Poner fin a la violencia recreativa contra los animales
La caza por afición no se puede abolir en Suiza mediante una única prohibición. Lo realista es una transformación en varias etapas: la caza queda deslegitimada políticamente, se restringe jurídicamente, se vuelve menos atractiva económicamente y se sustituye por alternativas allí donde las intervenciones puedan justificarse en absoluto. La estrategia para ello existe — y ya está funcionando: el cantón de Ginebra no conoce desde hace décadas ningún modelo de caza por afición, sino una gestión estatal de la fauna salvaje con guardafaunas profesionales. Una iniciativa popular cantonal «Guardafaunas en lugar de cazadores» exigía lo mismo para Zúrich. En Friburgo entraron en vigor en 2025 nuevas zonas de tranquilidad para la fauna salvaje. Los Grisones aumentaron en 2023 el número de zonas cantonales de protección de la fauna a 451, con 1121 km² de superficie protegida.
El camino es largo, pero las palancas están claras. Lo decisivo es una estrategia combinada de derecho, verdad de costes, transparencia científica, desplazamiento de las normas sociales y alternativas funcionales.
Lo que te espera aquí
- Aclarar conceptos: caza por afición frente a intervención justificada: Por qué esta distinción es la herramienta analítica más poderosa en el debate sobre la reforma.
- El modelo de Ginebra: la gestión estatal de la fauna salvaje como referencia: Cómo funciona un cantón sin caza por afición — y qué pueden aprender de ello otros cantones.
- Palanca jurídica: del caso normal a la excepción: Obligación de autorización, obligación de justificación, obligación de documentación — pasos concretos de reforma a nivel federal y cantonal.
- Verdad de costes en lugar de privilegios: Por qué la responsabilidad civil, la obligación de seguro y los costes derivados contribuyen al desmantelamiento del modelo de afición.
- Hacer verificables las pretensiones científicas: Cómo desmontar con serenidad las afirmaciones de la caza sobre la protección de la naturaleza — sin indignación, con una matriz de fuentes.
- Desplazamiento de las normas en lugar de enemigos: Qué temas establecen la caza como cuestión de seguridad y de violencia.
- Institucionalizar las alternativas: Zonas de tranquilidad para la fauna salvaje, servicios de fauna salvaje, prevención, monitoreo — lo que ya funciona.
- Democracia directa: dos vías viables: Reformas cantonales como serie de palancas e iniciativa popular federal como opción.
- Hoja de ruta a 6 años: Tres fases, hitos concretos, objetivos verificables.
- 10 reivindicaciones: Fuertes en cuanto a la abolición y políticamente transmisibles.
- Preguntas frecuentes: Todos los contraargumentos centrales — objetivos, sólidos, sin polémica.
- Lista de fuentes y datos: Como estructura para la propia investigación, mociones y trabajo con los medios.
- Enlaces rápidos: Todos los artículos relevantes, mociones modelo y recursos.
Aclarar conceptos: caza recreativa versus intervención justificada
En el debate público se mezclan cosas distintas bajo el término «caza». Un planteamiento de reforma eficaz separa de forma coherente:
A) Caza recreativa (caza como afición): la caza como pasatiempo, tradición, símbolo de estatus territorial o lógica de trofeos, sin mandato de las autoridades y sin necesidad documentada en cada caso concreto. Sin control independiente. Sin rendición de cuentas ante la opinión pública.
B) Intervenciones justificadas (casos excepcionales): medidas limitadas en el tiempo y el espacio, ordenadas por las autoridades porque existe una amenaza demostrable de daño concreto o de peligro. Requisitos: documentación, control, examen de alternativas no letales, responsabilidades claras.
Esta distinción priva a la caza recreativa del paraguas protector de la «conservación de la naturaleza» y al mismo tiempo reduce flancos de ataque como la «exigencia radical de abolición». Es la herramienta analítica más sólida en el debate sobre la reforma: verificable, capaz de generar consenso e inatacable como «ideológica».
Más al respecto: Introducción a la crítica de la caza y Mitos sobre la caza: 12 afirmaciones que deberías examinar de forma crítica
El modelo de Ginebra: la gestión estatal de la fauna salvaje como referencia
Ginebra es el único cantón suizo sin caza recreativa. Desde 1974, la población de fauna salvaje se regula exclusivamente mediante guardas de caza estatales. El sistema funciona desde hace más de 50 años, lo que aporta la prueba práctica más sólida contra el argumento de que «sin cazadores no es posible». La moción modelo «Prohibición de la caza siguiendo el ejemplo de Ginebra» de la IG Wild beim Wild traduce el modelo ginebrino en una moción directamente aplicable para los consejeros cantonales, incluidos un plan por fases, disposiciones transitorias y una fecha límite para la caza como afición.
