Lince en Suiza: especie clave y objeto de disputa política
En Suiza viven alrededor de 360 linces euroasiáticos. Descienden de unos 20 individuos que fueron reintroducidos desde los Cárpatos en la década de 1970. Con ello, Suiza alberga la mayor población de linces de todo el espacio alpino y asume una responsabilidad especial a nivel europeo para la conservación de esta especie estrictamente protegida. Al mismo tiempo, el acervo genético de ambas subpoblaciones (Alpes y Jura) es preocupantemente reducido. La endogamia, el empobrecimiento genético, los accidentes de tráfico y la caza furtiva por parte de cazadores recreativos ponen en peligro el futuro del lince.
Qué contradicción: un país que se presenta como nación de la protección de la naturaleza protege sobre el papel a su mayor felino depredador autóctono y, en la práctica, lo deja desaparecer entre intereses de lobbies, abates por confusión y bloqueo político. En noviembre de 2024, un guarda de fauna mató en los Grisones a tres linces, un macho adulto y dos crías, porque los confundió con lobos. El proyecto de compensación previsto, la liberación de dos linces de sustitución, quedó suspendido a principios de 2026 por la presión del lobby de la caza recreativa y solo se retomó tras una decisión del Gran Consejo en junio de 2026, con un año de retraso. En el Jura, un lince sin orejas muestra lo que significa en concreto el empobrecimiento genético: soplos cardíacos, bajo peso al nacer y una fertilidad que cae drásticamente.
Este dossier reúne los datos más importantes sobre el lince en Suiza: su papel ecológico como especie clave, los bloqueos políticos que impiden su expansión, las amenazas derivadas de la caza recreativa, la caza furtiva y la fragmentación de su hábitat, así como la pregunta de por qué una especie protegida por ley no recibe en la realidad una protección fiable.
Lo que te espera aquí
- Biología y modo de vida: Quién es el lince, cómo caza, por qué es imprescindible como especie clave para la biodiversidad.
- Importancia ecológica: Cómo el lince regula las poblaciones de corzos, favorece la regeneración del bosque y estabiliza los ecosistemas, mejor que cualquier cazador recreativo.
- Población y crisis genética:Por qué unos 360 linces procedentes de 20 animales fundadores no son motivo para dar la alarma por superada, y qué significan la endogamia, el aislamiento y la falta de conectividad.
- Amenazas: Caza furtiva, abatimientos por confusión, tráfico, fragmentación del hábitat y el cultivo sistemático de una imagen de enemigo por parte del lobby de la caza recreativa.
- El caso de los Grisones 2024: Tres linces abatidos, una compensación retrasada un año y un sistema que trata a los depredadores como daños colaterales.
- Política y lobby: Cómo las asociaciones de caza bloquean la protección del lince y por qué el lince goza políticamente de menos protección que sobre el papel.
- Situación en octubre de 2026: Solicitud de lince de Valais, censo de la Universidad de Berna y base jurídica.
- «¿Lo sabía?»: 25 datos sobre el lince que desmienten el relato de la caza.
- Alternativas: Qué puede salvar al lince.
- Qué debería cambiar: Exigencias políticas concretas.
- Argumentario: Respuestas a las afirmaciones más frecuentes del lobby de la caza recreativa sobre el lince.
- Enlaces rápidos: Todos los artículos, estudios y dosieres relevantes.
Biología y forma de vida: el felino salvaje más grande de Europa
El lince euroasiático (Lynx lynx) es el felino salvaje más grande de Europa. Los ejemplares adultos alcanzan una longitud corporal de 70 a 110 centímetros, una altura a la cruz de 50 a 75 centímetros y un peso de 15 a 38 kilogramos. Las características orejas con pincel, el marcado bigote facial y la cola corta de punta negra lo hacen inconfundible. Los penachos de pelo en las orejas potencian su capacidad auditiva: los linces pueden percibir a un corzo que pasa a 500 metros de distancia.
Los linces son animales solitarios con territorios extensos. Un macho reclama un territorio de 100 a 300 kilómetros cuadrados, una hembra de 50 a 150 kilómetros cuadrados. Estas necesidades de espacio explican por qué el lince depende de grandes superficies boscosas e interconectadas, y por qué la fragmentación del hábitat causada por carreteras, asentamientos y autopistas representa una de las mayores amenazas.
