¿Canción o vacío? Una mirada crítica a la fiesta de trompas de caza en Liestal
Con sonidos primitivos y poco habituales se celebrará el 30 de mayo de 2026 en la ciudad de Liestal, cantón de Basilea-Campaña, la 32.ª Fiesta Federal e Internacional de Trompas de Caza.
El título suena a cultura mundial —en realidad nos espera un encuentro provinciano de hobby hunters que, con fanfarrias arcaicas, intentan imitar la cultura.
Ya en 2023 se celebró la 31.ª edición en Weinfelden, con unos 300 trompistas de Suiza y del extranjero. Estuvo marcada por presentaciones, concursos y una restauración festiva de ambiente rancio. Un evento de rancidez y orientación provinciana hacia el pasado.
La carne de caza, ante la cual advierten muchas autoridades, es un relleno de muy baja frecuencia, y así se presenta también la música de los hobby hunters. La música de trompa de caza, limitada a secuencias sonoras arcaicas con un registro tonal muy estrecho, resultaba como una reliquia acústica. Las especialidades de caza como acompañamiento culinario reforzaban la impresión de retroceso. Aquí se toca hasta ahogar la última compasión. La naturaleza habla a través del viento, el agua y el canto de los pájaros, no con la música de guerra de los hobby hunters ni con el rifle y el disparo.
Para Liestal en 2026 apenas hay detalles oficiales disponibles hasta ahora —solo la fecha está confirmada. Sin embargo, hasta hoy (25.8.2025) falta transparencia:
- ¿Quién actúa? ¿Qué grupos nacionales o incluso extranjeros fueron invitados?
- ¿Qué formato está previsto? ¿Concursos clásicos con lectura de clasificaciones? ¿O más bien presentaciones abiertas, como en Weinfelden?
- ¿Qué hay de la innovación? ¿Se seguirá con las poco saludables especialidades de caza y los carteles de cartón, o se ofrecerá alguna gastronomía sostenible?
De una fiesta que se llama «internacional» se espera al menos una pequeña señal más allá de las fronteras nacionales.
¿Localidad o provincia? Infraestructura y visibilidad
El municipio de Liestal está orgulloso de su casco antiguo histórico y su ubicación central. La población de la ciudad de Liestal deberá soportar todo el estruendo de los trompistas de caza. Ruido provinciano en lugar de cultura moderna. Un espectáculo que ya era retrógrado en el siglo XIX y que en 2026 solo resulta absurdo.
Con este tipo de eventos se espera atraer nuevos miembros para las sectarias y violentas asociaciones de caza. Las iglesias se retiran cada vez más de las misas de San Huberto —han comprendido que el patetismo cinegético y el maltrato animal no tienen profundidad espiritual. Pues el romanticismo de la caza idealiza la violencia contra animales.
Surge la sospecha de que organizativamente aún queda mucho en la oscuridad —precisamente en lo que respecta a la información para los visitantes.
Los eventos culturales modernos promocionan cada vez más su responsabilidad ecológica y social. ¿Cómo se sitúa en esto la fiesta de trompas de caza en Liestal?
- ¿Existen opciones de llegada y regreso respetuosas con el clima?
- ¿Se ofrecerán productos locales saludables y sin carne, regionales y en lo posible neutros en emisiones?
- ¿Hay diálogo con iniciativas de protección animal o medioambiental?
Los defensores de los animales se ocupan de esta cuestión y formulan directrices éticas vivibles para una convivencia pacífica entre humanos, naturaleza y animales. Los animales son «nuestros hermanos y hermanas», nuestro prójimo. Todo uso de ellos —ya sea para la producción de alimentos, para vestimenta, para entretenimiento o en experimentos con animales— y toda degradación a mera mercancía contradicen una actitud pacífica, protectora y respetuosa de la vida.
Este tipo de temas suelen quedar fuera de las fanfarrias de sables y trompas. En su lugar, un encuentro de trompistas que arremeten contra la naturaleza con música de guerra.
Al igual que las trompetas de señales militares, la trompa de caza corresponde en su mayoría a variantes de la trompeta natural con un registro tonal muy limitado para la música de guerra de los hobby hunters.
Incluso la asociación paraguas Caza-Suiza, a la que un tribunal de Bellinzona atestiguó recientemente que prácticamente todo lo que es cruel, innecesario y sin corazón es fomentado por las asociaciones de caza, tiene su propia melodía. En el cantón de Basilea-Campaña son especialmente las batidas crueles con los animales, o la caza con trampas, las que causan una imagen negativa entre la población. Debido a los hobby hunters sufren Fauna salvaje.
La fiesta de trompas de caza en Liestal —culturalmente irrelevante y fuera de lugar— promete momentos musicales de maltrato animal. Existen señales de guía como «Gallo en calma, arrear en voz alta, arrear en silencio», etc., y señales de muerte como «Zorro muerto, ciervo muerto, liebre muerta, jabalí muerto», etc.
Al menos ese día la tranquilidad del bosque para la población y la fauna silvestre no será perturbada por los hobby hunters hunters.
La fiesta de trompas de caza 2026 en Liestal promete poco más que un ruidoso folclore provinciano con un simbolismo cuestionable.
