14 de junio de 2026, 21:35

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Criminalidad & caza

Cazador aficionado condenado a una multa de 11’200 euros después de que su perro de caza matara a mordiscos a cuatro gatos de los vecinos

En Marburgo, en Hesse, el Juzgado de Primera Instancia ha condenado de nuevo a un cazador aficionado de 78 años. El motivo del nuevo proceso fue la muerte del gato «Robin», que presuntamente fue matado en Nochebuena de 2024 por el perro de caza de un vecino. El tribunal impuso al hombre de 78 años una multa de 11'200 euros, es decir, 80 cuotas diarias, por infracción de la Ley de Protección Animal.

Redacción Wild beim Wild — 20 de mayo de 2026
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Este caso tampoco es un incidente aislado.

El gato «Robin» no fue la primera víctima de «Rufus», el braco alemán de pelo duro. El perro de un arrendatario de coto de caza de Marburgo aparentemente tenía como objetivo a las mascotas de la vecina: antes de Robin, Rufus ya había matado a mordiscos otros tres gatos de la mujer de 78 años. Ya en 2025 el cazador aficionado compareció ante el tribunal por ello. Apeló contra aquella sentencia. Tanto la primera como esta nueva sentencia aún no son firmes.

«Saltó del coche»: la versión del cazador aficionado

Ante el tribunal, el guía del perro describió así el incidente mortal de Nochebuena: «Rufus» había saltado del coche y de repente salió corriendo sin bozal. El gato «Robin» había salido en ese momento de debajo de otro coche, y el perro ya no se pudo contener.

Para el Juzgado de Primera Instancia, esta exposición no fue un argumento exculpatorio, sino el problema central. El tribunal reprochó al hombre que los riesgos conocidos deberían haberse asegurado con mayor firmeza. En la vista se trató, entre otras cosas, de un posible bozal o de una sujeción previa del perro durante el transporte. Para la jueza, lo decisivo no fue el instinto de caza del animal, sino la responsabilidad del propietario. Dado que el peligro ya era conocido, habrían sido necesarias precauciones adicionales.

En otras palabras: quien sabe que su perro de caza destroza gatos y aun así lo deja salir del maletero sin bozal, acepta de buen grado el siguiente gato muerto.

Poca conciencia, mucha limitación de daños

El defensor del hombre declaró que su cliente había reaccionado a los incidentes anteriores: el perro solo circulaba por la propiedad con correa y, por lo demás, se mantenía dentro de la casa. Además, el hombre había encargado vallas. El defensor pretendía que el hobby hunter recibiera únicamente una advertencia. El tribunal no aceptó esa petición.

Especialmente delicado: en conjunto, el dueño del perro habría mostrado poca comprensión. Según una testigo que declaró en el proceso, el hombre habría dicho que no era culpa suya si su vecina se conseguía una y otra vez un nuevo gato.

La culpa, por tanto, no la tendría el dueño que no controla a su perro, sino la mujer que, tras tres animales muertos, sigue sin dejar de amar a los gatos. Una argumentación que refleja con bastante precisión la actitud de algunos hobby hunters hacia la vida de otros animales.

Sin prohibición de tenencia de animales, pero una señal clara

Pese a la condena, el tribunal no impuso una prohibición de tenencia de animales. En opinión de la jueza, las medidas adoptadas entretanto desaconsejan que se repita un caso similar. Para la vecina afectada, eso cambia poco. En esencia, el procedimiento no trató solo de un asunto penal, sino también de la pérdida reiterada de varias mascotas. Queda por ver si el demandado recurre también esta sentencia.

Cuando el perro de caza «bien adiestrado» se convierte en asesino

El caso se suma a una larga serie de incidentes en los que perros de caza se descontrolan, matan mascotas o hieren animales de granja. La autorrepresentación del hobby hunting, según la cual los perros de caza estarían especialmente probados, son obedientes y fiables, no resiste una y otra vez la realidad. Un Deutsch-Drahthaar es un potente perro de muestra con un marcado instinto depredador. Quien tiene un animal así asume una responsabilidad, y precisamente por cada ser vivo que entra en su alcance.

Que hagan falta cuatro gatos muertos, dos procesos judiciales y una multa de cinco cifras para que este punto cale dice más sobre la cultura del hobby hunting que cualquier vídeo de imagen de una asociación de caza.

Canción:«Cuando llegan los perros»

Más sobre el tema del hobby hunting: En nuestro dossier sobre la caza reunimos verificaciones de hechos, análisis e informes de fondo.

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