Iniciativa popular cantonal – Cantón de Basilea-Ciudad
«Por una protección profesional de la fauna silvestre»
Iniciativa constitucional en forma de proyecto elaborado
Basada en el § 47 de la Constitución del cantón de Basilea-Ciudad del 23 de marzo de 2005 y en la Ley sobre la iniciativa y el referéndum (IRG) del 16 de enero de 1991
Presentada por el comité de iniciativa [fecha de presentación]
Texto de la iniciativa
Las personas firmantes, con derecho a voto en el cantón de Basilea-Ciudad, presentan la siguiente iniciativa constitucional:
La Constitución del cantón de Basilea-Ciudad del 23 de marzo de 2005 se complementa con los siguientes parágrafos:
§ [nuevo] Protección profesional de la fauna silvestre
1 El ejercicio de la caza por parte de personas privadas (caza miliciana (es decir, caza por cotos), caza de afición) queda prohibido en todo el territorio del cantón de Basilea-Ciudad.
2 La protección, el cuidado y, en la medida necesaria, la regulación de los animales silvestres corresponden exclusivamente a gestoras y gestores de fauna silvestre con formación especializada al servicio del cantón.
3 El abatimiento de animales silvestres solo se permite como última medida, cuando todas las demás medidas adecuadas para la prevención de daños o la protección frente a peligros se hayan agotado o resulten insuficientes. Requiere la autorización previa de la comisión de fauna silvestre.
4 El cantón establece una comisión independiente de fauna silvestre, compuesta por representantes de las asociaciones de protección de los animales y de la naturaleza, de la ciencia y de las autoridades implicadas. La comisión supervisa la gestión de la fauna silvestre y decide sobre las medidas de regulación.
5 El cantón fomenta la regulación natural de las poblaciones de fauna silvestre, la conexión de los hábitats y la coexistencia entre el ser humano y la fauna silvestre en el espacio habitado.
6 La ley regulará los detalles.
§ [nuevo] Protección de las especies de fauna silvestre amenazadas y protegidas
1 El cantón renuncia a las solicitudes de regulación preventiva de poblaciones de especies de fauna silvestre protegidas conforme a la Ley federal sobre la caza y la protección de los mamíferos y aves silvestres, en particular del lobo, el lince, el oso, el castor, la nutria, el chacal dorado, el águila real, el serreta grande y otras especies protegidas según el derecho federal.
2 Apuesta por el fomento de la coexistencia entre el ser humano y la fauna silvestre, la prevención pasiva de daños, la revalorización ecológica de los hábitats y el seguimiento científico de la presencia de la fauna silvestre.
3 Quedan reservadas las medidas contra animales silvestres individuales que representen un peligro inmediato y considerable para las personas. Deben limitarse al mínimo y ser ejecutadas por el servicio especializado competente del cantón.
4 El cantón se compromete activamente, en el marco de la cooperación intercantonal y ante la Confederación, con la protección y la conservación de las especies de fauna silvestre amenazadas.
Disposición transitoria
1 El Consejo de Gobierno dictará las disposiciones de aplicación necesarias en el plazo de dos años tras la aprobación de esta modificación constitucional.
2 Las autorizaciones de caza existentes se extinguen con la entrada en vigor de la legislación de aplicación.
3 El Consejo de Gobierno garantiza la continuidad de la gestión de la fauna silvestre durante la fase de transición.
Aclaraciones
1. Situación de partida
En el cantón de Basilea-Ciudad, un cantón casi completamente urbano con unos 200.000 habitantes en solo 37 km² de superficie, la actual caza de afición es un anacronismo. La caza de afición no sirve ni a la protección de las especies ni a una gestión moderna de la fauna silvestre. Es el ejercicio de un sangriento pasatiempo de ocio a costa de seres sensibles, legitimado por narrativas obsoletas que no resisten un examen científico (véase la Psicología de la caza de afición en el cantón de Basilea-Ciudad). La afirmación de que sin la caza de afición se derrumbaría el equilibrio ecológico queda refutada empíricamente por el modelo ginebrino desde hace más de 50 años (véase el exhaustivo Dossier sobre la prohibición de la caza en Ginebra en wildbeimwild.com).
Paralelamente, a nivel federal cada vez más especies de fauna silvestre protegidas se ven sometidas a presión. Con la revisión de la Ley de Caza en diciembre de 2022 se introdujo la regulación preventiva del lobo. En los dos períodos de regulación hasta ahora, 2023/2024 y 2024/2025, la BAFU autorizó el abatimiento de un total de unos 225 lobos; en realidad se abatieron 147 animales (55 en el primer período, 92 en el segundo). En diciembre de 2024 se rebajó el estatus de protección del lobo en el Convenio de Berna de «estrictamente protegido» a «protegido». La presión política sobre otras especies como el lince, el castor, la nutria y el serreta mediana aumenta sin cesar (véase el Análisis de la caza de afición en Suiza).
El cantón de Basilea-Ciudad tiene la posibilidad de dar aquí una señal clara: no solo en favor de una protección profesional de la fauna silvestre en lugar de la caza de afición, sino también en favor de la protección coherente de las especies de fauna silvestre amenazadas a nivel cantonal.
2. El modelo: el cantón de Ginebra
El 19 de mayo de 1974, alrededor de dos tercios de los votantes del cantón de Ginebra votaron a favor de la abolición de la caza de afición por milicia. Antes de la prohibición, la caza mayor estaba prácticamente exterminada en el cantón: los ciervos y los jabalíes habían desaparecido desde hacía décadas, y del corzo solo quedaban unas pocas decenas de ejemplares. Alrededor de 300 cazadores de afición soltaban masivamente faisanes, perdices y liebres para la caza de afición.
Las experiencias desde la prohibición de la caza de afición son inequívocas:
– La biodiversidad ha aumentado de forma notable. El número de aves acuáticas que pasan el invierno se ha multiplicado de unos pocos cientos a alrededor de 30.000. La zona del lago de Ginebra y del Ródano adquirió importancia internacional para la protección de las aves, como demuestra un estudio de la asociación suiza de protección de las aves SVS-BirdLife.
– Ginebra alberga hoy la mayor población de liebres de campo y una de las últimas poblaciones de perdices de Suiza. Antes de la votación de 1974, el lobby de la caza por afición había afirmado que la liebre de campo, sin la caza por afición, sería exterminada por los depredadores. Ha ocurrido todo lo contrario.
– El cantón cuenta hoy con una población creciente de unos 60 a 100 ciervos rojos (según la fuente y el método de recuento) y unos 680 corzos (2024, según la estadística federal de caza de la BAFU). La población de corzos se ha duplicado desde 2015, pasando de unos 330 a 680 animales, partiendo de un nivel muy bajo tras décadas de caza y con un abatimiento especial anual por parte de guardas de fauna profesionales de tan solo 20 a 36 animales. La población crece moderadamente pese a la regulación puntual y se mantiene en una densidad compatible con la superficie forestal, de unos 10 a 15 corzos por kilómetro cuadrado de bosque. La guarda de fauna profesional interviene de forma selectiva y en una medida mínima, en lugar de buscar las cifras de abatimiento más altas posibles como en la caza por afición. Por kilómetro cuadrado de superficie forestal hay unos 5 jabalíes, un nivel bajo y estable.