Como cazador por sorpresa y al acecho, el lince abate a su presa en los pasos de fauna transitados regularmente. Su espectro de presas comprende principalmente corzos y gamuzas, además de zorros, martas, liebres, jabalíes jóvenes, marmotas y, ocasionalmente, aves. A diferencia del lobo, el lince vuelve a su presa abatida y la aprovecha durante varios días. Solo come carroña en situaciones de extrema necesidad. Sus grandes garras evitan que se hunda profundamente en la nieve en invierno: una ventaja decisiva frente a sus presas.
Más información: El lince: retrato de un animal y La importancia del lince para la conservación de la biodiversidad
Ecología: por qué el lince hace más por el bosque que cualquier cazador recreativo
El lince es una especie clave. Su presencia o ausencia tiene efectos directos e indirectos sobre una gran variedad de otras especies y sobre todo el ecosistema. Al regular espacial y socialmente las poblaciones de corzos y gamuzas, evita el sobrepastoreo y favorece la regeneración natural del bosque. Allí donde habita el lince, la presión de ramoneo sobre los árboles jóvenes disminuye de forma medible, no porque cace a todos los corzos, sino porque su mera presencia modifica el comportamiento de uso del espacio de sus presas.
Este principio del «paisaje del miedo» está bien documentado en la ecología del comportamiento: los corzos y las gamuzas evitan determinadas zonas cuando saben que hay un depredador cerca. La vegetación de esas zonas obtiene así una oportunidad de regenerarse. Surgen bosques ricos en estructuras, con árboles viejos y jóvenes: hábitats para una gran variedad de otras especies animales, desde pájaros carpinteros hasta insectos.
La caza recreativa no puede sustituir este efecto. Los cazadores recreativos permanecen en el coto solo durante un tiempo limitado, siguen horarios humanos y seleccionan según el tamaño del trofeo, no según la función biológica. El lince, en cambio, está presente durante todo el año, caza con mucha mayor precisión a los animales enfermos y débiles, y estabiliza las poblaciones de manera duradera. El resultado: menos ramoneo, poblaciones de animales salvajes más sanas, mejor regeneración del bosque, sin disparar ni un solo tiro.
El lince sirve además como especie indicadora: su presencia señala que un ecosistema está intacto y que las condiciones ambientales son suficientes para una población sostenible. Su ausencia es una señal de alarma. Fomentar al lince no es, por tanto, solo protección de especies, es protección del ecosistema.
Más información: Por qué la caza como control de poblaciones fracasa y argumentario a favor de guardas de caza profesionales
Población y crisis genética: 360 linces, 20 animales fundadores, un acervo genético frágil
En Suiza, el lince fue exterminado en el siglo XIX debido a una persecución intensiva. Desde 1962 está protegido por la ley de caza. El 23 de abril de 1971, en el cantón de Obwalden, en la zona vedada federal «Hutstock» del Melchtal, se liberaron de nuevo los primeros linces: ejemplares capturados en estado salvaje en los Cárpatos eslovacos. En los años siguientes se soltaron en total entre 25 y 30 individuos en la región alpina y el Jura.
Según la fundación KORA, en el año biológico 2024/2025 vivían en Suiza 364 (± 10) linces independientes, de los cuales 246 en los Alpes, 86 en el Jura y 32 en el noreste del país. Desde 2010 se observa un ligero aumento de la población. Esto suena a historia de éxito, pero solo lo es en apariencia.
El problema de fondo es genético: todos los linces suizos descienden de unos 20 animales fundadores. Tanto la población alpina como la del Jura se consideran en grave peligro porque el acervo genético es demasiado pequeño y, por tanto, frágil. En el Jura, la endogamia ya tiene consecuencias visibles: soplos cardíacos en las crías, bajo peso al nacer y un descenso drástico de la fertilidad. Un lince sin orejas fotografiado en 2024 en el Jura franco-suizo se convirtió en símbolo de este empobrecimiento genético. Un estudio publicado en 2026 en el Journal of Wildlife Diseases documenta en cuatro linces en libertad un estrechamiento congénito del corazón (estenosis subaórtica), y los investigadores ven una posible relación con la escasa diversidad genética. Un análisis en PLOS ONE confirma además que las colisiones en carretera y ferrocarril son la causa de muerte más frecuente y señala una elevada cifra oculta en el caso de la caza furtiva (Nuevos estudios: el lince sigue amenazado pese a su regreso).
