21 de julio de 2026, 11:31

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Prohibición de la suelta de animales de cría para fines cinegéticos

Moción / Postulado (a adaptar a nivel cantonal)

Se encarga al Consejo de Gobierno que adapte la legislación cantonal sobre caza de manera que quede prohibida en todo el territorio cantonal la suelta de animales de especies cazables criados en cautividad con fines cinegéticos.

Con carácter subsidiario, se encarga al Consejo de Gobierno que exponga en un informe:

  1. si en el cantón se sueltan o se han soltado en los últimos diez años animales de especies cazables, de qué especies y en qué cantidades se trata y en qué decisiones administrativas se basan dichas sueltas;
  2. en qué estudios se basa la constatación exigida según el art. 6 de la Ley federal sobre la caza, según la cual existe un hábitat adecuado para las especies en cuestión y se garantiza una protección suficiente;
  3. si los animales soltados proceden de cría nacional o extranjera y si, en caso de importación, existe la autorización de la Confederación exigida según el art. 9 de la Ley federal sobre la caza;
  4. qué especies figuran en el cantón en la lista de especies cazables sin que se haya demostrado la existencia de una población silvestre autosostenible, y si se ha examinado su eliminación de la lista según el art. 5, apdo. 4 de la Ley federal sobre la caza.

Justificación

El derecho federal permite a los cantones, según el art. 6 de la Ley federal sobre la caza, soltar animales de especies cazables. Este permiso está sujeto a una condición: debe existir un hábitat adecuado y garantizarse una protección suficiente.

Esta condición conduce a una contradicción que el legislador no ha resuelto. Si el hábitat es adecuado, una población se sostiene por sí misma y no necesita ser apoyada. Si hay que soltar animales porque no se produce ningún incremento, es que el hábitat precisamente no es adecuado. Sobre esta contradicción llama expresamente la atención la asociación cinegética regional de la Alta Austria en un artículo especializado propio, y señala que en tal caso primero habría que subsanar las causas.

La suelta con fines cinegéticos no cumple, por tanto, ninguna función de protección de la naturaleza. Crea una oportunidad de abatimiento allí donde no existe ninguna población. La justificación extendida de que la caza sirve para la regulación carece de fundamento en estos casos: no se regula una población existente, sino una creada previamente de forma artificial.

A esto se suma la dimensión relativa a la protección de los animales. Las aves criadas en cautiverio tienen una capacidad de supervivencia limitada en libertad. No han aprendido a establecer un territorio, no han desarrollado conductas de defensa frente a enemigos y no tienen experiencia en la búsqueda natural de alimento. La mayor parte de los animales soltados no muere por el disparo, sino por estrés, falta de alimento, frío, en el tráfico rodado o a causa de los predadores. En el caso del Reino Unido, donde esta práctica alcanza dimensiones industriales, los propios estudios del sector cinegético documentan que, de unos 47 millones de faisanes soltados en 2016, como máximo 18 millones fueron registrados como abatidos. La mayor parte de los animales no figura en ninguna estadística de caza.

Varios ordenamientos jurídicos han extraído consecuencias de ello. En el estado austríaco de Burgenland está prohibida la suelta, en Vorarlberg y Salzburgo está sujeta a autorización, y en Viena está prohibido abatir animales soltados.

En Suiza no existe una prohibición general. Ya en 2005, un dictamen jurídico encargado por la Oficina Federal del Medio Ambiente constató que la suelta de animales cinegéticos tenía ya una importancia escasa y que, en lo esencial, únicamente en el cantón del Tesino se soltaban faisanes de caza. La estadística federal de caza corrobora esta imagen: entre 2000 y 2024, el número de faisanes abatidos a nivel nacional descendió de 155 a un mínimo de seis animales en 2023. Los abatimientos se concentran casi por completo en un único cantón. No obstante, el faisán sigue siendo, según el art. 5 de la Ley Federal sobre la Caza, una especie cazable con su propia veda.

Una prohibición cantonal es jurídicamente posible. El art. 6 de la Ley Federal sobre la Caza otorga a los cantones una facultad, pero no les obliga a ejercerla. Además, según el art. 5, apdo. 4, los cantones pueden restringir la lista de especies cazables. Así pues, el cantón puede tanto prohibir la suelta como excluir de la caza especies sin población demostrada, sin que sea necesaria una modificación del derecho federal.

La propuesta es además compatible con el artículo de finalidad de la Ley Federal sobre la Caza, que menciona la conservación de la diversidad de especies y la protección de las especies animales amenazadas. La suelta de animales criados para su posterior caza no sirve a ninguno de estos fines.

Fundamentos jurídicos

  • Ley Federal sobre la Caza y la Protección de los Mamíferos y Aves Silvestres (LCP), arts. 1, 5, 6, 9, 17 y 18
  • Ley cantonal de caza y ordenanza cantonal de caza (denominación y números de artículo a completar según el cantón)
  • Ley de protección de los animales (TSchG), art. 4

Antecedentes y fuentes

  • La caza del faisán ya solo se practica casi exclusivamente en el Tesino
  • Estadística federal de caza, faisán, abatimientos en toda Suiza y en el cantón del Tesino, 2000 a 2024
  • Principios del derecho vigente de protección de especies en Suiza y los estados vecinos, dictamen jurídico por encargo de la Oficina Federal de Medio Ambiente, 2005
  • Federación de Caza del Land de Alta Austria, La suelta de caza: entre la protección de especies y la diversión del tiro
  • NABU Renania del Norte-Westfalia, Postura sobre la reforma de la ley de caza del Land de 2018, retrato de especie del faisán
  • British Ecological Society, El aumento de las poblaciones de depredadores generalistas está asociado a las sueltas de faisanes, 2019
  • European Journal of Wildlife Research, ¿Cuántas aves de caza se sueltan cada año en el Reino Unido?, 2021