– En 2005, en una nueva votación popular, el 90 por ciento del electorado ginebrino se pronunció a favor de mantener la prohibición de la caza por afición. En 2009, en el parlamento cantonal se rechazó una propuesta de reintroducción por 70 votos contra 7.
– El coste total de la gestión profesional de la fauna salvaje en Ginebra asciende a unos 1,2 millones de francos anuales, repartidos en unos 600.000 francos para personal (aproximadamente tres puestos a tiempo completo, distribuidos entre alrededor de una docena de agentes medioambientales), 250.000 francos para prevención y 350.000 francos para indemnización de daños. Esto equivale a unos 2,40 francos por habitante y año.
Los animales salvajes en el cantón de Ginebra muestran una distancia de huida claramente menor frente a las personas que en las zonas donde se caza. Quienes pasean se encuentran regularmente con corzos, liebres y una rica avifauna. El inspector de fauna ginebrino Gottlieb Dandliker, responsable de la gestión de la fauna salvaje desde 2001, informa de un efecto positivo del contacto directo con los animales salvajes sobre la calidad de vida de la población. Una exposición detallada del modelo ginebrino con todas las cifras se encuentra en el dossier «Ginebra y la prohibición de la caza» en wildbeimwild.com.
3. El concepto: guardafauna profesional en lugar de caza por afición
La iniciativa no sustituye la caza por afición por un vacío, sino por una gestión profesional de la fauna salvaje según el modelo del guardafauna. Este modelo se basa en los siguientes principios:
Competencia técnica en lugar de pasatiempo recreativo. Las gestoras y gestores profesionales de fauna salvaje actúan sobre una base científica, con formación biológica y en el marco de un mandato de prestación cantonal. Su objetivo es la conservación de poblaciones de animales salvajes sanas, no la maximización de las cifras de abatimiento. Por el contrario, la caza por afición persigue, por su propia naturaleza, el interés de asegurar su propia razón de ser mediante elevados efectivos de especies cazables (véase el dossier de cazadores en wildbeimwild.com).
Principio de ultima ratio. Un abatimiento solo es admisible cuando se han agotado todas las medidas no letales. Entre ellas figuran vallas eléctricas, ahuyentamiento, configuración del hábitat, traslado, repelentes gustativos y medidas de protección constructivas. En Ginebra los árboles frutales se protegen con redes para que corzos y liebres no roan la corteza. Para los jabalíes, el cantón pone vallas eléctricas a disposición de los agricultores. Esta práctica demuestra: la coexistencia es una cuestión de voluntad, no de posibilidad técnica.
Control democrático mediante una comisión de fauna salvaje. La comisión independiente, compuesta por asociaciones de protección animal y de la naturaleza, la ciencia y las autoridades, impide que la presión política de grupos de interés concretos diluya la gestión de la fauna salvaje. El modelo ginebrino original (1974–2012) demostró que un órgano de control de este tipo es decisivo para asegurar la independencia de la gestión de la fauna salvaje. La iniciativa de Basilea ancla este mecanismo de protección de forma más coherente que el derecho ginebrino actual, al fijar constitucionalmente la obligación de aprobación por parte de la comisión de fauna salvaje.
La autorregulación natural como principio rector. La experiencia de Ginebra, de las zonas protegidas y de numerosos estudios científicos lo demuestra: en la mayoría de los casos, las poblaciones de animales salvajes se regulan por sí mismas. La caza por afición perturba este proceso natural al destruir las estructuras sociales, aumentar artificialmente las tasas de reproducción y alterar los movimientos migratorios.
4. ¿Por qué Basilea-Ciudad?
Basilea-Ciudad resulta especialmente idónea para la introducción de una protección profesional de la fauna salvaje por varias razones:
– La reducida superficie cantonal de 37 km² hace que la transición sea prácticamente sencilla y económicamente viable. Los costes concretos se detallan en la sección 7.
– Al ser un cantón casi exclusivamente urbano, Basilea-Ciudad no tiene una tradición cinegética entrelazada con la identidad de su población. Los pocos cazadores por afición activos en el cantón no tienen un peso político comparable al de los cantones rurales.
– La población ha demostrado, con la Iniciativa de los Primates (2022) y la Iniciativa de las Palomas (presentada en 2024, con más de 3000 firmas confirmadas), que la protección de los animales es una preocupación central. En la Iniciativa de los Primates, el PS y los Verdes se pronunciaron a favor de su aprobación, lo que demuestra que existe apoyo partidista para las causas relacionadas con los derechos de los animales.
– El umbral de 3000 firmas válidas dentro de un plazo de recogida de 18 meses es realista y alcanzable, como demuestran las anteriores iniciativas basilenses de protección de los animales.
– Un éxito en Basilea sería —tras Ginebra— el segundo ejemplo suizo de protección profesional de la fauna salvaje y tendría un efecto de señal para toda Suiza y más allá.
5. Sobre el primer párrafo: protección profesional de la fauna salvaje
Apartado 1 – Prohibición de la caza por afición
La prohibición de la caza por afición de la milicia por parte de particulares constituye el núcleo de la iniciativa. Se corresponde con el modelo ginebrino (art. 162 de la Constitución cantonal de Ginebra: «La chasse aux mammifères et aux oiseaux est interdite. Les mesures officielles de régulation de la faune sont réservées.»). La competencia cantonal a este respecto es indiscutible: la Ley federal de caza (LCa) deja expresamente la organización de la actividad cinegética en manos de los cantones (art. 3 párr. 1 LCa). Los tres sistemas de caza de Suiza —caza con patente, caza por cotos y caza estatal o de régimen— son equivalentes. El cantón de Ginebra practica la caza de régimen desde 1974 de conformidad con el derecho federal, sin que jamás se haya producido una objeción por parte de la Confederación.
Apartado 2 – Gestión profesional de la fauna silvestre
En lugar de cazadoras y cazadores aficionados, gestoras y gestores de fauna silvestre con formación especializada al servicio del cantón asumen todas las tareas de cuidado de la fauna y, donde sea necesario, de regulación de poblaciones. Estas personas especializadas disponen de una formación biológica o ecológico-faunística más amplia y actúan sobre una base científica y en interés público. En Ginebra este sistema funciona con éxito desde hace más de 50 años. El inspector de fauna ginebrino Gottlieb Dandliker califica la prohibición de la caza de afición como la alternativa económicamente más favorable para el cantón y claramente sostenible a largo plazo.
La eficiencia del modelo ginebrino se aprecia en una comparación directa: un guarda de fauna profesional en Ginebra necesita para el sacrificio sanitario de un jabalí, de media, 8 horas y un máximo de 2 cartuchos. Un cazador aficionado en el cantón de Zúrich necesita para ello de 60 a 80 horas y hasta 15 cartuchos. La densidad de liebres comunes en Ginebra es de 17,7 animales por cada 100 hectáreas (la más alta de Suiza), mientras que en el cantón de Zúrich es de solo 1,0 por cada 100 hectáreas (cf. verificación de hechos del Consejo de Gobierno de Zúrich).