La población de linces del Jura está especialmente amenazada porque vive aislada, sin intercambio genético con la población alpina. Barreras naturales como autopistas, zonas urbanizadas y la falta de corredores para animales salvajes impiden la migración. Entre 2001 y 2008, en el marco del proyecto LUNO, se reubicaron varios linces del Jura y de los Prealpes noroccidentales en el noreste de Suiza. Allí se ha establecido una tercera población, que se está expandiendo hacia la Suiza central y Austria. Sin embargo, tampoco esta medida resuelve el problema genético de fondo.
Más información: Los linces suizos en gran peligro y Lince sin orejas: ¿consecuencia del empobrecimiento genético?
Amenazas: caza furtiva, confusión, tráfico y lobby
El lince está protegido por el derecho federal y se considera una especie de muy alta prioridad nacional. En la realidad, el lince en Suiza se enfrenta a todo un conjunto de amenazas que socavan de hecho su estatus de protección.
Caza furtiva por parte de cazadores recreativos: Especies protegidas incluidas en la Lista Roja, entre ellas el lince, son abatidas ilegalmente una y otra vez. Pro Natura documentó sistemáticamente, en un análisis muy comentado, casos de caza furtiva de linces en Suiza. La cifra de casos no detectados es alta, porque los linces viven en zonas boscosas apartadas y los abatimientos ilegales son difíciles de probar.
Disparos por confusión: El 16 de noviembre de 2024, un guarda de fauna abatió a tres linces (un macho adulto y dos cachorros) en la Surselva, en el cantón de los Grisones, durante una operación de regulación de lobos. El hombre identificó a los animales de noche mediante tecnología de imagen térmica y estaba «plenamente convencido» de estar disparando a lobos jóvenes autorizados para su abatimiento. El caso demuestra lo propenso a errores que es un sistema que dispara de noche a depredadores con tecnología de visión nocturna.
Accidentes de tráfico: La muerte por atropello es una de las causas de muerte no natural más frecuentes entre los linces en Suiza. La densa red de carreteras fragmenta los hábitats y los corredores de migración. Especialmente en el Altiplano suizo, donde los linces tendrían que desplazarse entre el Jura y los Alpes, faltan corredores para la fauna salvaje que funcionen correctamente.
Fragmentación del hábitat: Las autopistas, los asentamientos y la agricultura intensiva imposibilitan la expansión natural y el intercambio genético entre las subpoblaciones. Especialmente en los Prealpes y Alpes del sureste, así como en los Alpes del sur, existen amplios hábitats aún no colonizados a los que el lince no puede llegar por sus propios medios.
Lobby de la caza recreativa: Desde hace décadas, las asociaciones de caza llevan a cabo campañas sistemáticas contra los depredadores. Se presenta al lince como un competidor por la caza aprovechable: como una amenaza para las poblaciones de corzos y gamuzas y, por tanto, para la regalía de caza de los cantones. El concepto del lince de la Oficina Federal de Medio Ambiente (BAFU) prevé explícitamente que, en caso de «pérdidas elevadas en el aprovechamiento de la regalía de caza», sean posibles intervenciones reguladoras en las poblaciones de linces. El estatus de protección del lince queda así subordinado a los intereses económicos de un lobby de la caza recreativa.
Más información: La Oficina de Caza y Disparates de los Grisones abate a tres linces protegidos y Corredores para la fauna salvaje y conectividad de hábitats
El caso de los Grisones: confusión, compensación, bloqueo
El 16 de noviembre de 2024, en el marco de una regulación de lobos, se abate a tres linces en los Grisones: un animal adulto y dos cachorros. La versión oficial: una confusión por parte de un guarda de fauna durante la noche. El incidente desata un escándalo. El guarda de fauna se autodenuncia, es multado y queda excluido de la caza del lobo. En diciembre de 2025, la Oficina Federal de Medio Ambiente (BAFU) autoriza al cantón de los Grisones la suelta de dos linces como compensación, uno procedente del Jura y otro de los Cárpatos.
