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Caza

Cuando la caza por afición alcanza a los animales domésticos

Cuando durante la temporada de caza una persona resulta herida o muerta por un arma de caza, suele abrirse paso en los medios locales. Con los animales domésticos es distinto. Precisamente sobre eso advierte la organización italiana vittimedellacaccia.org: en el caso de los animales domésticos y de los animales que viven en la inmediata cercanía del ser humano, la cifra oculta es enorme. Solo una fracción de los casos llega siquiera a denunciarse, registrarse o tratarse periodísticamente.

Redacción Wild beim Wild — 7 de enero de 2026

La organización habla de un «sommerso», una inmersión de la realidad bajo la superficie.

Lo que no se registra no existe estadísticamente. Y lo que no existe estadísticamente no genera ni presión política ni consecuencias estructurales. La plataforma se basa en informes de prensa, comunicados policiales y documentos judiciales, allí donde están disponibles.

Un «parte de guerra» en lugar de estadísticas fiables

Como faltan cifras oficiales sólidas, la organización opta por otro enfoque. Documenta casos individuales de forma cronológica y basada en fuentes. Para el período comprendido entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2025 se ha publicado una primera recopilación de casos, anunciando un dosier exhaustivo para 2025 y 2026.

Desde el punto de vista periodístico, este enfoque resulta esclarecedor. Muestra de qué manera sistemática se minimiza el problema. Cada incidente se trata como un caso aislado. En conjunto, sin embargo, surge un patrón. Y precisamente ese patrón desaparece si nadie lo reúne.

Lo que se hace visible en los casos documentados

Ya la cronología provisional muestra que no se trata de excepciones casuales. Se hacen visibles constelaciones y riesgos recurrentes:

  • Un gato doméstico resulta gravemente herido por un disparo y queda permanentemente paralizado de las patas traseras.
  • En conflictos vecinales se producen amenazas armadas contra personas y perros, en algunos casos seguidas de la retirada del arma.
  • Al comienzo de la temporada de caza se colocan cebos envenenados que ponen en peligro de forma deliberada a perros y gatos.
  • En la inmediata cercanía de un refugio de animales se efectúan disparos, lo que sume en el pánico a los animales y al personal.
  • Un caballo es matado en un prado por un proyectil de caza. El animal es claramente identificable y no se encuentra en el bosque.
  • En otro caso, un cazador aficionado es condenado únicamente a una multa tras disparar a un gato macho, una señal que desvaloriza de hecho al animal abatido.

La organización anuncia que publicará el dossier completo a principios de 2026. Se prevén capítulos adicionales sobre delitos, abusos, menores, responsabilidad política y marco jurídico.

Por qué esto también afecta a Suiza

También en Suiza, la caza como afición se presenta a menudo como una gestión técnica de la fauna silvestre. Se debaten cifras de abatimiento, poblaciones y daños económicos. Lo que a menudo se omite: la caza como afición es una práctica de ocio armada en el espacio público.

Donde se utilizan armas con regularidad, surgen riesgos. Estos riesgos no afectan solo a los animales silvestres, sino también a los animales domésticos, a las personas que pasean, a los niños y al ganado. Los animales domésticos desempeñan aquí un papel especial. Conectan el debate abstracto sobre la caza con la realidad cotidiana de muchas personas.

Cuando un perro recibe un disparo durante un paseo, cuando un gato ya no vuelve a casa o cuando hay cebos envenenados a lo largo de los senderos, el argumento de la rareza pierde su credibilidad. Precisamente por eso la cifra oculta resulta políticamente tan cómoda.

El punto ciego: notificar, registrar, asumir la responsabilidad

El enfoque procedente de Italia es, en esencia, un llamamiento a la transparencia. Sin un registro sistemático, cualquier debate sobre seguridad sigue siendo parcial. Las organizaciones de caza pueden ampararse en la falta de cifras. Las personas afectadas quedan solas con su duelo, los costes y el miedo. Los medios informan únicamente sobre excepciones espectaculares.

Una política responsable debería aplicar al menos tres puntos:

  1. Vías de notificación uniformes y de fácil acceso para incidentes con armas de caza en el entorno de zonas habitadas, senderos, pastos y refugios de animales.
  2. Informes anuales públicos sobre incidentes de caza, desglosados por daños a personas, animales domésticos, animales silvestres, daños materiales y amenazas.
  3. Evaluación independiente en lugar de autocontrol por parte de instancias vinculadas a la caza.

Mientras esto falte, la seguridad seguirá siendo una palabra de moda sin sustancia.

Más sobre el tema de la caza como afición: En nuestro dossier sobre la caza reunimos verificaciones de datos, análisis e informes de contexto.

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