos linces de reemplazo, fue suspendido pocos meses después por la presión del lobby de los cazadores aficionados. En el Jura, un lince sin orejas muestra lo que significa concretamente el empobrecimiento genético: soplos cardíacos, bajo peso al nacer y una fertilidad que disminuye drásticamente.
Este dossier reúne los datos más importantes sobre el lince en Suiza: su papel ecológico como especie clave, los bloqueos políticos que impiden su expansión, las amenazas que representan la caza de aficionados, la caza furtiva y la fragmentación de su hábitat, y la cuestión de por qué una especie legalmente protegida no goza en la realidad de una protección fiable.
Lo que te espera aquí
- Biología y modo de vida: quién es el lince, cómo caza y por qué es indispensable como especie clave para la biodiversidad.
- Importancia ecológica: cómo el lince regula las poblaciones de corzos, favorece la regeneración del bosque y estabiliza los ecosistemas, mejor que cualquier cazador aficionado.
- Población y crisis genética: por qué 340 linces procedentes de 20 ejemplares fundadores no son motivo para bajar la guardia, y qué significan la endogamia, el aislamiento y la falta de conectividad.
- Amenazas: la caza furtiva, los abatimientos por confusión, el tráfico, la fragmentación del hábitat y el cultivo sistemático de la imagen del enemigo por parte del lobby de los cazadores aficionados.
- El caso de los Grisones de 2024: tres linces abatidos, una compensación detenida y un sistema que trata a los depredadores como daños colaterales.
- Política y grupos de presión: Cómo las asociaciones de caza bloquean la protección del lince y por qué el lince goza políticamente de menos protección que sobre el papel.
- «¿Sabía usted?» – 25 hechos sobre el lince que refutan el relato de la caza.
- Alternativas: Lo que puede salvar al lince.
- Lo que tendría que cambiar: Reivindicaciones políticas concretas.
- Argumentario: Respuestas a las afirmaciones más frecuentes del lobby de la caza por afición sobre el lince.
- Enlaces rápidos: Todas las contribuciones, estudios y dossiers relevantes.
Biología y modo de vida: el felino salvaje más grande de Europa
El lince euroasiático (Lynx lynx) es el felino salvaje más grande de Europa. Los ejemplares adultos alcanzan una longitud corporal de 70 a 110 centímetros, una altura a la cruz de 50 a 75 centímetros y un peso de 15 a 38 kilogramos. Las características orejas con pinceles, la marcada barba en las mejillas y la cola corta de punta negra lo hacen inconfundible. Los pinceles de pelo en las orejas refuerzan su capacidad auditiva: los linces pueden percibir a corzos que pasan a 500 metros de distancia.
Los linces son solitarios con grandes territorios. Un macho reclama un territorio de 100 a 300 kilómetros cuadrados, una hembra de 50 a 150 kilómetros cuadrados. Estas necesidades de espacio explican por qué el lince depende de grandes zonas forestales continuas, y por qué la fragmentación del hábitat por carreteras, asentamientos y autopistas representa una de las mayores amenazas.
Como cazador de emboscada y al acecho, el lince abate a sus presas en los pasos de fauna transitados con regularidad. Su espectro de presas incluye sobre todo corzos y rebecos, además de zorros, martas, liebres, jabalíes jóvenes, marmotas y, ocasionalmente, aves. A diferencia del lobo, el lince regresa a su presa y la aprovecha durante varios días. Solo come carroña en épocas de absoluta necesidad. Las grandes garras evitan en invierno que el lince se hunda profundamente en la nieve, una ventaja decisiva frente a sus presas.
Más al respecto: El lince – retrato del animal y La importancia del lince para la conservación de la biodiversidad
Ecología: por qué el lince hace más por el bosque que cualquier cazador por afición
El lince es una especie clave. Su presencia o ausencia tiene efectos directos e indirectos sobre una multitud de otras especies y sobre todo el ecosistema. Al regular las poblaciones de corzos y gamuzas de forma espacial y socialmente compatible, evita el sobrepastoreo y favorece la regeneración natural del bosque. Allí donde el lince está presente, la presión por ramoneo sobre los árboles jóvenes disminuye de forma mensurable, no porque cace a todos los corzos, sino porque su mera presencia modifica el comportamiento de uso del espacio de las presas.