Apartado 3 – El abatimiento como última ratio
La novedad central frente al sistema actual: un abatimiento no es la regla, sino la excepción. Las medidas pasivas tienen prioridad. En Ginebra se abaten anualmente, de media, unos 250 jabalíes por parte de los guardas de fauna (según la estadística de caza de la BAFU, media 2015–2024), si bien las cifras de abatimiento varían según la dinámica de la población y el potencial de daños agrícolas. Se abaten principalmente animales jóvenes, mientras que los animales líderes se preservan explícitamente por razones éticas y para mantener la estabilidad social de las piaras. Así, las cifras de abatimiento en Ginebra son considerablemente menores que en cantones comparables con caza de afición, donde los abatimientos no solo sirven para prevenir daños, sino que responden principalmente a la afición.
Apartado 4 – Comisión de fauna silvestre
La comisión independiente de fauna silvestre se inspira en el modelo ginebrino de la comisión de fauna de rango constitucional. En Ginebra, dicha comisión se creó inmediatamente después de la prohibición de 1974 y ha demostrado ser decisiva: garantiza que las asociaciones de protección animal y de la naturaleza tengan voz en las decisiones de regulación, e impide que el gobierno autorice excepciones por su cuenta y bajo la presión de grupos de interés. La participación de la ciencia asegura que las decisiones se basen en pruebas y no en los mitos ideológicos de la caza con los que el lobby de la caza como afición legitima su práctica desde hace décadas.
Apartado 5 – Regulación natural y coexistencia
Este apartado consagra en la constitución el modelo rector de la protección profesional de la fauna silvestre: la naturaleza se regula en gran medida por sí misma cuando el ser humano no interviene en la dinámica poblacional mediante abatimientos masivos. En Ginebra, la estadística federal de caza (BAFU) muestra una población de corzos de unos 680 animales (2024), con un abatimiento especial anual de tan solo 20 a 36 ejemplares por parte de guardas de fauna profesionales. La proporción entre población y extracción es, por tanto, inferior al 5 por ciento, una fracción de lo que es habitual en los cantones con caza como afición. En un cantón urbano como Basilea, el fomento de la coexistencia abarca en particular la salvaguarda y conexión de los corredores de fauna silvestre, la revalorización ecológica de las zonas verdes y la sensibilización de la población sobre el comportamiento frente a los animales silvestres en el espacio urbano (cf. wildbeimwild.com sobre fauna silvestre).
Disposiciones transitorias
El plazo de dos años otorga al Consejo de Estado tiempo suficiente para elaborar la legislación de aplicación, contratar a gestoras y gestores profesionales de fauna silvestre y constituir la comisión de fauna silvestre. La cláusula de continuidad garantiza que no haya ningún vacío en la gestión de la fauna silvestre durante la fase de transición. La actual Oficina de Bosques y Fauna Silvestre de ambos Basilea puede servir de base institucional.
6. Sobre el segundo párrafo: protección de las especies de fauna silvestre amenazadas y protegidas
Apartado 1 – Renuncia a la regulación preventiva de especies protegidas
El núcleo de este párrafo es la renuncia consciente del cantón a la posibilidad de presentar a la Confederación solicitudes de regulación preventiva de poblaciones de especies protegidas. La ley federal de caza revisada (art. 7a LFC) permite a los cantones la regulación preventiva de lobos del 1 de septiembre al 31 de enero, pero no la impone. La formulación en la ley federal dice «pueden», no «deben». Con este párrafo, el cantón ejerce por tanto únicamente su competencia de no hacer uso de una autorización del derecho federal.
La enumeración de las especies con la palabra «en particular» es jurídicamente decisiva. Garantiza que la protección abarque también en el futuro especies protegidas bajo el derecho federal, sin que sea necesaria una modificación constitucional. Esto es especialmente importante porque es previsible que aumente la presión política sobre otras especies. El lobby de la caza como hobby ya ha exigido reiteradamente incluir al lince, al castor y a la garza real en la lista de especies regulables (véase el dosier sobre el lobo en wildbeimwild.com).
Apartado 2 – Coexistencia y prevención pasiva de daños
En lugar de abatimientos, el cantón apuesta por medidas preventivas y no letales: la revalorización ecológica de los hábitats, la conexión de corredores para la fauna silvestre, medidas de protección constructivas, el ahuyentamiento y el acompañamiento científico de la presencia de fauna silvestre mediante monitoreo e investigación. En un cantón urbano como Basilea-Ciudad no están en primer plano los ataques al ganado, sino las cuestiones de la convivencia entre el ser humano y la fauna silvestre en el espacio habitado: ¿cómo tratar con zorros, tejones, castores o aves acuáticas? ¿Cómo evitar conflictos en jardines, en cursos de agua, en el tráfico vial? La gestión profesional de la fauna silvestre según el modelo de Ginebra ofrece respuestas basadas en la evidencia que van más allá del simple abatimiento. La educación de la población sobre el comportamiento correcto frente a la fauna silvestre es en ello un elemento central.
Apartado 3 – Reserva para la defensa frente a peligros
Esta reserva es jurídicamente indispensable. Garantiza que el cantón pueda cumplir con su deber de prevención de peligros cuando un animal salvaje concreto representa una amenaza inmediata y considerable para las personas. La doble restricción —«inmediata» y «considerable»— impide que la reserva se utilice indebidamente como puerta de entrada a abatimientos rutinarios. La competencia recae en el organismo especializado cantonal, no en particulares. Esta regulación se corresponde con el principio de Ginebra: también allí se reservan las medidas oficiales de regulación, pero se aplican de forma restrictiva y exclusivamente por personal profesional especializado.
Apartado 4 – Política activa de protección frente a la Confederación
Este apartado va más allá de una mera declaración de renuncia. Obliga al cantón a comprometerse activamente con la protección de las especies en la cooperación intercantonal, en las consultas sobre las ordenanzas federales y en la Conferencia de los directores cantonales de caza. Basilea-Ciudad obtendría así, como cantón, una voz clara a favor de la protección de las especies amenazadas en el debate nacional. Ante la rebaja de la categoría del lobo en el Convenio de Berna el 3 de diciembre de 2024 y la persistente presión parlamentaria sobre otras especies protegidas, esta política activa de protección cobra una importancia creciente.
7. Consecuencias económicas: presupuesto concreto para Basilea-Ciudad
El presupuesto de referencia de Ginebra
En Ginebra, que con 282 km² es casi ocho veces más grande que Basilea-Ciudad y cuenta con unos 500.000 habitantes, los costes totales de la gestión profesional de la fauna salvaje ascienden a unos 1,2 millones de francos al año. El presupuesto se desglosa de la siguiente manera: unos 600.000 francos para personal (aprox. 3 puestos a tiempo completo, repartidos entre alrededor de una docena de agentes medioambientales), unos 250.000 francos para prevención (vallas eléctricas, redes de protección, medidas de ahuyentamiento) y unos 350.000 francos para indemnización de daños (principalmente por palomas y daños de jabalíes en los viñedos, no por grandes ungulados).
Proyección para Basilea-Ciudad
Para Basilea-Ciudad, con 37 km² de superficie y unos 200.000 habitantes, resulta la siguiente estimación de costes realista:
Costes de personal: de 180.000 a 240.000 francos al año. Se requieren entre 1,5 y 2 puestos a tiempo completo para gestores y gestoras profesionales de fauna silvestre. Un puesto a tiempo completo en el servicio cantonal (clase salarial comparable a la de guarda de caza/especialista ambiental, clase salarial 14 a 16 según la ley cantonal de remuneración) cuesta, incluidas las cotizaciones sociales y los costes laborales adicionales del empleador, alrededor de 120 000 a 140 000 francos anuales. Con 1,5 a 2 puestos, esto resulta en 180 000 a 240 000 francos. Estos especialistas pueden integrarse en la actual Oficina de Bosques y Fauna Silvestre de ambos Basilea, lo que minimiza la carga administrativa.