Pero en febrero de 2026 el cantón congela el proyecto. No por razones técnicas, sino porque en el Parlamento ejercen presión círculos de marcado carácter agrícola y cercanos a la UDC, en los que los intereses de la caza recreativa desempeñan un papel importante. La autorización federal sigue vigente, pero la ejecución cantonal queda bloqueada. La protección de las especies, tratada como un extra opcional y no como una tarea obligatoria. En marzo de 2026 el Gobierno mantiene el proyecto, y en la sesión de junio de 2026 una mayoría del Gran Consejo se pronuncia a favor de suspenderlo. Ahora se prevé que el primer lince sea capturado en el Jura en el invierno de 2027, un año más tarde de lo planeado (Keystone-SDA, 30 de junio de 2026).
La sanción jurídica por la muerte de tres linces estrictamente protegidos: una multa por infracción reiterada de la ley de caza. Tres linces muertos se consideran un error, pero no un fallo sistémico. La señal es clara: quien quiera compensar depredadores perdidos por disparos erróneos debe contar con la resistencia del lobby de la caza recreativa. Lo que hoy ocurre con el lobo (disparos políticamente motivados, desmantelamiento de grupos familiares, rebaja del estatus de protección) puede exigirse mañana para el lince.
Más información: Grisones: se detiene la suelta de linces y El lobo en Europa: cómo la política y la caza recreativa erosionan la protección de las especies
Política y lobby: protección sobre el papel, intereses de caza en la práctica
El lince está protegido en Suiza por la ley de caza (JSG) y el reglamento de caza (JSV). No puede ser cazado. La OFEV ha elaborado un concepto nacional sobre el lince como ayuda para su ejecución. Suiza participa en proyectos internacionales de reintroducción y ha reasentado linces en Alemania, Austria e Italia. Sobre el papel, todo esto se ve bien.
En la práctica, la protección del lince choca sistemáticamente con los intereses del lobby de la caza recreativa. El concepto sobre el lince de la OFEV prevé disparos de regulación cuando los linces causan «grandes daños en los rebaños de ganado» o «importantes pérdidas en el aprovechamiento del derecho de caza». Este último punto es decisivo: el lince puede ser regulado si captura demasiados corzos y gamuzas, es decir, si hace exactamente aquello para lo que existe desde el punto de vista ecológico. Con esto, el lobby de la caza recreativa tiene en sus manos un instrumento para socavar sistemáticamente la protección del lince.
Las asociaciones de caza de los cantones de Vaud, Neuchâtel y del Franco Condado exigen intervenciones sobre la población de lince en el Jura a pesar de su evidente declive. En los Grisones, la presión política ha retrasado un año la suelta de linces de compensación. El límite máximo de población de lobos, que se debate actualmente en el Parlamento, sienta un precedente: lo que hoy se aplica al lobo puede reclamarse mañana para el lince. En el sistema político suizo, los depredadores no se tratan como parte de unos ecosistemas que funcionan, sino como factores perturbadores cuya presencia es políticamente negociable.
Más información: Prohibición de la caza en Suiza y textos modelo para iniciativas críticas con la caza en los parlamentos cantonales
Actualizado en octubre de 2026
El cantón del Valais quiere ser el primer cantón en solicitar una regulación de la población de linces. Según SRF, el consejero de Estado Christophe Darbellay anunció en junio de 2026 que presentaría la solicitud a la Oficina Federal de Medio Ambiente (BAFU) antes de finales del verano. El cantón no ha comunicado públicamente hasta hoy si la solicitud fue presentada. Ya ha habido abatimientos de linces individuales, por ejemplo en 2024 en el cantón de Schwyz; una intervención sobre la población sería una novedad. Contexto: El Valais quiere abatir linces por primera vez.
La base legal sería el art. 12 párr. 4 de la ley de caza en relación con el art. 4 del reglamento de caza: se requiere la aprobación previa de la BAFU, así como datos sobre el tamaño de la población, los daños y las medidas de prevención. El reglamento también menciona como motivo «grandes pérdidas en el aprovechamiento de las concesiones de caza». El art. 7a de la ley de caza se refiere únicamente al lobo y a la cabra montés.