La iniciativa popular «Guardas de caza en lugar de cazadores» en el cantón de Zúrich exigía lo mismo: una gestión de la fauna salvaje a escala cantonal con guardas de caza con formación profesional que sustituyera al grupo de riesgo de los cazadores aficionados. En el caso de animales salvajes enfermos o heridos, solo podrían intervenir guardas de caza empleados por el cantón. El Consejo de Gobierno de Zúrich rechazó la iniciativa en 2017; el argumento no fue que el modelo de Ginebra funcione mal, sino que las estructuras cinegéticas existentes resultan más económicas. Los argumentos de costes se pueden calcular y refutar. Esto representa una apertura estratégica.
Más al respecto: El modelo de guardas de caza: gestión profesional de la fauna salvaje con código de honor y Argumentario para guardas de fauna profesionales
Palanca jurídica: del caso normal a la excepción
Un objetivo central de la reforma: la caza ya no se considera una actividad normal evidente, sino una excepción sujeta a autorización y justificación.
A nivel federal:
- Criterios más estrictos para los abatimientos: solo en caso de peligro o daño documentado
- Requisitos mínimos de seguimiento, documentación y controles
- Tamaños mínimos vinculantes para zonas núcleo libres de caza y áreas de descanso
- Obligación pública de transparencia: abatimientos, justificaciones, controles, sanciones
A nivel cantonal:
- Abandonar el modelo recreativo: abatimientos como sistema de encargo en lugar de derecho
- Requisitos más estrictos: certificados de tiro, ventanas temporales más reducidas, controles de coto
- Más superficies libres de caza en zonas cercanas a ciudades, áreas protegidas y corredores
- Reforzar la supervisión: guardas de fauna, densidad de controles, sanciones coherentes
La Confederación puede establecer estándares mínimos, mientras que los cantones regulan la ejecución. Precisamente por ello, son fundamentales unos criterios precisos en el derecho federal y una práctica de ejecución controlable. El derecho federal establece el marco que los cantones no pueden incumplir, aunque sí pueden superar.
Más al respecto: Leyes de caza y control: por qué la autosupervisión no basta y La caza por afición empieza en el escritorio
Verdad de costes en lugar de privilegios
La caza recreativa es también un sistema de incentivos. Allí donde la caza se abarata, se recompensa socialmente o se subvenciona de forma indirecta, sigue resultando atractiva. Por ello, una palanca eficaz es la verdad de costes:
- Atribuir de forma coherente la responsabilidad y los costes derivados: los disparos fallidos, las perturbaciones, la carga administrativa, los controles y las medidas de limpieza y seguridad recaen sobre quien los causa, no sobre la colectividad.
- Establecer requisitos de seguro realistas: cobertura mínima, condiciones claras, transparencia en los casos de daños. Quien hiera a un paseante, abata una especie protegida o provoque un incendio forestal responde plenamente.
- Las tasas de la licencia de caza como instrumento de verdad de costes: tasas que reflejen la carga de ejecución, control y supervisión, en lugar de importes simbólicos.
El objetivo no es el «castigo», sino una simple pregunta: quien ejerce violencia por afición no debe trasladar sus riesgos y costes a la colectividad y a las autoridades.
Más al respecto: El lobby cazador en Suiza: cómo funciona la influencia y Víctimas de la caza en Europa
Ampliar los espacios libres de caza: lo que ya existe
Las zonas de tranquilidad para la fauna, las áreas de veda y las zonas protegidas ya son instrumentos consolidados, pero están muy lejos de abarcar todo lo que sería posible. El mapa de zonas de tranquilidad para la fauna de Suiza se actualiza cada año y muestra lo dispar que es la situación a nivel cantonal. Friburgo introdujo 14 nuevas zonas de tranquilidad para la fauna en 2025, después de que la práctica anterior solo contemplara una única. Los Grisones aumentaron sus zonas de protección de fauna a 451 en 2023, con 1121 km² de superficie total; en 736 km² de ellas no se puede cazar a los ungulados.
Esto demuestra que el margen político para los espacios libres de caza es mayor de lo que sugiere la práctica actual. Los debates comunales y cantonales sobre zonas libres de caza en áreas de recreo cercanas, corredores de fauna salvaje y bosques próximos a las ciudades son jurídicamente viables, y socialmente capaces de obtener mayorías, si se enmarcan como una cuestión de seguridad y descanso, y no como una ideología de prohibición de la caza.
Más sobre esto: Corredores de fauna salvaje e interconexión de hábitats y Alternativas a la caza: lo que realmente ayuda sin matar animales
Desplazamiento de la norma en lugar de imágenes de enemigo
Las imágenes de enemigo frontales movilizan, sí, pero también consolidan contraidentidades. Más eficaz es un desplazamiento de la norma: la caza pierde su marco cultural positivo y se clasifica como una práctica de riesgo y violencia, especialmente allí donde la opinión pública se ve afectada.