Gastos materiales: 30 000 a 50 000 francos anuales. Esto incluye equipamiento, vehículos (de forma proporcional), dispositivos de ahuyentamiento, infraestructura de monitoreo (cámaras trampa, emisores GPS para seguimiento científico), medidas de protección estructurales y trabajo de relaciones públicas.
Indemnización por daños: 10 000 a 30 000 francos anuales. Los daños por fauna silvestre que cabe esperar en Basilea-Ciudad son muy moderados debido a la escasa superficie y a la mínima proporción agrícola. En Ginebra, una parte considerable de la indemnización por daños corresponde a daños causados por palomas y por jabalíes en los viñedos, no a la fauna mayor.
Costes totales: 220 000 a 320 000 francos anuales. Esto equivale a alrededor de 1,10 a 1,60 francos por habitante y año.
Ahorros
Frente a ello se contraponen los ahorros: el cantón ya no tiene que gestionar una administración de caza, no tiene que tomar exámenes de caza, no tiene que expedir ni administrar licencias, ni organizar la vigilancia de la caza. Los recursos actualmente destinados a estas tareas dentro de la Oficina de Bosques y Fauna Silvestre pueden ser parcialmente reasignados. El inspector de fauna ginebrino Dandliker señala que la organización de una caza por licencia requeriría al menos dos puestos a tiempo completo, mientras que para la regulación del jabalí en Ginebra se emplea alrededor de un puesto a tiempo completo.
Costes del segundo párrafo
El segundo párrafo, relativo a la protección de especies amenazadas, no genera costes adicionales dignos de mención, ya que esencialmente implica la renuncia a las solicitudes de regulación y una reorientación de la postura cantonal frente a la Confederación. Los costes de las medidas pasivas de prevención de daños y del seguimiento científico pueden cubrirse parcialmente mediante aportaciones de la Confederación destinadas al manejo de especies protegidas.
Ingresos que dejan de percibirse
Con la abolición de la caza como afición desaparecen los ingresos por arrendamiento de la caza en cotos, estimados entre 50’000 y 100’000 francos anuales. Sin embargo, a estos se contraponen los costes externos de la caza miliciana, nunca contabilizados —accidentes con fauna salvaje, daños por mordedura provocados por la caza en bosques protectores, gastos administrativos, intervenciones policiales y judiciales—, que ascienden a un múltiplo de estos ingresos. En el cantón de Ginebra estos ingresos desaparecen desde 1974 —sin problemas financieros—: antes de la prohibición de la caza había más de 400 cazadores aficionados activos, hoy tres puestos a tiempo completo realizan el mismo trabajo mejor. Los abatimientos sanitarios y terapéuticos por guardafaunas profesionales no son lo mismo que una caza reguladora basada en cuentos de cazadores o en una «experiencia de la naturaleza» mal entendida de los cazadores aficionados. Un cálculo de costes totales lo demuestra: la caza miliciana cuesta al contribuyente claramente más de lo que aporta (cf. «Lo que la caza como afición cuesta realmente a Suiza» en wildbeimwild.com).
Los cazadores aficionados en la política votan contra la protección de la naturaleza. El lobby de la caza como afición combate sistemáticamente los intereses de la biodiversidad y la protección de las especies. En 2024 combatió la iniciativa sobre la biodiversidad (63 por ciento de noes). En 2020 fracasó en las urnas la ley de caza que él mismo había contribuido a configurar (51,9 por ciento de noes). En 2016 el sindicato de cazadores ticinés torpedeó el parque nacional Parc Adula. En la legislatura de 2015 a 2019 los cazadores aficionados en el parlamento politizaron mayoritariamente contra los intereses medioambientales. Quien afirma que los cazadores aficionados son protectores de la naturaleza ignora su comportamiento de voto (cf. Sindicato de cazadores ticinés: 30 años de despropósitos y Dossier de costes).
8. Compatibilidad con el derecho superior
Primer párrafo: abolición de la caza como afición
La iniciativa es conforme al derecho federal. La ley federal de caza (JSG) deja expresamente a los cantones la regulación de la autorización de caza, del sistema de caza, del territorio de caza y de la vigilancia de la caza (art. 3 párr. 1 JSG). Los tres sistemas de caza de Suiza —caza por patente, caza en cotos y caza estatal o de gestión— son equivalentes. El cantón de Ginebra practica desde 1974 la caza de gestión y en más de 50 años nunca ha sufrido una objeción de derecho federal. La base jurídico-constitucional corresponde al art. 162 de la constitución cantonal de Ginebra (en la constitución actual, aprobada en octubre de 2012 por votación popular), cuya conformidad con el derecho federal está confirmada por más de cinco décadas de práctica.
Segundo párrafo: protección de las especies protegidas
El art. 7a de la LCM permite a los cantones la regulación preventiva, pero no les obliga a ello. La renuncia a esta posibilidad no infringe ni el derecho federal ni el Convenio de Berna. La reserva para medidas en caso de peligro inmediato para las personas garantiza que el cantón pueda cumplir con su deber de prevención de peligros. También en el período de regulación 2024/2025 los cantones renunciaron deliberadamente a presentar solicitudes de regulación para numerosas manadas no problemáticas: según la OFEV, 12 manadas fueron clasificadas como no problemáticas. La renuncia a las solicitudes es, por tanto, ya una práctica habitual.
Unidad de materia
La iniciativa respeta la unidad de materia, ya que todas las disposiciones de ambos párrafos se refieren a la gestión cantonal de la fauna silvestre y a la protección de los animales salvajes. El nexo temático —la transición de un sistema basado en la caza por afición a un sistema profesional y científico de protección de la fauna silvestre— une ambos párrafos en un objeto regulatorio coherente.
9. Anticipación de objeciones previsibles
«La nueva Ley de Fauna Silvestre y Caza de 2024 ya es lo suficientemente favorable a la fauna silvestre»
Es previsible que los detractores de la iniciativa se remitan a la Ley cantonal de Fauna Silvestre y Caza de 2021 (en vigor desde 2024) y argumenten que el marco jurídico existente ya es suficientemente moderno y favorable a la fauna silvestre. Esta objeción no viene al caso. La ley vigente regula las condiciones marco de la caza por afición. Optimiza un sistema que se basa en la premisa de que personas privadas matan animales salvajes como actividad de ocio. No cuestiona en sí misma esa premisa. La presente iniciativa, en cambio, lleva a cabo un cambio de sistema: de la caza por afición a la guardia profesional de fauna silvestre. Esto no contradice la ley vigente, sino que va deliberadamente más allá de ella, del mismo modo que el cantón de Ginebra fue más allá de su ley de caza de entonces en 1974. La Ley cantonal de Fauna Silvestre y Caza tampoco puede dar respuesta a la creciente amenaza que la política federal supone para las especies protegidas. No contiene ningún mecanismo que impida al cantón presentar solicitudes de regulación ante la OFEV, ni contiene obligación alguna del cantón de comprometerse activamente con la protección de las especies. Precisamente estas lagunas son las que cubre el segundo párrafo de la iniciativa.