Este principio del «paisaje del miedo» está bien documentado en la ecología del comportamiento: los corzos y las gamuzas evitan ciertas zonas cuando saben que un depredador está cerca. La vegetación de esas áreas tiene una oportunidad de regenerarse. Surgen bosques ricos en estructura, con árboles viejos y jóvenes, hábitats para una multitud de otras especies animales, desde pájaros carpinteros hasta insectos.
La caza por afición no puede sustituir este efecto. Los cazadores aficionados están presentes en el coto durante un tiempo limitado, siguen horarios humanos y seleccionan según el tamaño del trofeo, no según la función biológica. El lince, en cambio, está presente todo el año, captura con mucha mayor precisión a los animales enfermos y débiles y estabiliza las poblaciones de forma sostenible. El resultado: menos ramoneo, poblaciones de fauna más sanas, mejor regeneración del bosque, sin un solo disparo.
El lince sirve además como especie indicadora: su presencia muestra que un ecosistema está intacto y que las condiciones ambientales son suficientes para una población sostenible. Su ausencia es una señal de alarma. Por ello, la promoción del lince no es solo protección de especies, es protección del ecosistema.
Más sobre esto: Por qué la caza por afición fracasa como control de poblaciones y Argumentario a favor de guardafaunas profesionales
Población y crisis genética: 340 linces, 20 ejemplares fundadores, un acervo genético frágil
En Suiza, el lince fue exterminado en el siglo XIX a causa de una persecución intensiva. Desde 1962 está protegido por la ley de caza. El 23 de abril de 1971 se liberaron los primeros linces en el cantón de Obwalden, en la reserva federal «Hutstock», en el valle de Melchtal, ejemplares capturados en estado salvaje en los Cárpatos eslovacos. En los años siguientes se soltaron en total entre 25 y 30 individuos en los Alpes y el Jura.
Las estimaciones actuales de la fundación KORA hablan de un total de aproximadamente 343 linces independientes en Suiza. De ellos, unos 261 pertenecen a la población alpina y 81 a la población del Jura. Desde 2010 se observa un ligero aumento de la población. Esto suena como una historia de éxito, pero solo lo es en la superficie.
El problema central es genético: todos los linces suizos descienden de unos 20 animales fundadores. Tanto la población alpina como la del Jura se consideran gravemente amenazadas, porque el acervo genético es demasiado reducido y, por tanto, frágil. En el Jura, la endogamia ya muestra consecuencias visibles: soplos cardíacos en las crías, bajo peso al nacer, una drástica disminución de la fertilidad. Un lince sin orejas fotografiado en 2024 en la cordillera del Jura franco-suiza se convirtió en símbolo de este empobrecimiento genético.
La población de linces del Jura está especialmente amenazada porque vive aislada, sin intercambio genético con la población alpina. Las barreras naturales como autopistas, asentamientos y la falta de corredores faunísticos impiden la migración. Entre 2001 y 2008 se reubicaron varios linces del Jura y de los Alpes del noroeste hacia el noreste de Suiza en el marco del proyecto LUNO. Allí se ha establecido una tercera población, que se está expandiendo en dirección a Suiza central y Austria. Sin embargo, también esta medida no resuelve el problema genético de fondo.
Más al respecto: Los linces suizos en grave peligro y Lince sin orejas, ¿consecuencia del empobrecimiento genético?
Amenazas: caza furtiva, confusión, tráfico y grupos de presión
El lince está protegido por la legislación federal y se considera una especie de prioridad nacional muy alta. En la realidad, el lince se enfrenta en Suiza a todo un conjunto de amenazas que, en la práctica, socavan su estatus de protección.
Caza furtiva por parte de los hobby hunters: Especies protegidas de la Lista Roja, entre ellas el lince, son abatidas ilegalmente una y otra vez. Pro Natura documentó de forma sistemática, en un análisis muy comentado, casos de caza furtiva de linces en Suiza. La cifra real es alta, porque los linces viven en zonas boscosas remotas y los abatimientos ilegales son difíciles de demostrar.