La base de datos es controvertida. El cantón indica en su página web entre 60 y 80 linces. Un grupo de investigación de la Universidad de Berna dirigido por Raphaël Arlettaz estima la población del invierno 2025/26 en 37 linces independientes (intervalo de confianza del 95 %: entre 26 y 52), basándose en cámaras trampa de todo el cantón. Según los investigadores, las cifras más altas se basan en una extrapolación a partir de una zona de referencia que también incluye partes de Vaud y de Berna. El estudio es un preprint que aún no ha sido revisado por pares. Más información: El estudio de la Universidad de Berna cuenta 37 linces en lugar de 80 y petición «No a la caza del lince en el Valais».
Lo vulnerable que es el intercambio genético entre los linces del Jura y de los Alpes lo muestra el artículo La Meseta suiza como cuello de botella. Actualizado continuamente: Ticker del Valais 2026/27.
«¿Lo sabía?»: 25 datos sobre el lince
- En Suiza viven alrededor de 360 linces, la mayor población de todo el espacio alpino. Con ello, Suiza asume una responsabilidad especial a nivel europeo.
- Todos los linces suizos descienden de apenas unos 20 animales fundadores, reintroducidos desde los Cárpatos en la década de 1970. El acervo genético es preocupantemente reducido.
- En el Jura, la endogamia ya muestra consecuencias visibles: soplos cardíacos, bajo peso al nacer y una fertilidad que disminuye drásticamente.
- Un lince fotografiado en 2024 sin orejas en el Jura franco-suizo es un símbolo del empobrecimiento genético.
- El 16 de noviembre de 2024, un guarda de fauna de los Grisones disparó y mató a tres linces protegidos porque de noche los confundió con lobos.
- La compensación prevista, la suelta de dos linces, se retrasó un año por la presión política del lobby de la caza recreativa; el primer lince debería ser capturado en el Jura en el invierno de 2027.
- La sanción jurídica por la muerte de tres linces estrictamente protegidos: una multa.
- El concepto de lince de la BAFU permite disparos de regulación cuando el lince causa «pérdidas elevadas en el aprovechamiento del derecho de caza», es decir, cuando come demasiados corzos.
- El lince regula las poblaciones de corzos de manera espacial y socialmente compatible. Donde está presente, la presión del ramoneo sobre los árboles jóvenes disminuye de forma medible.
- El lince captura preferentemente a los animales enfermos y débiles, estabilizando así las poblaciones de forma más sostenible que cualquier cazador recreativo.
- Los linces pueden oír a los corzos a 500 metros de distancia. Los pinceles de pelo en sus orejas potencian su capacidad auditiva.
- Un lince macho reclama un territorio de hasta 300 kilómetros cuadrados. La fragmentación del hábitat por carreteras y asentamientos es una de las mayores amenazas.
- La población del Jura vive aislada, sin intercambio genético con la población alpina. Las autopistas y los asentamientos bloquean la migración.
- La muerte en carretera es una de las causas de muerte no natural más frecuentes entre los linces en Suiza.
- La caza furtiva por parte de cazadores recreativos está documentada y la cifra oculta es elevada. Pro Natura ha analizado sistemáticamente casos de caza furtiva de linces.
- Las asociaciones de caza recreativa presentan al lince como un competidor por las piezas cazables y exigen intervenciones en la población, a pesar de que la especie está estrictamente protegida.
- Suiza reasienta linces en el extranjero para construir poblaciones allí, mientras que en el propio país no garantiza las condiciones básicas para su propia población.
- En el cantón de Ginebra, que no conoce la caza recreativa desde 1974, los depredadores como el lince y el zorro son bienvenidos y sus poblaciones son estables.
- El lince es una especie indicadora: su presencia muestra que un ecosistema está intacto. Su ausencia es una señal de alarma.
- El tribunal sueco detuvo en 2025/2026 la caza del lobo porque el valor objetivo de población, rebajado por motivos políticos, no era científicamente sostenible. La misma lógica se aplica al lince.
- En comparación con el resto de Europa, Suiza tiene una de las menores proporciones de áreas protegidas: según la OFEV, algo más del 13 por ciento de la superficie del país está protegida o asegurada para la biodiversidad. Las asociaciones de caza recreativa llevan décadas bloqueando los parques nacionales.
- Lo que hoy se impone políticamente con el lobo (cupos de abatimiento, límites máximos de población, desarticulación de grupos familiares) sienta precedentes para el lince.