Coordinación binacional: la Oficina de Bosques y Fauna Silvestre de ambos Basilea
Basilea-Ciudad y Basilea-Campiña gestionan conjuntamente la Oficina de Bosques y Fauna Silvestre de ambas Basileas. Esta oficina es responsable de la aplicación de la legislación sobre caza y fauna silvestre en ambos semicantones. La iniciativa afecta exclusivamente a la constitución del cantón de Basilea-Ciudad y, por tanto, al territorio cantonal de Basilea-Ciudad. No modifica en nada la colaboración con Basilea-Campiña en el ámbito de la administración conjunta. La delimitación de competencias entre ambos semicantones está regulada en el tratado estatal vigente y en el acuerdo administrativo. En la ley de aplicación de la iniciativa debe aclararse cómo se integrarán organizativamente las gestoras y los gestores profesionales de fauna silvestre en la estructura existente de la oficina conjunta. La experiencia de Ginebra demuestra que esa integración en las estructuras administrativas existentes funciona sin problemas: allí, tras 1974, la gestión de fauna silvestre se integró en la autoridad de caza y pesca existente, sin que fuera necesario crear una nueva autoridad. Para Basilea-Campiña no surge ningún efecto vinculante. El semicantón puede mantener su propio sistema de caza. No obstante, un éxito en Basilea-Ciudad bien podría impulsar un debate en Basilea-Campiña.
La fórmula «en particular» en la protección de especies
La formulación abierta «en particular del lobo, lince, oso, castor, nutria, chacal dorado, águila real, serreta grande y otras especies protegidas conforme al derecho federal» podría ser impugnada como una inseguridad jurídica. Lo contrario es cierto: la formulación está concebida deliberadamente como una remisión dinámica al derecho federal. Garantiza que la protección cantonal se aplique automáticamente también a las especies que el legislador federal proteja en el futuro o incluya en una lista de regulación, sin que sea necesaria cada vez una modificación constitucional cantonal. Esta técnica de remisión dinámica está establecida y consolidada en el derecho constitucional suizo. La enumeración nominal de las especies más importantes sirve para concretar y facilitar la comprensión, mientras que el añadido «y otras especies protegidas conforme al derecho federal» sirve para garantizar la seguridad de cara al futuro. Ambos elementos juntos dan lugar a una formulación que es tanto jurídicamente determinada como previsora.
Presencia del lobo en Basilea-Ciudad
El lobo prácticamente no está presente actualmente en el cantón de Basilea-Ciudad. Por ello, los detractores podrían cuestionar la relevancia del segundo párrafo. Esta crítica ignora la triple función del párrafo. En primer lugar, la disposición tiene un efecto de señal intercantonal: Basilea-Ciudad se posiciona como un cantón que se toma en serio la protección de las especies amenazadas y que se compromete en consecuencia a nivel federal (apartado 4). Esta señal es tanto más importante cuanto que la mayoría de los cantones, por el contrario, presiona para flexibilizar la protección. En segundo lugar, la disposición está orientada al futuro: los lobos se están expandiendo en Suiza. En julio de 2025 se confirmó una primera manada de lobos en el cantón de Schwyz mediante registro con cámaras trampa. Apenas unas cinco semanas después, el cantón solicitó la regulación a la BAFU y obtuvo el 28 de agosto de 2025 la autorización para abatir dos tercios de los cachorros. Hasta finales de noviembre de 2025 se abatieron tres de los cinco lobeznos. El lapso entre la primera detección y el abatimiento ilustra la rapidez con que un hecho biológico se convierte en una orden política de matanza, y por qué es necesaria una protección constitucional antes de que se llegue a ese punto. Basilea-Campiña y el Jura limitan con Basilea-Ciudad, y a medio plazo no puede descartarse una presencia del lobo en el espacio aglomerado ampliado. En tercer lugar, el párrafo no concierne únicamente al lobo, sino a todas las especies protegidas, muchas de las cuales sí están presentes o transitan por el cantón de Basilea-Ciudad, entre ellas el castor (documentado en el Birs y en el Rin), diversas especies de aves protegidas, así como potencialmente la nutria, cuyo regreso al noroeste de Suiza se espera.
10. Resumen
Esta iniciativa brinda a la población basilense la posibilidad de pronunciarse a favor de una gestión moderna y basada en la evidencia de la fauna silvestre y de una protección integral de las especies de fauna silvestre amenazadas. El primer párrafo sigue el modelo ginebrino, acreditado desde hace más de 50 años, y sustituye la caza de hobby por una protección profesional de la fauna silvestre, a un coste de entre unos 1,10 y 1,60 francos por habitante y año. El segundo párrafo garantiza que el cantón de Basilea-Ciudad renuncie a la matanza preventiva de especies protegidas y, en su lugar, se comprometa activamente con su conservación.
El resultado sería una Basilea en la que los animales salvajes no serían ni blancos para los cazadores aficionados ni víctimas de una política de abatimiento con motivaciones políticas, sino que estarían protegidos profesionalmente como parte de una naturaleza urbana viva, para el bien de los animales y de toda la población.
Comité de iniciativa «Por la protección profesional de la fauna salvaje»
[Nombre 1], [Nombre 2], [Nombre 3], [Nombre 4], [Nombre 5], [Nombre 6], [Nombre 7]
(Al menos 7 personas con derecho a voto y domicilio en el cantón de Basilea-Ciudad)
Dirección de contacto: [Dirección del comité]
Anexo: Documentación complementaria
Los siguientes dosieres y fuentes respaldan la argumentación de esta iniciativa y están disponibles como adjuntos:
El modelo ginebrino en detalle: wildbeimwild.com/dossiers/genf-und-das-jagdverbot – Presentación exhaustiva de la gestión de la fauna salvaje en Ginebra desde 1974, con costes, cifras de población y evolución de la biodiversidad.
Estudios científicos sobre la caza por afición: wildbeimwild.com – Estudios científicos – Estudios sobre el impacto de la caza por afición en los animales salvajes y en los cazadores aficionados.
La caza por afición en Suiza: hechos y crítica: wildbeimwild.com – La caza por afición en Suiza – Por qué la caza por afición en Suiza no es protección de la naturaleza.
El lobo en Suiza: hechos, política y caza: wildbeimwild.com – Dosier sobre el lobo – El lobo en Suiza: hechos, política y los límites de la caza.
Psicología de la caza por afición en el cantón de Basilea-Ciudad: wildbeimwild.com – Psicología de la caza por afición en el cantón de Basilea-Ciudad – Análisis específico del cantón.
Psicología de la caza por afición: wildbeimwild.com/category/psychologie-jagd – Artículos generales sobre la psicología de la caza por afición.
Animales salvajes y predadores: wildbeimwild.com/category/wildtiere – Animales salvajes, predadores y la coexistencia entre el ser humano y la fauna salvaje.