Abatimientos por confusión: El 16 de noviembre de 2024, un guarda de caza abatió a tres linces en la Surselva, en el cantón de los Grisones —un macho adulto y dos crías— durante una operación de regulación del lobo. El hombre identificó a los animales de noche mediante tecnología de imagen térmica y estaba «firmemente convencido» de estar disparando a lobos jóvenes cuya caza había sido autorizada. El caso demuestra lo propenso a errores que es un sistema que dispara de noche a predadores con tecnología de visión nocturna.
Accidentes de tráfico: La muerte en carretera es una de las causas no naturales de muerte más frecuentes para los linces en Suiza. La densa red viaria fragmenta los hábitats y los corredores migratorios. En particular en la Meseta suiza, donde los linces deberían poder desplazarse entre el Jura y los Alpes, faltan corredores para la fauna salvaje que funcionen.
Fragmentación del hábitat: Las autopistas, los núcleos urbanos y la agricultura intensiva imposibilitan la expansión natural y el intercambio genético entre las subpoblaciones. En particular en los Prealpes y Alpes del sudeste, así como en los Alpes meridionales, existen grandes hábitats aún no colonizados, que el lince no puede alcanzar por sus propios medios.
Lobby de la caza de afición: Las asociaciones de caza llevan décadas realizando campañas sistemáticas contra los predadores. Se presenta al lince como competidor por la caza disponible, como una amenaza para las poblaciones de corzos y rebecos y, por tanto, para el monopolio cinegético de los cantones. El concepto del lince de la BAFU prevé explícitamente que, en caso de «cuantiosas pérdidas en el aprovechamiento del monopolio cinegético», sean posibles las intervenciones de regulación en las poblaciones de lince. El estatus de protección del lince queda así subordinado a los intereses económicos de un lobby de hobby hunters.
Más al respecto: La Oficina de Caza y Disparates de los Grisones abate a tres linces protegidos y Corredores para la fauna salvaje y conexión de hábitats
El caso de los Grisones: confusión, compensación, bloqueo
El 16 de noviembre de 2024 se abaten en los Grisones, en el marco de una regulación del lobo, tres linces: un animal adulto y dos crías. La versión oficial: una confusión por parte de un guarda de caza durante la noche. El incidente desata un escándalo. El guarda se autodenuncia, es multado y excluido de la caza del lobo. En diciembre de 2025, la Oficina Federal de Medio Ambiente (BAFU) autoriza al cantón de los Grisones a liberar dos linces como compensación: uno procedente del Jura y otro de los Cárpatos.
Pero en febrero de 2026 el cantón detiene el proyecto. No por razones técnicas, sino porque en el parlamento ejercen presión círculos de orientación campesina, cercanos a la SVP, en los que los intereses de la caza por afición desempeñan un papel importante. La autorización federal se mantiene, pero la ejecución cantonal queda bloqueada. La protección de las especies como un extra opcional, no como una tarea obligatoria.
La sanción jurídica por la muerte de tres linces estrictamente protegidos: una multa pecuniaria por varias infracciones de la ley de caza. Tres linces muertos se consideran un error, pero no un error del sistema. La señal: quien quiera compensar a los predadores perdidos por abatimientos erróneos debe contar con la oposición del lobby de la caza por afición. Lo que hoy ocurre con el lobo —abatimientos motivados políticamente, desmembramiento de grupos familiares, rebaja del estatus de protección— puede exigirse mañana con el lince.
Más al respecto: Grisones: la reintroducción de los linces está detenida y El lobo en Europa: cómo la política y la caza por afición socavan la protección de las especies
Política y lobby: protección sobre el papel, intereses de caza en la práctica
El lince está protegido en Suiza por la ley de caza (JSG) y el reglamento de caza (JSV). No puede ser cazado. La BAFU ha elaborado un Concepto Lince Suiza como ayuda para la ejecución. Suiza participa en proyectos internacionales de reintroducción y ha trasladado linces a Alemania, Austria e Italia. Sobre el papel se ve bien.
