Los prados suizos están perdiendo biodiversidad de forma masiva.
Un nuevo estudio a largo plazo revela que la diversidad vegetal en los prados suizos ha disminuido drásticamente en los últimos 100 años. La agricultura intensiva es la principal causa. La sobrefertilización, la sobreexplotación y el uso de pesticidas han relegado a los hábitats con mayor biodiversidad de Europa a la marginalidad.

Los investigadores utilizaron un conjunto de datos único: estudios de vegetación del período comprendido entre 1884 y 1931.
Estos datos históricos se repitieron sistemáticamente en 2021/22 y, por primera vez, permiten una comparación directa a lo largo de más de 90 años.
Las causas están claramente identificadas:
- La sobrefertilización: Los aportes de nitrógeno y fósforo, tanto procedentes de fertilizantes como de la contaminación atmosférica, desplazan a las plantas especializadas con bajos niveles de nutrientes.
- Sobreexplotación: El corte más frecuente de césped, el aumento del pastoreo y la agricultura mecanizada están provocando la desaparición de especies sensibles.
- Plaguicidas: Las intervenciones químicas no solo reducen las plagas, sino también muchas especies no objetivo, desde malas hierbas hasta insectos.
Los prados de tierras bajas, ricos en especies, se ven especialmente afectados. En ellos, se ha perdido hasta un 38 % de las especies. En la región alpina, el descenso es de tan solo un 11 %, pero incluso allí, el cambio climático y el desplazamiento de la agricultura hacia altitudes mayores suponen nuevas presiones, también para la fauna silvestre.
Desde la colorida diversidad hasta la estepa de pastizales
El estudio muestra claramente cómo han cambiado los prados:
- Los coloridos prados floridos con orquídeas, campanillas o margaritas dan paso a pastizales con escasa diversidad de especies.
- Las gramíneas dulces (Poaceae) se benefician de la fertilización y la poda frecuente, y actualmente son predominantes en muchos lugares.
- Las hierbas especializadas y las especies raras están desapareciendo.
- Las estrategias de vida están cambiando hacia plantas que son más tolerantes a la competencia y a las perturbaciones.
El resultado: los paisajes se vuelven ecológicamente más homogéneos y más pobres.
Consecuencias para la naturaleza y la sociedad
Los prados ricos en especies no solo tienen un gran valor estético, sino que también cumplen funciones clave:
- Hábitat para insectos, aves y fauna silvestre
- Bases para la polinización y la seguridad alimentaria
- Almacenamiento de carbono y protección del suelo
Con la pérdida de esta diversidad, no solo perdemos flores, sino también la estabilidad ecológica y, en última instancia, nuestro propio sustento.
El estudio deja meridianamente claro que la principal causa del drástico descenso de la biodiversidad es la agricultura intensiva. Sin un cambio de rumbo en la política agrícola —menos fertilizantes, menos pesticidas, menor presión sobre el uso de la tierra— la biodiversidad seguirá desapareciendo.
Una gestión extensiva, la promoción específica de prados ricos en especies y una reducción constante de los aportes de nitrógeno son pasos clave para preservar los últimos vestigios del paisaje cultural tradicional.
Desastre natural, cazador aficionado
Ningún otro país del mundo tiene una proporción tan alta de especies amenazadas como Suiza. Más de un tercio de las especies de plantas, animales salvajes y hongos se consideran amenazadas. Suiza también ocupa el último lugar en Europa en cuanto a la designación de áreas protegidas para la biodiversidad. Son estos círculos de cazadores y criadores de animales aficionados, con sus esfuerzos de cabildeo, los responsables de esta situación durante décadas a través de la política, los medios de comunicación y la legislación. Son ellos quienes bloquean sistemáticamente las mejoras modernas y éticas en el bienestar animal y sabotean la conservación seria de animales y especies. Los cazadores aficionados se oponen regularmente a la creación de más parques nacionales en Suiza porque su preocupación no es la naturaleza, la biodiversidad, la conservación de especies o el bienestar animal , sino más bien la práctica de su perverso y sangriento pasatiempo.