Nota sobre el procedimiento
Antes de iniciar la recogida de firmas, la lista de firmas debe presentarse por escrito a la Cancillería del cantón de Basilea-Ciudad para su examen previo. El comité de iniciativa está compuesto por al menos 7 personas con derecho a voto y domicilio en el cantón de Basilea-Ciudad. Para que la iniciativa prospere se requieren 3000 firmas válidas. El plazo de recogida es de 18 meses a partir de la publicación en el boletín cantonal. Las modalidades de presentación se rigen por la Ley sobre iniciativa y referéndum (IRG) del 16 de enero de 1991.
- Examen previo en la Cancillería por correo electrónico a abstimmungen@bs.ch o por correo postal a Rathaus, Marktplatz 9, 4001 Basel https://www.bs.ch/themen/sicherheit-und-demokratie/politische-mitsprache/eine-initiative-einreichen
Briefing estratégico para activistas
Iniciativa popular «Por una protección profesional de la fauna salvaje» – Cantón de Basilea-Ciudad Documento de trabajo interno – Estado marzo de 2026
Resumen
Basilea-Ciudad es, estratégicamente, el mejor cantón de Suiza para lanzar una iniciativa a favor de la protección profesional de la fauna salvaje. El umbral de firmas es bajo, la población es favorable a la protección animal, los costes son mínimos y el modelo de Ginebra aporta, tras más de 50 años, la prueba empírica de que funciona. Un éxito en Basilea sería una segunda Ginebra y tendría un efecto señal mucho más allá de los límites cantonales.
1. ¿Por qué precisamente Basilea-Ciudad?
Umbral bajo, alta disposición
En Basilea-Ciudad solo se necesitan 3000 firmas válidas para una iniciativa popular cantonal, con un plazo de recogida de 18 meses a partir de la publicación en el boletín oficial cantonal. Ejemplos recientes demuestran que este umbral es realista: la iniciativa popular «Derechos fundamentales para los primates» se materializó en 2017 con 3080 firmas, y la iniciativa de las palomas se presentó en 2024 con más de 3000 firmas confirmadas. En ambas propuestas las firmas necesarias se reunieron rápidamente. Basilea es un cantón en el que los temas de protección animal movilizan.
Casi por completo urbano
El cantón es prácticamente una región puramente urbana: unos 200 000 habitantes en 37 km². Apenas existe población de carácter rural que tradicionalmente sea afín a la caza. El panorama político tiene un marcado carácter de izquierda y verde: el PS, los Verdes y el GLP cuentan con una base sólida en el Gran Consejo. En la iniciativa de los primates, el PS y los Verdes ya habían dado consignas favorables al «Sí». Esto es decisivo, pues en Zúrich la iniciativa «Guardas de fauna en lugar de cazadores» fracasó, no en último término, porque en el Consejo Cantonal no hubo ni un solo voto a su favor, ni siquiera del lado de la izquierda verde.
Costes mínimos, efecto máximo
La reducida superficie cantonal hace que el argumento de los costes, que fue letal en Zúrich, resulte ineficaz en Basilea. El cálculo presupuestario concreto demuestra: la protección profesional de la fauna silvestre cuesta en Basilea-Ciudad entre 220.000 y 320.000 francos anuales, es decir, de 1,10 a 1,60 francos por habitante. En Ginebra, que es ocho veces más grande, son 2,40 francos. Eso es menos que una taza de café por persona y año. Basilea-Ciudad apenas tiene actividad de caza de hobby de todos modos: solo los municipios de Bettingen y Riehen poseen la regalía cinegética, que transfieren mediante contrato de arrendamiento a una única sociedad de caza. El cambio no es una revolución, sino la formalización de una realidad que ya existe en amplias partes del cantón.
Efecto señal: una segunda Ginebra
Un éxito en Basilea sería la prueba de que el modelo ginebrino es transferible. A esto se ajusta lo que la propia asociación de cazadores de Zúrich dijo sobre la iniciativa zuriquesa: Zúrich es entendida «por los iniciadores como un laboratorio de pruebas para su causa», porque el cantón tiene «un carácter más urbano que otras zonas de Suiza». Basilea-Ciudad es aún más urbana que Zúrich. Si en algún lugar de la Suiza de habla alemana puede funcionar, es aquí.
2. ¿Por qué no otro cantón?
Zúrich: quemado para una generación
La iniciativa «Guardabosques en lugar de cazadores» fue rechazada en 2018 con un 84 por ciento de votos en contra. Ni un solo municipio votó a favor. En el Gran Consejo cantonal el resultado fue de 165 contra 0. Un nuevo intento dentro de los próximos 10 a 15 años sería contraproducente y la parte contraria lo instrumentalizaría como prueba de la «terquedad» de los opositores a la caza.
Grisones y otros cantones de montaña
Allí la caza de hobby está profundamente arraigada en la cultura. En Grisones se rechazó incluso una iniciativa contra la caza especial, a pesar de que se había presentado con una cifra récord de más de 10.000 firmas. Las condiciones para un cambio de sistema no se dan en los cantones alpinos en un futuro previsible.
Vaud
Limita con Ginebra y podría ser interesante a largo plazo. Sin embargo, según la investigación del Centro para la Democracia de Aarau (ZDA), la Suiza francófona tiene requisitos más altos respecto a la proporción entre el número de firmas y el número de personas con derecho a voto que la Suiza de habla alemana. Además, falta la concentración típica de Basilea de organizaciones de protección animal y partidos de izquierda y verdes en un cantón pequeño y manejable.
Basilea-Campiña
Aunque sería aún más fácil de recoger con solo 1.500 firmas, tiene un carácter claramente más rural. La caza por afición tiene allí otro peso. Sin embargo, un éxito en Basilea-Ciudad podría impulsar un debate en Basilea-Campiña, razón por la cual el orden es el correcto: primero la ciudad, luego el campo.
3. Las lecciones de Zúrich: lo que haremos de otra manera
El fracaso en Zúrich no fue una prueba de que la causa sea errónea. Fue una prueba de que la estrategia era equivocada. Los errores decisivos y nuestras respuestas a ellos:
Error 1: ausencia de apoyo de los partidos En Zúrich no hubo ni un solo voto en el Gran Consejo a favor de la iniciativa. Ni siquiera el PS ni los Verdes la apoyaron. En Basilea-Ciudad el punto de partida es distinto: el PS y los Verdes dieron consignas de voto afirmativo en la iniciativa sobre primates. Los contactos con estos partidos deben establecerse y cultivarse desde el principio. Es decisivo contar con un comité de iniciativa que incluya a destacadas figuras políticas de Basilea.
Error 2: un título confrontativo «Guardabosques en lugar de cazadores» era un título que se definía por oposición al adversario. Nuestra iniciativa se llama «Por una protección profesional de la fauna silvestre». El título está formulado en positivo, subraya la profesionalidad en lugar de la prohibición y obliga a los adversarios a posicionarse en contra de la «protección profesional de la fauna silvestre», lo cual resulta difícil en términos comunicativos.
Error 3: no se rebatió el argumento de los costes El Gobierno de Zúrich planteó unos costes de entre 20 y 30 millones de francos, y los promotores no tenían nada concreto que oponer. Además, esa cifra nunca quedó probada: la administración de caza de Zúrich no ofreció una respuesta explicativa a las solicitudes presentadas en virtud de la ley de transparencia. Nuestra iniciativa incluye un cálculo presupuestario detallado, basado en el modelo de referencia de Ginebra y ajustado a la escala de Basilea-Ciudad. Las cifras son verificables y realistas.