En la práctica, la protección del lince choca sistemáticamente con los intereses del lobby de la caza por afición. El concepto de lince de la BAFU prevé abatimientos de regulación cuando los linces causan «grandes daños a las poblaciones de animales de granja» o «altas pérdidas en el aprovechamiento de la regalía de caza». El último punto es decisivo: el lince puede regularse si captura demasiados corzos y rebecos, es decir, si hace exactamente aquello para lo que está ecológicamente. El lobby de la caza por afición tiene así en sus manos un instrumento para socavar sistemáticamente la protección del lince.
Las asociaciones de caza de los cantones de Vaud, Neuchâtel y del Franco Condado exigen intervenciones sobre las poblaciones a pesar del evidente declive del lince en el Jura. En los Grisones, la presión política bloquea la suelta de linces de compensación. El límite máximo de lobos, que se debate actualmente en el Parlamento, crea un precedente: lo que hoy se aplica al lobo, mañana puede exigirse para el lince. En el sistema político suizo, a los predadores no se les trata como parte integrante de ecosistemas funcionales, sino como factores perturbadores cuya presencia es políticamente negociable.
Más al respecto: Prohibición de la caza en Suiza y Textos modelo para iniciativas críticas con la caza en los parlamentos cantonales
«¿Lo sabía?» – 25 datos sobre el lince
- En Suiza viven alrededor de 340 linces, la mayor población de todo el espacio alpino. Suiza asume así una responsabilidad especial a nivel europeo.
- Todos los linces suizos descienden de tan solo unos 20 ejemplares fundadores, reintroducidos en los años setenta procedentes de los Cárpatos. El acervo genético es preocupantemente reducido.
- En el Jura, la consanguinidad muestra ya consecuencias visibles: soplos cardíacos, bajo peso al nacer y una fertilidad que desciende drásticamente.
- Un lince sin orejas fotografiado en 2024 en el Jura franco-suizo es un símbolo del empobrecimiento genético.
- El 16 de noviembre de 2024, un guarda de caza de los Grisones abatió a tres linces protegidos porque de noche los confundió con lobos.
- La compensación prevista —la suelta de dos linces— fue detenida por la presión política del lobby de la caza por afición.
- La sanción jurídica por la muerte de tres linces estrictamente protegidos: una multa pecuniaria.
- El concepto sobre el lince de la BAFU permite abatimientos de regulación cuando el lince causa «elevadas pérdidas en el aprovechamiento de la regalía de caza», es decir, cuando come demasiados corzos.
- El lince regula las poblaciones de corzos de manera espacial y socialmente compatible. Allí donde está presente, la presión por ramoneo sobre los árboles jóvenes disminuye de forma medible.
- El lince captura preferentemente animales enfermos y débiles, y estabiliza así las poblaciones de manera más sostenible que cualquier cazador por afición.
- Los linces pueden oír a los corzos a 500 metros de distancia. Los pinceles de pelo en sus orejas refuerzan su capacidad auditiva.
- Un lince macho reclama un territorio de hasta 300 kilómetros cuadrados. La fragmentación del hábitat por carreteras y asentamientos es una de las mayores amenazas.
- La población del Jura vive aislada, sin intercambio genético con la población alpina. Autopistas y asentamientos bloquean la migración.
- La muerte en carretera es una de las causas no naturales de muerte más frecuentes para los linces en Suiza.
- La caza furtiva por parte de cazadores aficionados está documentada y la cifra oculta es elevada. Pro Natura ha analizado sistemáticamente casos de furtivismo de linces.
- Las asociaciones de caza por afición presentan al lince como un competidor por la caza aprovechable, y exigen intervenciones sobre la población, a pesar de que la especie está estrictamente protegida.
- Suiza traslada linces al extranjero para crear allí poblaciones, mientras que en el propio país no garantiza las condiciones marco para su propia población.
- En el cantón de Ginebra, que desde 1974 no conoce la caza por milicia, los predadores como el lince y el zorro son bienvenidos y sus poblaciones son estables.
- El lince es una especie indicadora: su presencia muestra que un ecosistema está intacto. Su ausencia es una señal de alarma.
- El tribunal sueco detuvo en 2025/2026 la caza del lobo, porque el objetivo de población rebajado políticamente no era científicamente sostenible. La misma lógica se aplica al lince.
