Obligación de microchip para mascotas: la UE podría ahorrar miles de millones
La UE podría ahorrar miles de millones a los Estados miembros con un registro obligatorio de perros y gatos.
La identificación y el registro mediante microchip de los animales no solo son esenciales para el bienestar de gatos y perros y para la protección de la salud pública, sino que también podrían ahorrar a los Estados miembros de la UE hasta 25.000 millones de euros al año.
Mientras la propuesta de la Comisión Europea sobre el bienestar de perros y gatos y su trazabilidad avanza en su recorrido por el Parlamento, la identificación y el registro obligatorios de todos los animales de compañía siguen siendo un elemento decisivo de la legislación. El problema de bienestar animal también afecta al comercio ilegal de mascotas.
El comercio ilegal de mascotas causa pérdidas de miles de millones
Según las propuestas de modificación actuales, existe el riesgo de que ciertos animales queden exentos de la obligación de identificación y registro mediante microchip de las mascotas. Las lagunas en la legislación permitirían que el comercio ilegal de mascotas continuara sin disminuir, lo que provocaría pérdidas de ingresos para las autoridades fiscales y una carga persistente para el sector público derivada del cuidado de animales no deseados y abandonados.
De los casi 6 millones de perros que se demandan cada año en la UE, el 79 % proviene de fuentes no verificadas. Con un precio de compra estimado de forma conservadora en 800 euros por cachorro, los perros procedentes de fuentes no verificadas suponen hasta 3.800 millones de euros anuales en ingresos e IVA no percibidos. Dado que en la UE hay 78 millones de gatos y que algunos gatos de raza pura alcanzan precios de hasta 50’000 euros, los gatos también son una parte importante de esta propuesta.
Los animales abandonados cuestan miles de millones al erario público
El comercio y la cría descontrolados de perros y gatos generan costos considerables para la gestión de las poblaciones que viven en libertad. Las mascotas asilvestradas y abandonadas representan el 30 % de todos los perros y gatos del mundo, y es probable que la cifra de perros y gatos abandonados y sin hogar en Europa esté subestimada, situándose por encima de los 100 millones de animales. Solo en Italia, el alojamiento de perros abandonados en refugios cuesta entre 180 y 200 millones de euros de fondos públicos.
La ausencia de normativas a escala de la UE podría costar a los Estados miembros, municipios y ciudadanos hasta 25.000 millones de euros al año, lo que equivale al 0,15 % del PIB de la UE. Sin embargo, este dinero podría ahorrarse si el Parlamento Europeo actúa de forma responsable al tramitar la actual propuesta legislativa.
Actualmente, 24 Estados miembros de la UE cuentan con una obligación de microchip para perros y 7 Estados miembros para gatos, y es probable que en los próximos años se sumen más países. Debería implementarse un sistema a escala de la UE que garantice la trazabilidad de los animales y que la información sobre propiedad, salud y enfermedades esté fácilmente disponible más allá de las fronteras. Más sobre los derechos de los animales.
Los costos del microchip son mínimos
Los costos anuales medios de mantener un animal pueden ascender a 1’120 euros en el caso de los gatos y a 1’305 euros en el de los perros. El costo único de la microchipización ronda los 40 euros por animal, lo que representa solo entre el 3 y el 3,5 % de los costos anuales de mantener un perro o un gato. Por lo tanto, la introducción de la obligación de microchip es sumamente viable y contribuye a trasladar los costos de la tenencia de animales desde el lado de la demanda hacia el lado de la oferta.
El desarrollo de un sistema de identificación y registro sólido y fiable en toda la UE hará que, con el tiempo, disminuyan los costos de adquirir animales de origen desconocido y de gestionar animales no deseados, lo que conducirá a una cría y tenencia más responsables.
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