28 de agosto de 2026, 14:25

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Criminalidad y caza

Val Fex: permiso de abatimiento caducado: preguntas abiertas sobre la comunicación y el esclarecimiento

Tras el ataque de un lobo en el Val Fex, la Oficina de Caza y Pesca de los Grisones declaró que el incidente mostraba los «límites de la protección de los rebaños». Sin embargo, las ovejas afectadas se encontraban en una zona no protegida del pasto alpino. Según el monitoreo cantonal, el permiso de abatimiento concedido a continuación caducó. En el procedimiento penal, la IG Wild beim Wild no obtiene acceso al expediente ni información adicional.

Redacción Wild beim Wild — 28 de agosto de 2026

El 21 de agosto de 2025, un lobo atacó a un rebaño de ovejas en el pasto alpino de Muot Selvas, en el Val Fex, por encima de Sils im Engadin.

Once animales murieron en el acto; otros 26 tuvieron que ser eutanasiados a causa de sus heridas. En total resultaron afectadas 37 ovejas.

El caso desencadenó un debate público sobre la protección de los rebaños y la gestión del lobo. Tras el ataque, la Oficina de Caza y Pesca de los Grisones ordenó durante 60 días el abatimiento de un lobo causante de daños. Sin embargo, en el posterior resumen del monitoreo cantonal, en la entrada «Fex» no consta un abatimiento, sino «caducidad del permiso de abatimiento».

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Ningún abatimiento de linces en el Valais

El lince se encuentra al límite genéticamente y, a pesar de ello, este cantón pretende ser el primero de Suiza en autorizar su abatimiento.

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La IG Wild beim Wild presentó una denuncia penal. Su representante fue interrogado por la policía cantonal de los Grisones en calidad de persona llamada a proporcionar información. La Fiscalía de los Grisones deniega ahora a la organización la condición de parte, el acceso al expediente y cualquier información adicional. Considera que la IG y su representante son meros denunciantes.

El ataque en el Val Fex

El ataque se produjo en el alp Muot Selvas. Para dicho alp existía un concepto de protección de rebaños específico para la explotación. Según los datos disponibles públicamente, este distinguía entre zonas de pastoreo protegibles y no protegibles. Para algunas partes del alp se había instalado una valla de protección; sin embargo, los animales atacados no se encontraban en esa zona protegida.

Tras la depredación, la Oficina de Caza y Pesca declaró que el incidente mostraba los «límites de la protección de rebaños». Esta afirmación fue recogida por los medios. Podía dar la impresión de que las ovejas habían sido atacadas a pesar de existir medidas de protección eficaces.

Los hechos reales son más matizados: para todo el alp existía un concepto de protección de rebaños. Sin embargo, la depredación concreta se produjo en una zona que, según los datos disponibles, no estaba asegurada mediante medidas disuasorias contra el lobo. La corrección posterior de la información de la SRF constató que el ataque tuvo lugar en una parte del alp calificada como no protegible.

Desde el punto de vista de wildbeimwild.com, la situación concreta de protección no se expuso con suficiente claridad en la comunicación pública. La referencia a los «límites de la protección de rebaños» desplazó la circunstancia decisiva de que los animales depredados no se encontraban detrás de una valla disuasoria contra el lobo.

La autorización expiró

El 26 de agosto de 2025, la Oficina de Caza y Pesca ordenó, para prevenir nuevos daños, el abatimiento del lobo causante de los daños. La autorización tenía un plazo de 60 días y se refería al territorio de los municipios de Sils y Bregaglia.

En el resumen cantonal de seguimiento, con fecha del 31 de diciembre de 2025, consta para «Fex» la «expiración de la autorización de abatimiento». El resumen distingue entre autorizaciones de abatimiento, su expiración y abatimientos documentados. Para la entrada de Val Fex no indica ningún abatimiento.

La documentación pública no acredita, por tanto, que se haya abatido un lobo en virtud de la resolución de Val Fex. Acredita que la autorización, limitada en el tiempo, expiró.

En la misma región está documentado el abatimiento de un lobo solitario por «comportamiento problemático». Este figura en el resumen como una resolución separada. De los documentos públicos no puede deducirse, por tanto, que ese animal fuera abatido en virtud de la resolución de Val Fex ni que fuera idéntico al lobo señalado como causante de los daños en la depredación.

La denuncia penal

La IG Wild beim Wild presentó el 29 de agosto de 2025 una denuncia penal ante la Fiscalía de los Grisones. Según la organización, se refería a posibles infracciones en el contexto de la protección animal, así como a la comunicación sobre la situación de la protección de rebaños en el Val Fex.

El 5 de septiembre de 2025, la IG solicitó diversas diligencias de investigación. Reclamó en particular la incorporación de documentos de la guardia de fauna cantonal y del concepto de protección de rebaños de la explotación concreta, el interrogatorio de los responsables, así como un examen veterinario de las ovejas muertas y heridas.

El 17 de abril de 2026, la Policía Cantonal de los Grisones tomó declaración en Roveredo al representante de la IG Wild beim Wild en calidad de persona llamada a proporcionar información. Según la IG, este respondió por escrito a las preguntas aún pendientes y presentó al respecto la documentación correspondiente.