Error 4: tiempo insuficiente para la campaña Los promotores de Zúrich se quejaron de que la fecha de votación se fijó sorprendentemente pronto y de que tuvieron muy poco tiempo para informar a la población. Debemos planificar la campaña desde el principio con un horizonte temporal de dos a tres años: recogida de firmas, debate en el Gran Consejo y campaña de votación.
Error 5: la experiencia de Ginebra se aprovechó poco En 1974 no existía ningún modelo de referencia. En 2018, en Zúrich, no se le dio suficiente protagonismo. Hoy, tras más de 50 años de práctica ginebrina, es el argumento más sólido de todos. El dossier «Ginebra y la prohibición de la caza» en wildbeimwild.com debe convertirse en el documento central de la campaña.
4. El segundo párrafo: por qué la protección de las especies forma parte de ello
La iniciativa va deliberadamente más allá de la abolición de la caza de hobby. El segundo párrafo, sobre la protección de las especies de fauna salvaje amenazadas y protegidas, es estratégicamente importante por tres razones:
Una coalición más amplia. Un artículo puramente contra la caza de hobby atrae a los defensores de los animales. El párrafo sobre la protección de las especies moviliza además a conservacionistas, amantes de las aves, grupos protectores del castor, defensores del lobo y a todos quienes se indignan por la creciente política de abatimientos de la Confederación. La coalición se amplía sin que el mensaje se diluya.
Actualidad. La regulación del lobo está presente en el debate público como pocas veces antes. En julio de 2025 se confirmó en Schwyz una primera manada de lobos; cinco semanas después se disponía de la autorización de abatimiento y, para noviembre, tres de los cinco cachorros habían muerto. El Convenio de Berna rebajó la categoría de protección del lobo en diciembre de 2024. El Parlamento presiona para introducir nuevas flexibilizaciones. Este párrafo brinda a la población de Basilea la posibilidad de marcar una señal en sentido contrario. En el contexto de Basilea resultan especialmente relevantes las especies presentes en zonas habitadas: el castor, la cigüeña negra, los murciélagos, el martín pescador. La iniciativa no tiene por qué argumentar únicamente a través del lobo.
Garantía de futuro. La formulación «en particular» asegura que la protección se aplique automáticamente también a las especies que la Confederación incluya en el futuro en una lista de abatimiento. El cantón no tiene que lanzar una nueva iniciativa cada vez.
5. Por qué el marco de 2026 es más amplio que el de 2020
En 2020, el electorado suizo rechazó con un 51,9 por ciento una revisión fallida de la ley de caza. La iniciativa «Por una protección profesional de la fauna salvaje» opera hoy en un entorno político fundamentalmente distinto. Este cambio puede argumentarse de forma concreta en cuatro niveles:
Lo que en 2020 era hipotético, en 2026 es realidad
En 2020, el ataque a varias especies protegidas era sobre todo teórico. La ley de caza por afición revisada habría permitido regular las especies protegidas con mayor facilidad. Los opositores argumentaban: «Hoy el lobo, mañana el castor y el lince.» Era un argumento eficaz, pero en última instancia hipotético. Hoy, ese escenario se ha convertido en realidad: el castor puede ser abatido desde febrero de 2025, el estatus de protección del serreta grande se está reduciendo activamente, y BirdLife menciona públicamente una lista de otras especies que están en el conducto político. Lo que en 2020 era una advertencia, en 2026 es un hecho.
Más grupos de interés afectados
En 2020 se trataba esencialmente del lobo, el lince y las zonas vedadas. Los círculos movilizados eran principalmente asociaciones de protección de la naturaleza y amigos del lobo. Hoy se suman concretamente: las asociaciones de pesca (porque el abate del serreta grande ignora el estado de la investigación y perjudica a los pescadores, que dependen de ecosistemas intactos), los protectores de aves en sentido estricto (BirdLife como principal afectado en el debate sobre la garza real, el cisne vulgar y las gaviotas), así como los amigos del castor, que aportan su propia base junto con Pro Natura y WWF. Cada especie adicional amplía la coalición potencial con un grupo que en 2020 aún no estaba directamente afectado.
El argumento de política democrática no existía en 2020
En 2020 se trataba de una ley que fue sometida a votación popular y rechazada. Fue un proceso democrático limpio. Hoy se añade un nivel que entonces faltaba: el consejero federal Rösti ha anulado la voluntad popular de 2020 mediante una ordenanza, sin volver a celebrar una votación. Este argumento del «ministro de las ordenanzas» apela a personas que tienen poco interés en la protección de las especies, pero que reaccionan claramente cuando un consejero federal socava una decisión popular por vía administrativa. Esto amplía el marco más allá del ámbito de la protección de la naturaleza hacia el centro de la política democrática.
La dimensión internacional es nueva
En 2020, el Convenio de Berna no desempeñó ningún papel en el debate de la votación. Hoy, el procedimiento de investigación en curso, la amonestación del comité del Consejo de Europa y la demanda ante el TEDH aportan material argumental adicional. Si bien estos procedimientos no tienen una capacidad de ejecución directa, permiten enmarcar la política suiza sobre el lobo como una pérdida de reputación internacional, lo que constituye un argumento relevante precisamente para las electoras y los electores de tendencia conservadora.
En resumen
En 2020 el marco era: «Una ley amenaza a varias especies.» En 2026 el marco es: «Un Consejo Federal ha desactivado una decisión popular, varias especies ya están siendo abatidas y el Parlamento desmantela sistemáticamente el mandato de protección de la ley.» Esto no solo es más amplio, sino también más concreto y emocionalmente más accesible, porque ya no se trata de hipótesis, sino de hechos consumados.
6. Análisis del adversario y respuestas preparadas
Esta es la sección que con mayor frecuencia se descuida en la preparación de una campaña. Quien no conoce los contraargumentos y no está preparado, pierde el trabajo mediático. A continuación, los tres puntos de ataque más probables de los adversarios — y nuestras respuestas.
Contraargumento 1: «Esto es una injerencia en la legislación cantonal sobre caza»
Lo que dirán los adversarios: Según la Constitución Federal, los cantones tienen la competencia de regular por sí mismos su legislación sobre caza. Una iniciativa que interviene en el derecho de caza sería, desde el punto de vista constitucional, delicada o vulneraría el derecho federal.
Los hechos: Es exactamente lo contrario. El derecho de caza suizo está concebido de forma expresamente federalista: la Ley federal sobre la caza y la protección de los mamíferos y aves silvestres limita las competencias federales a la determinación de las especies cazables, los periodos de veda y las zonas federales de veda de caza. La ejecución y la configuración las regulan los propios cantones. Ginebra lo hizo en 1974 — y la Confederación nunca lo impugnó, porque es su derecho. Basilea-Ciudad aprobó recién en 2023 una nueva ley cantonal sobre fauna salvaje y caza, lo que demuestra que el cantón actúa de forma autónoma en este ámbito. Una iniciativa popular que pretende modificar esta ley es el caso democrático más normal.
Fórmula comunicativa breve: «Ginebra lo hizo en 1974. La Confederación nunca lo impugnó. Es nuestro derecho cantonal — y nuestro derecho democrático.»
Contraargumento 2: «Basilea apenas tiene problemas con la fauna salvaje. ¿Para qué la iniciativa?»