- En el cantón de Suiza Central de Schwyz no se registraron daños causados por el oso, el lobo o el lince a animales de granja durante toda una temporada alpina. A pesar de ello, el cantón endurece su política frente a los depredadores.
- Los cazadores recreativos diezman a los depredadores y generan así el problema del ramoneo, para cuya solución después se presentan como insustituibles.
- Solo el 0,3 por ciento de la población suiza son cazadores recreativos. El 99,7 por ciento no tiene ningún interés en matar animales salvajes, y sin embargo ese 0,3 por ciento determina la agenda política.
Alternativas: qué puede salvar al lince
Proteger al lince no requiere medidas revolucionarias. Requiere la aplicación coherente de lo que ya rige legalmente y que está bloqueado políticamente.
Refresco genético: La introducción de linces procedentes de poblaciones genéticamente distintas, por ejemplo de los Cárpatos, es la medida más urgente, especialmente para la población del Jura. Suiza cuenta con la infraestructura y los conocimientos técnicos necesarios. Lo que falta es la voluntad política de imponerla frente a la resistencia del lobby de la caza recreativa.
Corredores de fauna salvaje y conexión de hábitats: La conexión entre la población del Jura y la de los Alpes debe establecerse mediante corredores de fauna salvaje funcionales. Pasos de fauna sobre autopistas, renaturalización de cursos de agua, eliminación de obstáculos: medidas que benefician no solo al lince, sino a toda la biodiversidad.
Estructuras profesionales de guardas de fauna: Siguiendo el modelo de Ginebra, personal técnico contratado por el Estado sustituye a la milicia armada. La gestión de los animales salvajes se realiza según criterios ecológicos claros, de forma transparente, controlable y sin lógica de trofeos. El lince se fomenta como parte del ecosistema, no se combate como competidor.
Protección de rebaños en lugar de abatimiento: Donde los linces atacan ocasionalmente al ganado, la respuesta son las medidas de prevención, no los disparos. La Confederación asume el 80 por ciento de la indemnización por los ataques de lince al ganado, y los cantones el resto (art. 10 OCP), y las medidas de protección de rebaños reciben apoyo financiero. El sistema funciona cuando se aplica de forma coherente.
Más información: Alternativas a la caza recreativa: lo que realmente ayuda sin matar animales y Corredores para la fauna salvaje y conectividad de hábitats y Ginebra y la prohibición de la caza
Qué debería cambiar
- Refresco genético inmediato de ambas subpoblaciones: La introducción de linces de los Cárpatos en el Jura y en el este de Suiza debe imponerse políticamente, sin veto del lobby de la caza recreativa. La autorización de la OFEV para los Grisones debe ejecutarse ahora sin más demoras.
- Eliminación de la regalía de caza como motivo de regulación: El concepto del lince de la OFEV ya no puede aceptar las «pérdidas en el aprovechamiento de la regalía de caza» como motivo para intervenir en las poblaciones de linces. El lince hace lo que ecológicamente debe hacer. Castigarlo por ello es absurdo.
- Prohibición de la tecnología de visión nocturna en la regulación de depredadores: El caso de los Grisones demuestra que quienes disparan de noche a depredadores con cámaras térmicas confunden linces con lobos. La tecnología es propensa a errores, y las consecuencias son irreversibles.
- Ampliación sistemática de los corredores para animales salvajes: La conexión entre la población del Jura y la población alpina es vital para el futuro genético del lince. La Confederación y los cantones deben implementar con prioridad los corredores ya identificados. Propuesta modelo: Corredores para la fauna salvaje y conectividad de hábitats
- Consecuencias penales para los abatimientos por confusión: Tres linces muertos no pueden saldarse con una simple multa. Quien mata especies estrictamente protegidas debe afrontar consecuencias acordes con el estatus de protección de la especie.
- Ampliación de las zonas protegidas hasta al menos el 30 por ciento de la superficie del país: Suiza debe tomarse en serio el objetivo global del 30 por ciento. La resistencia del lobby de la caza recreativa contra los parques nacionales ya no puede seguir teniendo un poder de veto vinculante.