Campos temáticos eficaces:
- Seguridad: proximidad a núcleos urbanos, caminos, uso recreativo, capacidad de control, legislación sobre armas
- Niños y socialización: normalización de la violencia hacia los animales, cuestiones pedagógicas, visitas escolares de JagdSchweiz
- Espacio público: zonas de tranquilidad, zonas de recreo, corredores de fauna salvaje, infraestructura de puestos elevados
- Sufrimiento animal y transparencia: disparos fallidos, rastreos, disparos rozados; cifras que no se publican
Una narrativa sólida:
No «abolir la caza», sino: «poner fin a la violencia recreativa hacia los animales, aumentar la seguridad, justificar y controlar las intervenciones.» La fauna salvaje, la coexistencia y los espacios de protección ocupan el centro. La lógica del sistema por delante de las imágenes de culpables: privilegios, opacidad, autocontrol.
Más sobre esto: Psicología de la caza y Imágenes de presas abatidas: doble moral, dignidad y el punto ciego de la caza de los hobby hunters
Democracia directa: dos vías transitables
Vía 1: reformas cantonales en serie
Más rápidas, con menos riesgo y con efecto ejemplar para otros cantones.
- Revisión de las leyes cantonales de caza (hay modelos de propuestas disponibles y aplicables)
- Ampliación de las zonas libres de caza y las zonas de tranquilidad para la fauna
- Profesionalización del servicio de guardafauna, probar un sistema de encargos
- Crear portales de transparencia para los datos de abatimiento
Vía 2: Iniciativa popular federal
Obliga al legislador a redefinir los principios. Requisito: 100’000 firmas en 18 meses. Es un objetivo ambicioso, pero en 2020 la revisión de la ley de caza fracasó en el referéndum que las organizaciones medioambientales impulsaron conjuntamente. Esto demuestra que existe una amplia mayoría de la población, movilizable, que evalúa de forma crítica la política de caza.
Hoja de ruta de 6 años: tres fases
Fase 1 (de 0 a 12 meses): sentar las bases
- Dossier «¿Qué aporta realmente la caza?» con matriz de fuentes y un flujo de hechos científicos
- Publicar un mapa de zonas libres de caza y las cifras de abatimiento por cantón
- Paquete de 10 reivindicaciones, adaptable a cada cantón, con propuestas modelo ya preparadas
Fase 2 (años 1 a 3): hacer visibles los avances piloto
- De 2 a 4 cantones con éxitos concretos: zonas núcleo libres de caza, portales de transparencia, proyecto piloto de sistema por encargo
- Reforzar la guardería de fauna, establecer mecanismos de control
- Colaboraciones con medios y recuentos de abatimientos erróneos y rastreos de animales heridos
Fase 3 (años 3 a 6): derecho federal o iniciativa
- Impulsar la revisión de la JSG con estándares mínimos vinculantes
- Si el Parlamento bloquea: lanzar una iniciativa popular, basada en los éxitos de los cantones piloto como prueba
10 reivindicaciones
- Más superficies libres de caza, en particular zonas de refugio y zonas núcleo en áreas próximas a las ciudades, ecológicamente sensibles y de uso recreativo intensivo
- Abatimientos solo con justificación documentada y criterios claros y verificables
- Control y monitoreo independientes, no a cargo de las asociaciones de caza
- Obligación de transparencia sobre datos de abatimiento, justificaciones, controles y sanciones
- Sistema por encargo en lugar del modelo de ocio: intervenciones únicamente como encargo de las autoridades
- Prioridad a las medidas no letales con objetivos medibles y evaluación
- Refuerzo de la guardería de fauna: densidad de control, competencias, recursos
- Verdad de los costes: riesgos, costes derivados y carga administrativa imputados a quien los causa
- Protección del público y del esparcimiento de proximidad: zonas libres de caza en áreas sensibles
- Línea formativa clara: vincular las atribuciones a estructuras profesionales y controladas por el Estado
FAQ: contraargumentos, objetivos y sólidos
«Sin caza habría demasiados animales salvajes.» La cuestión no es «caza sí o no», sino: ¿qué objetivos rigen, cómo se mide y qué alternativas se han examinado? En muchos conflictos, la gestión del hábitat y las medidas no letales resultan más estables a largo plazo. Las intervenciones siguen siendo posibles, pero como excepción justificada y controlada.
«La caza evita el sufrimiento animal por hambre o enfermedad.» Solo es demostrable con seriedad mediante indicadores concretos: estado de salud, calidad del hábitat, mortalidad invernal. Donde no se registra ningún indicador, la afirmación no es verificable. La prevención y las medidas de hábitat actúan a menudo de forma más precisa.
