Texto modelo: Seguridad de la población durante la caza
La caza en Suiza se desarrolla en un espacio densamente utilizado. Paseantes, niños, jinetes, ciclistas, propietarios de perros y vecinos comparten bosques y campos con cazadores aficionados armados. El cantón de (………) debe mejorar notablemente la seguridad de la población mediante distancias mínimas claras, zonas de exclusión y una obligación de notificación coherente para accidentes de caza y cuasi accidentes.
1. Moción
Se encarga al Consejo de Gobierno que presente al Gran Consejo un proyecto de modificación de la Ley sobre la caza y la protección de la fauna silvestre (………), así como del Reglamento de caza (…………) y, en su caso, de otras disposiciones pertinentes (entre otras, la Ley de policía, el Reglamento sobre zonas de descanso, la Ley forestal). El objetivo es un aumento significativo de la seguridad de la población en el contexto del ejercicio de la caza.
La revisión de la ley y del reglamento debe garantizar en particular que:
- que en el cantón (………) se establezcan distancias mínimas vinculantes para los disparos en dirección a edificios habitados, carreteras, senderos, parques infantiles, caminos escolares, instalaciones deportivas y recreativas. Estas distancias mínimas deben configurarse de modo que:
- se excluyan las direcciones de disparo hacia núcleos urbanos, edificios aislados, caminos muy transitados y superficies de acceso público
- en un perímetro definido alrededor de las zonas habitadas rijan zonas de exclusión de facto para la caza.
- que en las proximidades de escuelas, instalaciones para niños y jóvenes, zonas de recreo de gran afluencia, rutas de senderismo y de ciclismo populares, así como a lo largo de los caminos ribereños muy frecuentados, se creen zonas generales libres de caza o zonas de exclusión limitadas en el tiempo.
- que, en el marco de la alta montería y otros períodos de caza, se advierta de forma adecuada sobre las actividades cinegéticas, en particular:
- Información anticipada a la población sobre las fechas y zonas de las grandes batidas y cacerías colectivas
- señalización local diaria y por zonas bien visible (entre otras, paneles en aparcamientos, accesos a caminos y accesos al bosque).
- que el cantón introduzca una obligación de notificación obligatoria y exhaustiva para todos los accidentes de caza, disparos con daños personales, daños materiales, impactos en viviendas, vehículos e infraestructuras, así como para los casi accidentes en los que se haya puesto en peligro a personas, animales domésticos u otros animales en las inmediaciones.
- que estas notificaciones se registren de forma centralizada, se evalúen estadísticamente y se publiquen anualmente en un informe público que contenga al menos los siguientes datos:
- Número y tipo de accidentes y casi accidentes
- modalidades de caza implicadas (caza individual, batida, montería en ojeo, etc.)
- puntos críticos locales y situaciones de peligro típicas.
- que, en caso de infracciones graves o reiteradas de la seguridad, en particular en caso de:
- Disparos en dirección a personas, edificios o caminos
- Incumplimiento de las distancias mínimas y de las zonas de exclusión
- Ejercicio de la caza bajo la influencia de alcohol o drogas
se prevean obligatoriamente consecuencias en el ámbito del derecho de caza, llegando hasta la retirada temporal o permanente de la licencia de caza.
- que el cantón imponga en la formación y el examen de caza módulos de seguridad vinculantes que incluyan en particular los siguientes contenidos:
- comportamiento seguro en espacios de recreo de proximidad muy frecuentados
- gestión de situaciones de terreno con poca visibilidad
- deber de consideración hacia la población, las personas que buscan recreo y otros grupos de usuarios.
- que se establezca una estrecha colaboración entre las autoridades de caza, la policía, los municipios y los servicios de rescate, con el fin de:
- aclarar las vías de notificación y de intervención en caso de accidentes de caza
- desarrollar conjuntamente medidas de prevención
- informar a la población de manera específica.
- que el Consejo de Gobierno exponga en su mensaje:
- cuántos accidentes de caza e incidentes relevantes para la seguridad se han conocido en el cantón en los últimos años
- dónde considera que se encuentran los mayores riesgos de seguridad
- de qué manera concreta las regulaciones propuestas contribuyen a aumentar la seguridad y
- con qué consecuencias organizativas y financieras hay que contar para el cantón y los municipios.
El Consejo de Gobierno garantiza que las disposiciones cantonales estén, como mínimo, en consonancia con el derecho federal, pero que en el ámbito de la seguridad vayan más allá del nivel mínimo y tengan en cuenta los peligros específicos de un hábitat intensamente utilizado.
2. Breve fundamentación
Suiza no es un coto de caza despoblado, sino un país densamente poblado con una elevada presión de uso sobre los bosques, los campos y las aguas. Precisamente en estos espacios se mueven, durante la temporada de caza, los cazadores aficionados armados. Los disparos se producen en las inmediaciones de senderos, aldeas, granjas aisladas, rutas de esquí de travesía, senderos para bicicletas y caminos de paseo.
Una y otra vez se conocen casos en los que:
- proyectiles impactan en viviendas o establos
- paseantes, jinetes, ciclistas o dueños de perros reciben disparos peligrosamente cercanos
- las balas atraviesan carreteras o caminos
- personas y animales domésticos resultan heridos o muertos.
Muchos incidentes ni siquiera se registran, o se hacen de forma incompleta, porque no existe una obligación de notificación coherente ni una estadística transparente. Las personas afectadas que viven tales situaciones relatan miedo, inseguridad y la sensación de no estar ya a salvo en su propio espacio de recreo de proximidad. Quien sale con niños o perros no vive la temporada de caza como un idilio, sino como un período de peligro.
A esto se suma que la caza en Suiza es predominantemente una actividad de ocio. No se trata de profesionales capacitados, sino de personas con formación, práctica y aptitud muy diversas, entre ellas muchas personas mayores. Los errores al estimar distancias, al calcular el captabalas, al evaluar el terreno, la visibilidad y el fondo tienen en este ámbito consecuencias potencialmente mortales.
Ante este panorama, desde la perspectiva de una política moderna de seguridad y bienestar animal resulta imperativo orientar las normas no en función de las necesidades de la caza como hobby, sino de la seguridad de la población:
- Son necesarias distancias mínimas claras y zonas de exclusión para crear espacios en los que las personas puedan moverse sin miedo a las armas de fuego.
- Una obligación de notificación sin lagunas y una estadística transparente son el requisito previo para registrar el riesgo real, detectar patrones peligrosos y contrarrestarlos de forma eficaz.
- Las consecuencias estrictas ante las infracciones de seguridad son inevitables si el Estado quiere transmitir de manera creíble que la protección de la vida humana y la integridad física tiene prioridad sobre los intereses de hobby.
A menudo se presenta la caza como una forma supuestamente imprescindible de gestión de la fauna salvaje. Quien invoca esta pretensión debe aceptar que rijan los más altos estándares de seguridad. No puede ser que en el densamente utilizado hábitat suizo circulen particulares con armas cargadas sin que se introduzcan distancias mínimas, zonas de exclusión y controles rigurosos.
Quien tiene el dedo en el gatillo en el bosque carga con la responsabilidad sobre la vida de los demás. Las normas de seguridad no pueden terminar en el borde de la chaqueta de caza.
La moción propuesta garantiza que la seguridad de la población ocupe el centro y deje de tratarse como un asunto secundario de una práctica de ocio surgida históricamente. Crea normas claras, transparencia y responsabilidad en un ámbito que hasta ahora ha estado a menudo marcado por la banalización y la falta de transparencia.