Después, la organización no recibió hasta principios de agosto de 2026 ninguna comunicación sobre los siguientes pasos. El 6 de agosto solicitó información sobre el estado del procedimiento, presentó una petición de acceso al expediente y declaró su constitución como acusación particular.

Ningún derecho como denunciante

El Primer Fiscal Claudio Riedi respondió a la petición el 10 de agosto de 2026. Comunicó que las investigaciones seguían en curso. Al mismo tiempo, denegó el reconocimiento de la IG Wild beim Wild como acusación particular y rechazó la petición de acceso al expediente.

Como fundamento, la Fiscalía explicó que ni la organización ni su representante son perjudicados en el sentido del Código de Procedimiento Penal. La condición de persona perjudicada sería un requisito para participar en el procedimiento como acusación particular. Por ello, la IG y su representante serían únicamente denunciantes y, con ello, «otros participantes en el procedimiento» según el artículo 105, párrafo 1, letra b, del Código de Procedimiento Penal (StPO).

En opinión de la Fiscalía, no les corresponde por tanto – al margen del derecho limitado a ser informados sobre la apertura y la conclusión del procedimiento penal conforme al artículo 301, párrafo 2, StPO – ningún otro derecho procesal. El escrito señala expresamente: «No podemos facilitarle información más amplia. Y la petición de acceso al expediente debemos rechazarla.»

Aun así, la asimetría informativa sigue siendo problemática. Ante los medios, la fiscalía confirma puntualmente resultados de procesos penales relacionados con la caza. Así, confirmó a Keystone-SDA —después de que RSI lo hubiera informado previamente— que en otro caso se había impuesto una multa, el pago del valor de un animal abatido por caza furtiva y la conservación de la licencia de caza.

En cambio, la IG Wild beim Wild, que presentó la denuncia penal en el caso de Val Fex y aportó documentación, solo recibe en el procedimiento en curso la información de que las investigaciones continúan. Jurídicamente, las situaciones no son iguales: la información a los medios puede facilitarse en las condiciones del artículo 74 del CPP, mientras que los denunciantes sin condición de perjudicados no tienen derechos de parte. Sin embargo, esta distinción jurídica no cambia nada en cuanto al vacío institucional: quien denuncia posibles infracciones de la protección animal apenas puede comprobar en la práctica si las autoridades de persecución penal examinan las indicaciones presentadas y de qué manera lo hacen.

En este caso concreto, la fiscalía no concedió a la IG Wild beim Wild ni acceso al expediente ni acceso al acta de su propia declaración. Además, comunicó que, más allá de la indicación de que las investigaciones seguían en curso, no facilitaría más información. Con ello, la organización no puede verificar, mientras el procedimiento está en curso, si se han llevado a cabo las diligencias de investigación solicitadas ni cómo valora la autoridad su documentación.

El hallazgo documentado

La fundamentación procesal de la fiscalía sigue una distinción restrictiva, pero consolidada: los derechos de parte en el proceso penal corresponden, en principio, a los perjudicados directos. Una organización que denuncia un posible delito sin ser ella misma lesionada en sus propios derechos no puede, por regla general, derivar de ahí una condición de parte.

El caso de Val Fex muestra, no obstante, la consecuencia práctica de esta situación jurídica. La IG Wild beim Wild puede recopilar indicios sobre posibles infracciones de la protección animal, presentar una denuncia penal y prestar declaración en una comparecencia policial. Pero, tras la declaración, no puede comprobar qué documentos consultan las autoridades de persecución penal, a qué personas interrogan ni si los indicios presentados llegan a investigarse.

El bloqueo informativo por parte del Estado está plenamente documentado: según la fiscalía, las investigaciones siguen en curso. No se facilita información adicional. Se deniega el acceso al expediente

Lo que está establecido

En el caso del Val Fex quedan así establecidos los siguientes puntos:

  • El 21 de agosto de 2025, un lobo atacó a 37 ovejas en el pasto alpino Muot Selvas; 11 animales murieron en el acto y otros 26 tuvieron que ser eutanasiados.
  • Las ovejas afectadas se encontraban en una zona del pasto alpino no protegida o calificada como no protegible.
  • Tras el ataque, el cantón dispuso una autorización de abatimiento limitada a 60 días.
  • El monitoreo cantonal consigna para «Fex» la expiración de la autorización de abatimiento, no un abatimiento documentado.
  • IG Wild beim Wild presentó una denuncia penal y su representante fue interrogado en calidad de persona informante.
  • La fiscalía confirma que las investigaciones continúan, pero deniega la condición de parte, el acceso al expediente y cualquier información adicional.

Desde el punto de vista de wildbeimwild.com persiste así una dificultad central: la presentación pública del ataque puso en primer plano los «límites de la protección de rebaños». La autorización de abatimiento posterior expiró, según la documentación cantonal pública. Y la organización que quiso someter estos procesos a una revisión penal no puede saber, debido a su condición de denunciante, cómo se está tramitando su denuncia.

Más sobre el tema de la caza de afición: En el dossier Caza furtiva y criminalidad venatoria en Suiza documentamos casos, cuestiones jurídicas y patrones recurrentes.

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