- Suiza tiene la menor proporción de áreas protegidas de toda Europa: alrededor del 10 por ciento de la superficie del país. Las asociaciones de caza por afición bloquean desde hace décadas los parques nacionales.
- Lo que hoy se impone políticamente con el lobo —cupos de abatimiento, límites máximos de población, desmembramiento de grupos familiares— crea precedentes para el lince.
- En el cantón de Schwyz no se registraron durante toda una temporada de pastoreo alpino daños del oso, el lobo o el lince al ganado. Aun así, el cantón endurece su política frente a los predadores.
- Los cazadores aficionados diezman a los predadores y producen así el problema del ramoneo, para cuya solución luego se presentan como insustituibles.
- Solo el 0,3 por ciento de la población suiza son cazadores aficionados. El 99,7 por ciento no tiene ningún interés en matar animales salvajes, pero ese 0,3 por ciento determina la agenda política.
Alternativas: lo que puede salvar al lince
La protección del lince no requiere medidas revolucionarias. Requiere la aplicación coherente de lo que ya rige legalmente, y que se bloquea políticamente.
Refrescamiento genético: La introducción de linces procedentes de poblaciones genéticamente diferentes – por ejemplo, de los Cárpatos – es la medida más urgente, especialmente para la población del Jura. Suiza dispone de la infraestructura y los conocimientos técnicos para ello. Lo que falta es la voluntad política para imponerla frente a la resistencia del lobby de la caza de afición.
Corredores de fauna salvaje y conexión de hábitats: La conexión entre la población del Jura y la de los Alpes debe establecerse mediante corredores de fauna salvaje que funcionen. Pasos de fauna sobre las autopistas, renaturalización de cursos de agua, eliminación de obstáculos – medidas que benefician no solo al lince, sino a toda la biodiversidad.
Estructuras profesionales de guardafauna: Siguiendo el modelo de Ginebra, profesionales empleados por el Estado sustituyen a la milicia armada. La gestión de la fauna salvaje se realiza según criterios ecológicos claros, de forma transparente, controlable y sin lógica de trofeos. El lince se fomenta como parte del ecosistema, en lugar de combatirse como competidor.
Protección de rebaños en lugar de abatimiento: Allí donde los linces atacan ocasionalmente al ganado, la respuesta son las medidas de prevención, no los abatimientos. La Confederación y los cantones cubren los costes de indemnización por las presas causadas por linces y financian hasta el 100 por ciento de los costes de las medidas de protección. El sistema funciona – cuando se aplica de forma coherente.
Más sobre el tema: Alternativas a la caza: lo que realmente ayuda sin matar animales y Corredores de fauna salvaje y conexión de hábitats y Ginebra y la prohibición de la caza
Lo que debería cambiar
- Renovación genética inmediata de ambas subpoblaciones: La introducción de linces de los Cárpatos en el Jura y en el este de Suiza debe imponerse políticamente – sin el veto del lobby de la caza de afición. La autorización de la BAFU para los Grisones debe aplicarse, no bloquearse.
- Supresión del derecho de caza como motivo de regulación: El concepto de lince de la BAFU no puede seguir aceptando las «pérdidas en el aprovechamiento del derecho de caza» como motivo para intervenir en las poblaciones de lince. El lince hace lo que ecológicamente le corresponde. Castigarlo por ello es absurdo.
- Prohibición de la tecnología de visión nocturna en la regulación de predadores: El caso de los Grisones lo demuestra: quien dispara de noche a predadores con cámaras térmicas confunde linces con lobos. La tecnología es propensa a errores, y las consecuencias son irreversibles.
- Ampliación coherente de los corredores de fauna salvaje: La conexión entre las poblaciones del Jura y de los Alpes es vital para el futuro genético del lince. La Confederación y los cantones deben implementar de forma prioritaria los corredores ya identificados. Moción modelo: Corredores para la fauna salvaje e interconexión de hábitats
- Consecuencias penales por abatimientos por confusión: Tres linces muertos no pueden saldarse con una simple multa. Quien mata especies estrictamente protegidas debe atenerse a consecuencias acordes con el estatus de protección de la especie.