Lo que dirán los adversarios: En Basilea apenas hay fauna salvaje y apenas actividad cinegética. La iniciativa resolvería un problema que ni siquiera existe. Eso sería activismo político sin relevancia práctica.
Los hechos: Este argumento revela involuntariamente la fortaleza de nuestra posición. Si Basilea apenas tiene problemas con la fauna silvestre y apenas conoce actividad cinegética, entonces el cambio de sistema es aún más fácil, económico y libre de riesgos. De hecho, solo los municipios de Bettingen y Riehen poseen el derecho de caza (regalía), cedido mediante contrato de arrendamiento a una única sociedad de caza. Esto significa que la transición afecta a un ámbito mínimo. Al mismo tiempo, también en Basilea y sus alrededores crecen las poblaciones de fauna silvestre en el espacio habitado: zorros, tejones, castores, corzos, jabalíes. La gestión profesional de la fauna silvestre no es un lujo, sino una infraestructura preventiva, igual que un cuerpo de bomberos no se funda solo cuando ya hay un incendio.
Fórmula comunicativa breve: «Si hay tan poco que hacer, la protección profesional de la fauna silvestre cuesta aún menos. El argumento se refuta a sí mismo.»
Contraargumento 3: «Los costes aumentan, y al final lo paga el contribuyente»
Lo que dirán los opositores: Los guardas de fauna silvestre profesionales cuestan dinero público. Hoy la caza se cofinancia mediante las tasas de patente y los ingresos por arrendamiento. El cambio supondría una carga financiera para el cantón.
Los hechos: El argumento de los costes fue eficaz en Zúrich porque quedó sin réplica. Los supuestos 20 millones de francos de costes adicionales nunca se demostraron; la administración cinegética de Zúrich no respondió a las solicitudes presentadas conforme a la ley de transparencia. En Basilea, la situación de partida es fundamentalmente distinta:
- Ginebra: 1,2 millones de francos Coste total anual para 500.000 habitantes = 2,40 francos por persona.
- Basilea-Ciudad (proyección): de 220.000 a 320.000 francos al año para 200.000 habitantes = de 1,10 a 1,60 francos por persona.
- A modo de comparación: Una taza de café de filtro cuesta en Basilea alrededor de 4,50 francos. La protección profesional de la fauna silvestre durante un año entero cuesta menos de un tercio de esa cantidad.
Además: las indemnizaciones por daños causados por la fauna silvestre en Ginebra se refieren mayoritariamente a palomas y a daños de jabalíes en los viñedos, no a caza mayor. En Basilea, donde la densidad de fauna silvestre es aún menor, los riesgos de daños son correspondientemente más bajos. El inspector de fauna silvestre Gottlieb Dandliker lo confirma: «La prohibición de la caza para los hobby hunters en Ginebra es la alternativa más barata para el cantón y, a largo plazo, claramente sostenible desde el punto de vista financiero.»
Fórmula comunicativa breve: «1 franco con 60 por habitante y año. La cifra de 20 millones de Zúrich nunca se demostró. Ginebra da ejemplo, desde hace 50 años.»
7. Estrategia de comunicación: los tres mensajes clave
Toda la campaña debería centrarse en tres mensajes sencillos y repetibles:
«Ginebra lo demuestra desde hace 50 años.» Este es el argumento más sólido, porque no es un experimento mental, sino una realidad vivida. Más biodiversidad, poblaciones estables, costes mínimos, un 90 por ciento de aprobación en la encuesta posterior de 2005.
«Profesional en lugar de afición.» La cuestión no es si se gestionan los animales salvajes, sino quién lo hace: profesionales formados en interés público o particulares como actividad de tiempo libre. La respuesta es evidente.
«Menos que un café al año.» Los costes ascienden a entre 1,10 y 1,60 francos por habitante. Es una cantidad que nadie puede usar seriamente como argumento contra la iniciativa.
8. Calendario y próximos pasos
| Fase | Contenido | Plazo |
|---|---|---|
| Formación del comité y revisión previa del texto | Recurrir a un jurista; reclutar al menos 7 miembros del comité con derecho a voto y domicilio en BS; decidir entre iniciativa constitucional o legislativa | Mes 1–3 |
| Presentación para revisión previa | Cancillería del Estado de Basilea-Ciudad: abstimmungen@bs.ch, Rathaus Marktplatz 9, 4001 Basel | Mes 3–4 |
| Publicación e inicio de la recogida | El plazo de 18 meses comienza con la publicación en el boletín cantonal; objetivo: más de 4.000 firmas como margen de seguridad | Mes 4 |
| Contactos con los partidos y construcción de coalición | Conversaciones tempranas con SP, Verdes, GLP, BastA!; asegurar cartas de apoyo | Mes 1–12 |
| Presentación de las firmas | Cancillería del Estado, verificación oficial | Mes 19–21 |
| Debate en el Gran Consejo | Anclaje parlamentario; intensificar el trabajo con los medios | Mes 22–30 |
| Campaña de votación | Movilización final, infografías, presencia mediática | Mes 30–36 |
Sobre la cuestión de iniciativa constitucional o legislativa: Esta decisión debe resolverse antes de la revisión previa. Una iniciativa constitucional es más difícil de revertir (se necesita una mayoría de dos tercios para derogarla), una iniciativa legislativa es más fácil de formular y menos vulnerable a posibles colisiones con el derecho federal. Recurrir a asesoramiento jurídico es obligatorio.
9. Preparar el material de campaña
- Utilizar el dossier de Ginebra en wildbeimwild.com como argumentario central. Preparar los estudios científicos para las conversaciones con los medios.
- Crear una página de dossier propia sobre la iniciativa de Basilea, análoga al dossier de Ginebra, con referencia directa a las circunstancias de Basilea.
- Crear infografías: comparación de costes por habitante (BS/GE), evolución de la biodiversidad en Ginebra, línea temporal «50 años de éxito».
- Involucrar a los medios locales desde el principio: Bajour, bz Basel, BZ Basel, Telebasel. Enmarcar la iniciativa como una visión positiva, no como una prohibición.
10. Fuentes complementarias
- La prohibición de la caza en Ginebra en detalle
- Estudios científicos sobre la caza como hobby
- La caza como hobby en Suiza: hechos y crítica
- El lobo en Suiza: hechos, política y caza
- Psicología de la caza como hobby en el cantón de Basilea-Ciudad
- Psicología de la caza como hobby (categoría)
- Animales salvajes y predadores
- Estadística federal de caza (BAFU)
- Ley de fauna salvaje y caza de Basilea-Ciudad (SG 912.200)
- Ley federal sobre la caza – Distribución federal de competencias
Este documento es un texto modelo de la IG Wild beim Wild. Puede ser utilizado libremente por activistas, organizaciones o comités de iniciativa y adaptado a las circunstancias del cantón de Basilea-Ciudad.
Verificación de hechos: las afirmaciones del lobby de la caza como hobby
El folleto «La caza en Suiza protege y beneficia» de JagdSchweiz se lee como un prospecto publicitario, pero las afirmaciones centrales no resisten una verificación de hechos. Diez narrativas puestas a prueba, desde la «tarea estatal» pasando por la «biodiversidad» hasta el «80 % de aprobación»: Dossier: Verificación de hechos del folleto de JagdSchweiz →
