IG Wild beim Wild critica el mercado de pieles de Altstätten
Cómo eventos como este combinan tradición, comercio y sufrimiento animal.
Crítica a los eventos de pieles y trofeos en Suiza, ejemplificada en el tradicional mercado de pieles de Altstätten (SG) del 5 de febrero de 2026.
Los animales salvajes no son una mercancía para el entretenimiento, el prestigio y el comercio.
La IG Wild beim Wild critica con la mayor dureza los eventos de pieles, peletería y trofeos en Suiza. Año tras año, este tipo de actos presentan animales salvajes muertos como trofeos, objetos decorativos y mercancía. Con ello se normaliza un trato hacia los animales salvajes que ya no responde a nuestra época y que contradice claramente las expectativas sociales en materia de ética animal y respeto hacia los demás seres vivos.
Los organizadores venden estos eventos como conservación de la tradición y como contribución al llamado cuidado de la fauna. En realidad, lo que ocupa el centro son animales salvajes muertos, cuyas partes del cuerpo se miden, se califican, se premian o se comercian como mercancía. Esta práctica fomenta una anticuada cultura del trofeo, en la que no cuenta el animal como individuo sintiente, sino la proeza cinegética y el tamaño de las cornamentas, los cuernos u otros «signos de éxito».
Resulta especialmente indignante que estos actos sirvan además como mercado para el comercio de pieles. En ellos se compran, valoran, en parte premian o sortean pieles de zorro y otras pieles. Este comercio oculta el sufrimiento que hay detrás de cada piel y contribuye a considerar a los animales salvajes como materia prima. Mientras que la política y la sociedad dan pasos hacia la restricción del comercio de pieles, en Suiza se sigue celebrando una forma comercializada de caza de hobby que apenas resulta justificable desde el punto de vista ético.
El 5 de febrero de 2026 se celebra en Altstätten (SG) un tradicional mercado de pieles. Estos mercados no son folclore, sino parte de un sistema que pone precio a los cuerpos de los animales. Cuando las pieles se comercian a precios por unidad, el sufrimiento animal se convierte en cálculo. Precisamente esta lógica es incompatible con una comprensión moderna de la protección de la fauna salvaje.
La IG Wild beim Wild señala además que la práctica cinegética representada transmite a menudo una imagen edulcorada. En la realidad, los disparos fallidos, los animales heridos y los largos calvarios de sufrimiento forman parte del día a día de la caza de hobby. Estos aspectos no se abordan en estos actos ni son comunicados abiertamente por los responsables. La afirmación de que las exposiciones de trofeos sirven para analizar el estado de las poblaciones de fauna salvaje resulta difícilmente sostenible. Los instrumentos de monitoreo con base científica no necesitan cráneos ni cornamentas expuestas, que sirven principalmente a la autopromoción. Los trofeos son una expresión material de animales salvajes muertos, cuya calidad del abatimiento, búsqueda del animal herido y sufrimiento apenas aparecen en la imagen oficial.
Desde la perspectiva de la protección animal, resulta además preocupante que se introduzca a niños y jóvenes en este tipo de eventos sin transmitirles un trato respetuoso y acorde con los tiempos hacia los animales salvajes. En lugar de transmitir conocimiento, se prioriza un espectáculo que banaliza la violencia y propaga un mundo de caza romantizado.
Comerciantes de armas, fabricantes de ópticas, accesorios de caza, viajes de caza, sorteos de abatimientos de caza en el extranjero: surge un sistema de violencia de la industria de la caza, en el que los abatimientos y los cuerpos de los animales forman parte de un sistema de comercialización.
Quien mata sin sentido no protege, y a la sociedad civilizada no le aporta nada. Los hobby hunters no garantizan, por tanto, poblaciones de fauna salvaje sanas o naturales, en particular no con su abominable caza del zorro. Este tipo de eventos plantea regularmente interrogantes sobre aspectos éticos, prácticas de autorización y repercusión pública, y deben por fin ser sometidos a una revisión fundamental tanto a nivel político como social.
La IG Wild beim Wild insta a los responsables de municipios, ciudades y cantones a replantearse fundamentalmente este tipo de eventos. Una sociedad civilizada no necesita competiciones en las que se presenten como éxitos animales salvajes animales salvajes muertos, ni necesita un mercado en el que las pieles se trasieguen como cualquier mercancía. En su lugar, son necesarios una comprensión respetuosa de los animales salvajes, una ecología de la fauna salvaje con fundamento científico y un abandono de la hobby hunting.