«La caza protege el bosque de los daños por mordedura.» La regeneración forestal es un tema real, con causas diversas. Se exigen: parámetros de medición claros, recopilación independiente de datos, prioridad de plantaciones protectoras, orientación del hábitat y zonas de descanso allí donde resultan eficaces.
«Los cazadores realizan protección de la naturaleza y gestión cinegética.» La protección de la naturaleza es de interés público y necesita criterios comprensibles, no autoatribuciones. Donde la caza cumple realmente una función, puede organizarse como una intervención encargada por las autoridades, sin privilegio de ocio.
«La caza es tradición y parte de la cultura.» La tradición explica una práctica, pero no la justifica. Las normas sociales cambian, especialmente en lo que respecta a la violencia contra los animales, los riesgos de seguridad y el espacio público.
«Las restricciones conducen a más daños por fauna silvestre.» Los daños deben tomarse en serio, con un sistema que los registre de forma limpia, priorice la prevención y permita intervenciones solo cuando exista una necesidad demostrable. Los abatimientos como modelo de ocio no son una vía de solución automática.
«Los profesionales serían peores que los cazadores aficionados.» La profesionalización significa encargos claros, documentación, control independiente, objetivos definidos. A diferencia de la caza de ocio, un sistema de encargos es controlable democráticamente y claro en términos de responsabilidad jurídica. El modelo ginebrino lo demuestra desde hace 50 años.
«La caza es segura, los accidentes son raros.» La seguridad se evalúa mediante la gestión de riesgos, no solo mediante los accidentes ocurridos: proximidad a caminos, núcleos urbanos, presión del ocio, condiciones de visibilidad, densidad de controles, infracciones de alcohol y de normas.
«La carne de caza hace que la caza sea sostenible.» El aprovechamiento de un animal muerto no legitima la matanza. Si existe un encargo justificado, puede tener lugar el aprovechamiento. Sin encargo, sigue siendo violencia de ocio con un aprovechamiento posterior.
«Los lobos y los linces no son suficientes.» Los depredadores forman parte del ecosistema, no son la solución universal, pero tampoco un argumento contra la coexistencia. Lo decisivo: la gestión no debe enfrentar ideológicamente a los depredadores con las alternativas.
«Estáis en contra de los cazadores como personas.» Este dossier critica un sistema, no a personas concretas. Se trata de sufrimiento animal, seguridad, transparencia y control democrático: verificable, no personalizado.
Enlaces rápidos
Artículos en Wild beim Wild:
- La iniciativa exige «guardafaunas en lugar de cazadores»
- Ginebra: prohibición de la caza desde 1974
- Por qué la caza como hobby fracasa como control de poblaciones
- Jagd Schweiz: la población suiza está mal informada
- Caza mayor en los Grisones: control y consecuencias para los cazadores de hobby
- El cazador de hobby en el siglo XXI
Dossiers relacionados:
- Psicología de la caza: por qué las personas matan animales y cómo la caza como hobby normaliza su violencia
- Turismo de caza como hobby: cacerías de trofeos, viajes de caza y ferias — una industria de ocio global a costa de los animales
- La caza y los niños
- Víctimas de la caza en Europa: muertos, heridos y un continente sin estadísticas
- Fotos de cobros: doble moral, dignidad y el punto ciego de la caza como hobby
- Por qué el derecho de protección animal termina en el límite del bosque
- Poner fin a la violencia recreativa contra los animales
- Caza de trofeos: cuando matar se convierte en símbolo de estatus
Nuestra aspiración
Poner fin a la violencia recreativa contra los animales no es un eslogan. Es un plan: en varias fases, verificable, aplicable de forma democrática. Este dossier ofrece el marco para ello, desde la clarificación conceptual hasta los mecanismos legales y la verdad sobre los costes, pasando por la hoja de ruta a 6 años con hitos concretos. El modelo de Ginebra demuestra desde hace más de 50 años que la gestión profesional de la fauna salvaje funciona sin caza como hobby. Lo que falta no es la alternativa. Lo que falta es la voluntad política de aplicarla a gran escala.
IG Wild beim Wild trabaja para crear esa voluntad: con propuestas modelo, dossiers, trabajo con los medios y la documentación coherente de lo que es la caza como hobby y de lo que no logra. Este dossier se actualiza de forma continua cuando nuevas reformas cantonales, decisiones judiciales o desarrollos políticos modifican la hoja de ruta.
Llamada a la acción: ¿Eres políticamente activo y quieres presentar una propuesta crítica con la caza? Nuestras propuestas modelo son directamente aplicables. ¿Tienes preguntas o aportaciones? Ponte en contacto: wildbeimwild.com/kontakt
Más sobre el tema de la caza como hobby: en nuestro dossier sobre la caza reunimos verificaciones de hechos, análisis e informes de fondo.