- Ampliación de las zonas protegidas a al menos el 30 por ciento del territorio nacional: Suiza debe tomarse en serio el objetivo global del 30 por ciento. La resistencia del lobby de los cazadores aficionados contra los parques nacionales no puede seguir siendo un veto vinculante.
Argumentario
«El lince come demasiados corzos: perjudica la regalía de caza.» El lince regula las poblaciones de corzos de una manera que ningún cazador aficionado puede sustituir: durante todo el año, en toda la superficie, de forma selectiva y sin la dinámica reproductiva compensatoria que desencadenan los abatimientos. Lo que el lobby de los cazadores aficionados lamenta como «perjuicio a la regalía de caza» es la función ecológica del lince. Quien quiere castigar al lince por hacer lo que biológicamente le corresponde no tiene un problema ecológico, sino económico.
«Los linces matan al ganado.» Los linces matan ocasionalmente ovejas y cabras. Eso no es una bagatela para los ganaderos afectados. Pero: la Confederación y los cantones indemnizan íntegramente los ataques de lince y financian las medidas de prevención hasta en un 100 por ciento. La cuantía de los daños es mínima en relación con los servicios ecológicos del lince. Quien cría ganado en zonas de predadores debe implementar la protección de rebaños, no eliminar al predador.
«Hay suficientes linces en Suiza: la población es estable.» 340 linces suenan a estabilidad. Genéticamente es lo contrario. Todos los ejemplares descienden de unos 20 individuos fundadores. La población del Jura muestra depresión por endogamia: soplos cardíacos, descenso de la fertilidad, crías sin orejas. Sin un refresco genético y la interconexión de las subpoblaciones, el lince no tiene en Suiza una población viable a largo plazo.
«La confusión en los Grisones fue un caso aislado y lamentable.» El caso concreto revela un problema sistémico: tecnología de visión nocturna, presión política para abatir, conocimientos insuficientes sobre las especies y una estructura de caza optimizada para la eficiencia de los abates en lugar de la protección de las especies. Cuando un guardafauna formado no es capaz de distinguir linces de lobos, no se trata de un fracaso individual, sino estructural.
«El lince no necesita protección adicional: ya está protegido.» La protección sobre el papel no sirve de nada si falta la aplicación. En Grisones se abaten tres linces y la compensación queda bloqueada políticamente. En el Jura, las asociaciones de caza de aficionados exigen intervenciones en la población pese a la crisis genética. En el concepto del lince de la BAFU figura la regalía de caza como motivo de regulación. Un estatus de protección sin aplicación es una cáscara vacía.
«Sin la caza de aficionados habría demasiados corzos y daños por fauna salvaje.» En el cantón de Ginebra no existe caza de milicia desde hace 50 años. Poblaciones de fauna estables, mayor biodiversidad, menor presión cinegética. Donde están presentes predadores como el lince y el lobo, regulan las poblaciones de fauna salvaje de forma más eficiente que los cazadores aficionados. El problema de los «demasiados corzos» es, en buena medida, un producto de la propia caza de aficionados: elimina predadores y, a través de la presión cinegética, genera el problema de los daños por mordisqueo, para cuya solución se presenta como insustituible.
Enlaces rápidos
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Nuestra aspiración
El lince es un predador, una especie clave y un indicador del estado de nuestros ecosistemas. Regula las poblaciones de fauna silvestre de manera más eficiente, sostenible y respetuosa con el bienestar animal que cualquier caza por afición. Favorece la regeneración del bosque, estabiliza las poblaciones e indica dónde la naturaleza sigue funcionando. Su protección no es una exigencia sentimental, sino sentido común ecológico.
Suiza alberga la mayor población de lince del arco alpino. Tiene una responsabilidad europea. Sólo cumplirá con esa responsabilidad si deja de tratar el estatus de protección del lince como una baza política negociable, si aplica con coherencia la renovación genética, construye corredores para la fauna silvestre e impide que el lobby de la caza por afición socave la protección de las especies.
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Más sobre el tema de la caza por afición: en nuestro Dossier sobre la caza reunimos verificaciones de hechos, análisis e informes de fondo.