Argumentario
«El lince come demasiados corzos, perjudica el régimen de caza.» El lince regula las poblaciones de corzos de una manera que ningún cazador recreativo puede igualar: durante todo el año, de forma extensiva, selectiva y sin la dinámica reproductiva compensatoria que desencadenan los abatimientos. Lo que el lobby de la caza recreativa denuncia como «perjuicio al régimen de caza» es, en realidad, la función ecológica del lince. Quien quiere castigar al lince por hacer lo que biológicamente le corresponde no tiene un problema ecológico, sino económico.
«Los linces matan animales de granja.» Los linces matan ocasionalmente ovejas y cabras. Esto no es una bagatela para los ganaderos afectados. Pero la Confederación (80 por ciento) y los cantones compensan íntegramente los ataques de lince al ganado y apoyan económicamente las medidas de prevención. El importe de los daños es mínimo en relación con los servicios ecológicos que presta el lince. Quien mantiene ganado en zonas con depredadores debe aplicar la protección de rebaños, no eliminar al depredador.
«Hay suficientes linces en Suiza, la población es estable.»Unos 360 linces suenan a estabilidad. Genéticamente, es todo lo contrario. Todos los animales descienden de unos 20 ejemplares fundadores. La población del Jura muestra depresión por endogamia: soplos cardíacos, descenso de la fertilidad, crías sin orejas. Sin una renovación genética y una conexión entre las subpoblaciones, el lince no tendrá en Suiza una población viable a largo plazo.
«La confusión en los Grisones fue un lamentable caso aislado.» El caso aislado muestra un problema sistémico: tecnología de visión nocturna, presión política por abatimientos, conocimientos insuficientes sobre las especies y una estructura de caza optimizada para la eficiencia en los abatimientos en lugar de para la protección de especies. Cuando un guarda de fauna formado no puede distinguir un lince de un lobo, no se trata de un fallo individual, sino estructural.
«El lince no necesita protección adicional, ya está protegido.» La protección sobre el papel no sirve de nada si falta su aplicación. En los Grisones se abate a tres linces y la compensación se retrasa políticamente un año. En el Jura, las asociaciones de caza recreativa exigen intervenciones en la población pese a la crisis genética. En el concepto lince de la OFEV figura la regalía de caza como motivo de regulación. Un estatus de protección sin aplicación es una cáscara vacía.
«Sin la caza recreativa habría demasiados corzos y daños causados por la fauna salvaje.» En el cantón de Ginebra no existe la caza recreativa desde hace más de 50 años. Poblaciones de fauna estables, mayor biodiversidad, menor presión cinegética. Donde hay depredadores como el lince y el lobo, estos regulan las poblaciones de animales salvajes con mayor eficacia que los cazadores recreativos. El problema de «demasiados corzos» es en gran parte producto de la propia caza recreativa: elimina depredadores y genera, mediante la presión cinegética, el problema del ramoneo para cuya solución se presenta como insustituible.
Enlaces rápidos
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Nuestra exigencia
El lince es un depredador, una especie clave y un indicador del estado de nuestros ecosistemas. Regula las poblaciones de animales salvajes de forma más eficiente, sostenible y respetuosa con el bienestar animal que cualquier caza recreativa. Favorece la regeneración del bosque, estabiliza las poblaciones y muestra dónde la naturaleza todavía funciona. Su protección no es una exigencia sentimental, es sensatez ecológica.
Suiza alberga la mayor población de linces de todo el espacio alpino. Tiene, por tanto, una responsabilidad europea. Solo estará a la altura de esa responsabilidad si deja de tratar el estatus de protección del lince como moneda de cambio política, si aplica de forma coherente el refresco genético, construye corredores para la fauna salvaje e impide que el lobby de la caza recreativa socave la protección de las especies.
IG Wild beim Wild documenta la realidad de la protección del lince en Suiza, con cifras, fuentes y análisis político. Lo hacemos porque el lince no tiene voz. Y porque una sociedad que se enorgullece de la protección de la naturaleza no puede permitirse perder a su felino salvaje autóctono más grande entre los intereses de la caza recreativa, los abatimientos por confusión y el bloqueo político.
Este dosier se actualiza continuamente cuando nuevos estudios, cifras o avances políticos así lo requieren.
Más sobre el tema de la caza recreativa: en nuestro dossier sobre la caza reunimos verificaciones de datos, análisis y reportajes de fondo.






